Las maniobras y ejercicios militares se han convertido en una forma de mostrar al mundo la capacidad tecnológica de los ejércitos. Incluso antes de que comenzara la invasión a Ucrania, tanto Rusia como la OTAN —en la que se encuentra España— estaban inmersas de diversas campañas con el fin de entrenar a sus tropas y probar los nuevos sistemas de armamento recién salidos de las líneas de fabricación.

La Army de Estados Unidos (el equivalente al Ejército de Tierra español) tuvo la oportunidad perfecta a principios de marzo para probar su recién estrenado sistema maniobrable de defensa de corto alcance, también conocido como M-SHORAD por sus siglas en inglés. Este vehículo es uno de los más nuevos en incorporarse a sus filas y el país norteamericano participó con el en el ejercicio militar Saber Strike, celebrado en Estonia.

Las maniobras, que terminan el próximo 1 de abril, ya acumulaba la participación de más de 13.000 efectivos de 13 países, España incluida, en un evento que se celebra cada 2 años desde 2010. "El evento de entrenamiento se programa durante el invierno para demostrar la habilidad de operar en condiciones austeras", según recoge el anuncio de la Army.

"Este es el ejercicio de debut de los cuatro prototipos de plataformas M-SHORAD que llenarán una capacidad crítica para el Ejército [de Estados Unidos], proporcionando defensa aérea para las fuerzas de maniobra", señalaron en el mismo comunicado.

M-SHORAD disparando Robert Fellingham / US Army

Protección móvil

Tras las guerras de Irak y Afganistán, el ejército de Estados Unidos comenzó a evaluar la actualización de sus sistemas de defensa aérea de corto alcance con el fin de responder a una amenaza muy diferente a la encontrada en los mencionados países. Específicamente, pensando en su despliegue en Europa como defensa hacia Rusia y con el ojo puesto en China.

"Esto es verdaderamente un testimonio del compromiso de nuestro Ejército de aumentar la capacidad de defensa aérea y antimisiles y la capacidad de fuerza conjunta, y especialmente aquí en Europa", según comentó el general de brigada Gregory J. Brady, en abril de 2021.

M-SHORAD US Army

Con este fin, el ejército estadounidense adjudicó un contrato de 1.200 millones de dólares a la compañía General Dynamics en 2020 para producir, ensayar y proveer el vehículo blindado M-SHORAD. La propia Army anunció una estrategia de prototipado rápido con el que acelerar el cronograma de la capacidad operativa inicial. El objetivo es tenerlo listo en 4 años y los prototipos probados en Estonia son claves para ello.

Para conseguirlo, General Dynamics ha recurrido una plataforma de sobra conocida por la Army como es el vehículo 8x8 Stryker. El blindado producido por la propia General Dynamics lleva en servicio desde el 2002 y ha sido equipado con diferentes sistemas de ataque durante su vida. En esta ocasión, la encargada de proveer de la torreta de ataque es Leonardo que se ha encargado de integrar los diferentes tipos de armas.

M-SHORAD

Aunque las especificaciones técnicas de la integración no han trascendido, sí se conocen los detalles de los sistemas por separado. El Stryker cuenta con un blindaje de 14,5 milímetros que protegen a un vehículo de entre 16 y 18 toneladas —según versión— con las 8 ruedas motrices y un motor Caterpillar de 350 caballos de potencia. Con él, puede alcanzar una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora y una autonomía de 500 kilómetros.

El Stryker tuvo su debut en la guerra de Irak entre 2003 y 2011 y a partir de 2009 hizo lo propio en Afganistán. También estuvo presente en la guerra de Siria como soporte para fuerzas especiales de Estados Unidos allí desplegadas.

Misiles Stinger y Hellfire

En lo relativo a la torre de armas integrada por Leonardo, emplea radares de la compañía israelí Rada para la detección, identificación y seguimiento de amenazas aéreas que proporciona con cobertura en los 360 grados. Creando una cúpula de vigilancia sobre toda la tropa movilizada.

También emplea sensores electroópticos junto con un cañón XM914 de 30 milímetros que se acompaña de un lanzador de misiles tierra-aire Stinger —como los que emplean algunas armas de mano desplegadas en Ucrania— y un lanzador doble para misiles Hellfire.

M-SHORAD US Army

Los misiles Stinger tienen una velocidad punta de 2.700 kilómetros por hora con un alcance de 5.500 metros en la horizontal y 3.800 metros de altura. Además, emplea tecnología de seguimiento por infrarrojos para guiar al misil. En cuanto a los Hellfire, se trata de una versión llamada Longbow creada específicamente con un sistema de guiado por radar y que desde 2016 ha usado al Army para ataques tierra-tierra. Tiene un rango de acción desde los 500 metros a los 11 kilómetros y es capaz de viajar a 1.600 kilómetros por hora.

La conjunción de ambos elementos —blindado y torre— son los que conforman el M-SHORAD y están destinados a proporcionar "una mejor protección de las fuerzas de maniobra a mayores distancias y con una movilidad mejorada; lo que permitirá una defensa más sólida de las fuerzas estadounidenses, sus aliados y los socios contra las amenazas aéreas del adversario", según recoge la Army. Esto es, derribar cualquier amenaza voladora como drones, helicópteros y aviones. Así como llevar ataques contra tropas enemigas en tierra firme.

El M-SHORAD está llamado a ser un complemento de sistemas de protección aérea más avanzados —y también con una movilidad mucho más reducida— como los Patriot o los THAAD. Se espera que la primera tirada termine su periodo de prueba este mismo 2022 y entre en servicio a lo largo de 2023. La Army espera tener 180 M-SHORAD operativos para el año 2025.

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