Ahora que estamos en pleno otoño en España, también está empezando a llegar el frío; y con él, los hogares de todo el país están encendiendo los calefactores, algo que supondrá una nueva subida en el consumo energético.

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Es cierto que la eficiencia de estos sistemas ha mejorado mucho, y que los calefactores modernos consumen menos energía para cumplir el mismo trabajo, pero aún hay mucho que avanzar, especialmente para reducir el consumo energético.

Puede que la clave esté simplemente en aprovechar mejor algo que el sol nos da durante todo el día: calor. No hablamos en convertir la energía solar en eléctrica usando paneles solares, sino de aprovechar el calor que recibimos de día para usarlo de noche.

Ventanas líquidas

Para conseguirlo, unos investigadores de la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur han desarrollado unas "ventanas líquidas", capaces no solo de tapar la luz sino de atrapar el calor y soltarlo de noche, cuando bajan las temperaturas.

Esta "ventana inteligente" es llamativa porque no es una simple doble capa de cristal, sino que usa un líquido basado principalmente en agua entre dos paneles; este nuevo producto une el agua con un hidrogel y un estabilizador.

La elección del agua tiene sentido, ya que es capaz de absorber mucha energía antes de subir de temperatura; y el hidrogel es clave para la otra función de la ventana: tapar los rayos de sol cuando más molestan.

Ventana cambiante

La ventana funcionaría así: por la mañana, sería transparente como cualquier otra, y por lo tanto dejaría pasar los rayos de sol, ideal para empezar el día con energía. Sin embargo, conforme la mezcla de agua e hidrogel empiece a absorber calor, esta se volverá más opaca, y dejará pasar menos luz.

Funcionamiento de la ventana líquida conforme pasa el día Nanyang Technological University

En el momento más caluroso del día, la ventana es completamente opaca, tapando no solo los molestos rayos de sol sino también el calor. Finalmente, de noche la ventana vuelve poco a poco a hacerse transparente, liberando la energía almacenada en forma de calor que calentará la estancia en la que esté instalada.

Es un concepto muy inteligente, ya que no solo puede reducir el uso de calefactores, sino también del aire acondicionado. Según las simulaciones, usar estas ventanas en edificios puede reducir el consumo energético en un 45 %. Y como ventaja colateral, esta ventana es capaz de bloquear el ruido exterior en un 15%.

La verdad es que ya existe vidrio para ventanas diseñado para bloquear el paso de luz infrarroja, pero este método sería más barato y más eficiente.