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El agua se ha convertido en un bien cada vez más limitado debido al impacto del cambio climático, las sequías y los climas extremos. Un elemento imprescindible para la subsistencia que ha impulsado toda clase de innovaciones para mitigar esta escasez: desde un invento español que convierte el agua del mar en potable hasta otro que extrae 6 litros diarios del aire.

Siguiendo ese mismo enfoque, también están surgiendo soluciones domésticas más discretas pero igual de necesarias. Es el caso de TriPhon, un sifón inteligente ideado por unos jóvenes estudiantes de la École Centrale de Lyon —una escuela de ingenieros de Francia— que empieza a ahorrar agua desde el fregadero de casa.

TriPhon es un dispositivo capaz de analizar y filtrar el agua residual del fregadero para darle una segunda vida, por ejemplo, usándola para regar las plantas de casa o limpiar superficies exteriores.

El ser humano actualmente clasifica y recicla una gran variedad de elementos, desde envases hasta el papel, pero el agua continúa yendo directamente al desagüe.

Especialmente las aguas residuales domésticas, es decir, aquellas que proceden de actividades como lavar platos o ducharse, que no incluyen residuos peligrosos y son más fáciles de tratar y reutilizar. Ahí es precisamente donde entra en juego TriPhon.

Analiza y clasifica el agua

Thibaut Witvoet y Vincent Caujolle, dos jóvenes estudiantes franceses, se han propuesto reciclar el agua que acaba desperdiciándose en los hogares aplicando lo que ya se hace con los residuos sólidos: clasificarlos de forma inteligente y directamente del fregadero.

A primera vista TriPhon parece un sifón estándar: un tipo de cierre hidráulico a modo de tubo, fabricado normalmente en plástico, PVC o metal, que se coloca entre los desagües y las tuberías. En el caso del fregadero, se usa para evitar cualquier fuga, neutralizar los malos olores y detectar atascos.

El sifón inteligente TriPhon expuesto en una feria. TriPhon/LinkedIn Omicrono

En lugar de introducir un dispositivo nuevo y complejo, los estudiantes optaron por mejorar y hacer inteligente un objeto ya presente en todos los hogares. La clave está en su interior, donde incorpora un sensor que analiza la calidad del agua que fluye.

Según este análisis, el sifón inteligente TriPhon clasifica el agua que pasa por él, enviándola automáticamente al desagüe o redirigiéndola a un área de recolección cuando considera que está suficientemente limpia para poder reutilizarla.

Es decir, si el sistema detecta presencia de detergentes, grasas o restos de comida, manda este agua directamente al alcantarillado como un sifón normal.

Cuando el agua es poco contaminada, como la que se usa para aclarar los alimentos o un plato casi limpio, la desvía hacia un circuito de recuperación, que normalmente suele ser un depósito conectado.

Thibaut Witvoet presentando TriPhon en un programa de televisión. YouTube Omicrono

Para crear TriPhon, los estudiantes aprovecharon los recursos técnicos de su escuela, especialmente las impresoras 3D. Con ellas fabricaron un prototipo que pueden probar en condiciones reales de uso: el poco espacio bajo el fregadero, la compatibilidad con las instalaciones ya existentes y la facilidad de mantenimiento.

Reducir el despilfarro

Los estudiantes no han hecho público más detalles sobre su invento, como el proceso de instalación. A pesar de que aún no existe un manual de cómo se coloca, por lógica y por su naturaleza se puede prever cómo será.

TriPhon sustituye al sifón tradicional bajo el fregadero, conectándose entre la válvula de desagüe del fregadero y el tubo de evacuación, igual que otros sifones domésticos.

Y como tiene dos salidas, una al alcantarillado y otra a recuperación, requiere una conexión a un tubo de evacuación estándar y a un conducto adicional hacia el depósito o sistema de recuperación de agua, que puede ser un bidón o un tanque preparado para ello.

El sifón inteligente TriPhon expuesto en una feria. TriPhon/LinkedIn Omicrono

La instalación seguiría, en esencia, los pasos típicos de un sifón: desmontar el sifón viejo, adaptar las roscas y juntas al nuevo cuerpo de TriPhon, ajustar la altura y la alineación y asegurarse de que las conexiones queden estancas.

El objetivo principal de este invento es reducir el despilfarro de agua doméstica permitiendo recuperar el agua poco contaminada sin cambiar los hábitos de los usuarios y logrando que reciclar agua sea tan sencillo como clasificar residuos.

Una parte importante del agua que se usa en casa no entra en contacto directo con sustancias peligrosas, pero se pierde igualmente por el desagüe sin ningún tipo de aprovechamiento.

En la práctica, eso significa que miles de litros de agua potencialmente reutilizable desaparecen cada año en cada hogar.

El proyecto empezó como una idea de fin de estudios y ha ido ganando forma en concursos y programas de innovación de la escuela, donde se valora su capacidad para ahorrar agua sin exigir cambios de hábitos al usuario.

Si TriPhon consigue dar el salto del prototipo a una distribución masiva, podría convertirse en un elemento tan habitual en la cocina como el contenedor amarillo.