Por lo complejo de la técnica o porque es un concepto que históricamente no ha cuajado, los coches voladores han permanecido en un discretísimo segundo plano. Ahora, con la tecnología más que superada y la experiencia acumulada en los drones, como el que va a utilizar España de laboratorio, estos vehículos están teniendo un pequeño renacer de la mano de compañías con un bagaje muy interesante.

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Un medio de transporte que se tiene que enfrentar a uno de los sectores más seguros del mundo: el aeronáutico. Certificaciones, permisos, comprobaciones, pruebas... Todo un compendio de 'trabas' administrativas y técnicas necesarias para conseguir el permiso de vuelo. En parte gracias a esas exigencias, apuestas como la de Klein Vision ofrecen un panorama alentador en la industria de coches voladores con vehículos muy logrados.

El AirCar es el último en levantar el vuelo y lo ha hecho con un formato de coche convencional de cuatro ruedas que se transforma en una aeronave con motor de hélice incluido. Un sistema que consigue transformar un coche 'de calle' en un avión para 2 ocupantes en menos de 3 minutos.

Coche volador

Si hemos descartado tener una plataforma con aparcamientos de aeronaves rodeando nuestra mansión, como sí tiene el actor John Travolta, y nuestras ansias de volar no se desvanecen ante facturas astronómicas, tal vez nos tenemos que conformar con el AirCar.

AirCar en modo coche Klein Vision Omicrono

Este coche convertible en aeronave acaba de levantar por primera vez el vuelo en un aeropuerto de Eslovaquia ante la atenta mirada de su diseñador, el profesor Stefan Klein, y el equipo de ingenieros que le acompañan en esta aventura empresarial. Klein lleva desde 1989 en el mundo de los coches voladores y hasta hace poco más de 3 años trabajaba en Aeromobil, una de las principales compañías del sector. Klein Vision nació entonces en 2017 bajo la batuta del diseñador que pretendía aplicar sus propios conceptos de diseño e investigaciones en su compañía.

La quinta generación de AirCar consiguió completar 2 vuelos ascendiendo a 1.500 pies (457 metros) sobre la superficie, según recoge la compañía. En total, realizó un par de circuitos completos alrededor del aeropuerto incluyendo 2 despegues y aterrizajes.

AirCar en modo avión Klein Vision Omicrono

"Los coches pueden ser pesados, pero los aviones deben de ser ligeros". Bajo esa premisa, Klein Vision ha desarrollado su joya de la corona empleando materiales de última generación. Para la planta motriz, han optado por un motor de gasolina BMW de 1.600 centímetros cúbicos y una potencia que ronda los 140 caballos.

El AirCar tiene un discreto peso de 1.100 kilogramos, espacio para dos ocupantes y una carga extra útil de 200 kilogramos. La compañía también menciona una autonomía de 1.000 kilómetros con un consumo estimado de 18 litros por hora en vuelo, esto es, una distancia mayor que si quisiéramos ir de Almería a A Coruña.

"El AirCar puede despegar en unos 300 metros alcanzando una velocidad de 200 kilómetros por hora", afirman desde la compañía, "pero lo más importante es que la estabilidad y la controlabilidad del AirCar es accesible a cualquier piloto". Recalcando la facilidad con la que se vuela el coche.

Interior AirCar Klein Vision Omicrono

Uno de los secretos del éxito de este prototipo es su mecanismo de despliegue y repliegue de superficies de vuelo. Las alas, cuando se encuentra en modo coche, están plegadas longitudinalmente y solo se abren cuando se va a despegar. Algo similar ocurre con la cola, que se extiende de forma telescópica para adquirir la aerodinámica de vuelo apropiada.

"Los parámetros claves de vuelo confirman todos los conceptos teóricos y cálculos en los que está basado el desarrollo del AirCar", apunta el propio Stefan Klein. Tras pasar las pertinentes pruebas de regulación, Klein Vision tiene intención de certificar un nuevo modelo con un motor de 300 caballos de potencia. "La buena noticia es que ya tenemos un comprador", recalca Stefan Klein. También podemos ver en la página web proyectos con vehículos de 4 ocupantes, otros con doble hélice y un anfibio, que podría ir sobre tierra, mar y aire.

Tener un coche volador con esa autonomía de vuelo puede significar una auténtica revolución en países con una cultura aeronáutica desarrollada donde una parte importante de la población cuenta con licencia de vuelo. "Con el AirCar llegarás a tu destino sin la molestia de conseguir un traslado al aeropuerto y pasar por los filtros de seguridad, puedes conducir el AirCar al campo de golf, a la oficina, al centro comercial o al hotel y estacionarlo en un aparcamiento normal", en declaraciones de Anton Zajac, cofundador, inversor y piloto de Klein Vision.

Aeromobil 4.0

Aeromobil, la compañía que abandonó Klein hace unos años, también cuenta con varios prototipos de coche volador bastante avanzados y con certificaciones. Pero a diferencia de Klein Vision, sí tienen puesto en el calendario la fecha de comercialización. Según la propia compañía, en 2024 podremos adquirir -tras desembolsar una cantidad todavía por determinar- un coche volador para 2 personas.

El concepto del Aeromobil 4.0 recoge algunas particularidades interesantes como el empleo de 2 motores diferentes para el modo coche y modo avión. El primero está representado por uno de unos 110 caballos de potencia mientras que el segundo recurre a un motor turbo de unos 300. Esto último le impide alcanzar los 1.000 kilómetros de autonomía y se quedan en unos discretos 600.