Vivimos rodeados de tecnología hasta punto que no podemos ni llegar a imaginar. Todos somos conscientes de lo avanzados que son hoy en día los teléfonos móviles (que por cierto, hace solo diez años acababan de nacer tal y como hoy los conocemos), pero la tecnología va mucho más allá de lo que podemos ver y de lo que es evidente.

Por un lado tenemos la tecnología que me gusta llamar invisible, las frecuencias de todo tipo que nos rodean, desde el WiFi hasta las comunicaciones móviles, pasando por el GPS e incluso la televisión digital terrestre. Sin toda la tecnología de ondas electromagnéticas nuestro mundo no tendría nada que ver con el que conocemos, y se parecería mucho más al que vemos en series y películas de principios del siglo pasado.

Y por otro lado tenemos la tecnología escondida, que al contrario de la invisible se puede ver, pero hay que buscarla. Y aquí Dyson, empresa con sede en Malmesbury (Reino Unido), es donde tiene mucho que contar.

Recuerdo perfectamente que fue con mi primer ventilador Dyson con el que aprendí que detrás de cada pequeño dispositivo hay toda una historia de ingeniería e innovación. Que por ser algo que existe desde hace mucho tiempo no tiene que dejarse de lado el cambio y la mejora. Vamos, que solo por el hecho de que los ventiladores llevaban mucho tiempo existiendo no había que dejar de innovar con ellos. Y Dyson lo consiguió metiendo un motor digital que eliminaba las aspas del ventilador.

Algo tan sencillo como perfecto, objeto de la más auténtica alta ingeniería. ¿Quién iba a decir que un ventilador podría dar aire sin usar aspas?

Alta tecnología en el hogar

Dyson revolucionó el mercado del pequeño electrodoméstico (aunque en su día lo intentó incluso con una nevera) aplicando la ingeniería y el diseño a estos dispositivos que siempre habían pasado un poco desapercibidos.

Vimos como una aspiradora podía contar con un separador ciclónico y un motor digital. Y el desarrollo en esta familia nos ha llevado hasta el actual modelo V11, que deja atrás a las aspiradoras con cable e iguala la potencia de aspirado de estas, reduciendo el ruido y el consumo.

A principios de 2017 Dyson inauguraba su nuevo centro tecnológico en Singapur, una clarísima apuesta de la compañía británica por el avance y la innovación, centrada en la robótica, el machine learning y el hogar inteligente.

dyson-jim-rowan

La apertura de Singapur coincidía con un momento muy complicado para Reino Unido en el que el Brexit generaba muchas dudas, y se especuló sobre la posible relación de este nuevo centro de Dyson con la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Hablamos de este asunto con Jim Rowan, CEO de la compañía, y nos aclara que “el cambio de oficinas no tiene nada que ver con el Brexit, es para tener el equipo más cerca de donde está el mayor crecimiento”.

Para justificar estas declaraciones, Rowan afirma que “tan solo el 6% de las ventas de Dyson están en Reino Unido”, y que actualmente el “mercado en mayor crecimiento es Asia, que es la razón por la que el nuevo centro tecnológico se sitúa en Singapur”. Para Dyson los nuevos mercados emergentes como China y el sudeste asiático son claves, y eso sumado al alto volumen de ventas en Japón convierte Asia en un mercado clave, y de ahí la apertura estratégica en Singapur.

Este nuevo centro tecnológico asiático arrancó con 10 ingenieros y hoy trabajan allí 1100, y la cifra no deja de crecer. Solo una muestra de las cifras en I+D que maneja una compañía con 11.000 empleados en la que casi la mitad son científicos e ingenieros.

Diseño, innovación y mucha ingeniería

En Omicrono hemos tenido la oportunidad de visitar el centro tecnológico de Dyson en Singapur, y uno casi puede respirar innovación. Es increíble ver todo el desarrollo e ingeniería aplicadas a electrodomésticos como aspiradores y ventiladores, uno no podría llegar a imaginarlo si no lo ve antes.

