Los puertos de España se han llenado de embarcaciones de todo tipo este verano, como White Shark, el yate del tenista Rafael Nadal. Una industria cuyo futuro pasa por navíos enfocados a ayudar el medioambiente, como es el caso de Solar Impact, un yate que utiliza placas solares para navegar. Incluso algunos van un paso más allá, creando un barco eléctrico solar que también es una mansión de lujo.

Vivir en un barco es un estilo de vida que cada vez gana más adeptos en nuestro país. Arkup, una compañía conocida por fabricar yates de lujo habitables, ha decidido avanzar con la fabricación de una embarcación eléctrica de 22 metros de eslora autosostenible que también es una mansión flotante, y cuyo precio es de 5,5 millones de dólares.

Los creadores del yate aseguran en su web que la embarcación fue concebida para estar "preparada para el futuro", gracias a su capacidad para resistir o evitar eventos climáticos extremos y a sus sistemas autónomos. Eso sí, debido a su diseño no está pensada para navegar en aguas abiertas o con olas.

Una casa flotante

Arkup 75, así es cómo se llama este barco, mide 22 metros de eslora y 9,7 metros de manga y es también una casa flotante de dos plantas con 404 metros cuadrados habitables. Entre sus características, cuenta con un total de cuatro habitaciones y baños, un salón, una gran cocina, una terraza, una sala de estar y una plataforma de natación. 

Arkup 75, el barco eléctrico solar que también es una mansión de lujo

El interior del barco tiene una gran variedad de lujos, como muebles de diseño, amplias cristaleras para ver el agua desde cualquier rincón, duchas al aire libre, jacuzzi, terrazas privadas, una plataforma que desciende al agua para bañarse o televisores y conexión a Internet.

Arkup 75 destaca por tener en el techo 213 metros cuadrados de paneles solares de 36 kW que generan la suficiente energía para hacer funcionar los dos motores eléctricos de 100 kW silenciosos con los que cuenta el yate, y que giran 180 grados para una mejor maniobrabilidad y para alcanzar una velocidad máxima de 5 nudos.

Así es Arkup 75. Arkup Omicrono

El barco también cuenta con colectores de lluvia en el techo, que recogen el agua, la almacenan en el casco y que se purifica para garantizar la autonomía total del agua dulce. Gracias a la energía solar y la recolección de agua, el yate puede navegar silenciosamente y sin contaminar por vías fluviales, bahías o lagos para encontrar el lugar perfecto para pasar el fin de semana o las vacaciones.

Las cuatro patas hidráulicas de 12 metros de largo permiten al yate anclarse fácilmente en aguas con una profundidad de hasta 6 metros y levantar la embarcación sobre el nivel del mar para evitar mareos en los usuarios. Un sistema de autoelevación que también logra que el barco sea resistente a vientos fuertes, inundaciones y marejadas.

Lleno de tecnología

Este yate y mansión de lujo también está equipado con productos de alta tecnología. Por ejemplo, tiene un sistema de comunicaciones inteligente que incluye una televisión por satélite y antenas WiFi, LTE y VHF para que las personas puedan estar conectadas en todo momento. 

En su interior se encuentran otra serie productos tecnológicos que permiten controlar la temperatura del barco, las luces, las persianas eléctricas, el sistema de sonido o la videovigilancia, entre otros. Siempre de forma remota y monitoreada en tiempo real. El usuario también obtiene así información importante del yate, como la vida útil de la batería y la capacidad del tanque de agua, por ejemplo. Se trata de una embarcación al alcance de muy pocos bolsillos pero que ofrece una buena experiencia en el mar.

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