Jim Rowan nos cuenta que a la hora de crear algo nuevo, en “Dyson no se piensa en un producto, se piensa en un problema y en cómo solucionarlo”. El CEO de la compañía lo explica para que lo entendamos mejor, “¿Qué queremos hacer? Queremos hacerlo más fácil de usar”. Por ejemplo, con el secador de pelo “medimos cientos de manos en todo el mundo, desde Asia hasta America, y al final llegamos a la conclusión de que el tamaño ideal de la empuñadura era de 20 milímetros”. Este es el grado de detalle en el trabajo de desarrollo que se lleva a cabo en Dyson.

Si uno tiene que imaginar lo que se va a ver en las oficinas de una empresa que fabrica ventiladores, aspiradores y secadores, seguro que no es lo que se encuentra en las oficinas de Dyson de Singapur.

dyson-laboratorio-acustico

La primera parada es el laboratorio acústico, donde el ingeniero Nicklaus Yu se dedica a medir en una cámara anecoica los niveles de ruido de los diferentes dispositivos de la marca. Hay que tener en cuenta que los motores de Dyson son muy potentes, y esta potencia va asociada al ruido, de ahí la importancia de este paso del proceso.

La física del flujo de aire es la obsesión de John Khoo, ingeniero dedicado a una labor tan importante en esta compañía, donde la dirección del aire, su velocidad y cómo de focalizado esta son de vital importancia para la comodidad del usuario.

Y así un ingeniero tras otro, dedicados cada uno de ellos a un eslabón de la cadena de la innovación, en la que un simple y sencillo pequeño electrodoméstico del hogar se convierte en todo un dispositivo de alta tecnología.

Y esa es precisamente la gran obra de Dyson, convertir dispositivos como aspiradoras, secadores de pelo y ventiladores, en un electrodoméstico perfecto para el usuario con muchísima ingeniería detrás que no pueden ver, pero que está ahí. La tecnología escondida.

Un motor cada 2.6 segundos

Después de conocer cómo funciona la innovación y la ingeniería detrás de las oficinas de Dyson en Singapur, lo siguiente es ver cómo todo esto se hace realidad. Dyson cuenta con una fábrica, también en Singapur, donde se fabrican los motores digitales de sus dispositivos. Se trata del SAM (Singapore Advanced Manufacturing Centre), el centro donde se fabrican de forma automatizada desde 2012 sus motores.

“Nuestro centro podría funcionar de forma totalmente autónoma sin que nadie pulse ni un botón durante cuatro horas”, afirma Yvonne Tan, ingeniería encargada de motores digitales en Dyson. Y esto teniendo en cuenta que en este centro trabajan unas 800 personas.

Una fábrica de estas características es un proyecto monumental. Según Yvonne, “si cambiamos el diseño del motor no podemos actualizar la línea, tenemos que diseñarla de nuevo desde el principio. Esta fábrica se empezó a diseñar con dos años de antelación”.

dyson-fabrica-motores

En esta fábrica trabajan más de 300 robots autónomos que funcionan con una precisión milimétrica para ensamblar los motores digitales, desde donde se envían a la fábrica de Malasia para fabricar los aspiradores sin cables.

El ritmo de fabricación de motores es tan alto que de aquí sale un motor cada 2.6 segundos.

Dyson y el futuro hacia el coche eléctrico

La compañía británica no se cansa de innovar, y su futuro apunta mucho más allá de pequeño electrodoméstico. Según su CEO, “en 2021 se presentará el coche eléctrico de Dyson”.

“¿Y por qué no? Dyson tiene experiencia en motores, en gestión de consumo de batería y en filtrado del aire para interiores”, afirma Rowan, “y son todo ello áreas clave para un coche eléctrico”.

El lanzamiento está envuelto en secretismo, y son pocos los detalles que se conocen. “El coche eléctrico de Dyson no se lanzará en todo el mundo a la vez, llegará primero a algunos mercados y a partir de ahí se irá diciendo”, concluye Jim Rowan, de donde entendemos que Asia con la nueva sede de Singapur será el primer mercado en conocer el lanzamiento.

“Tenemos más de 600 personas trabajando en el coche eléctrico”, insiste Rowan, “y además Dyson ya tiene su propio programa de baterías, de modo que no tengamos que depender de terceros”.

Poco más se sabe sobre el coche eléctrico de Dyson, pero al menos parece que las fechas ya bailan poco y en 2021 ya sabremos algo. “Eso sí, no he dicho si enero o diciembre de 2021, y eso son doce meses de diferencia”, sentencia el CEO de la compañía.

Noticias relacionadas