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Tecnología

Conseguir visión nocturna es tan fácil como recibir una inyección de nanotecnología

Conseguir visión nocturna puede ser posible con una simple inyección, como han descubierto científicos que han trabajado con nanotecnología.

La visión nocturna es algo más propio de libros de fantasía, de elfos cazadores que ven a sus presas en la noche; pero la verdad es que es algo presente en la naturaleza, y que los seres humanos pronto podríamos tener. Sólo haría falta una inyección en el ojo… ¿quién se apunta?

Sí, estamos hablando de poder tener la misma visión que tienen animales nocturnos, y gracias a la cual pueden ver incluso en las noches más oscuras. Es algo que ya han conseguido en la Universidad de Ciencia y Tecnología de China: como han demostrado en las últimas pruebas que han realizado sobre ratones. En vez de centrarse en modificar nuestro ADN usando técnicas como el CRISPR, estos investigadores han aprovechado las posibilidades de la nanotecnología.

Usando nanotecnología para conseguir visión nocturna

En concreto, los investigadores han creado nanopartículas capaces de adherirse a las células de nuestra retina; esta es la parte de nuestro ojo que recibe la luz captada, y cuyas células reaccionan dependiendo de la longitud de onda (el color). Es gracias a eso que podemos detectar los diferentes colores, pero eso también supone que es necesaria una cierta cantidad de luz para que las células reaccionen; si la luz es demasiado baja, es decir, si la longitud de onda es demasiado corta, no se produce la reacción y sólo “vemos” negro.

En concreto, las células ganglionares, de forma cónica, son sólo capaces de reaccionar ante longitudes de onda de unos 700 nanómetros; por lo que no son capaces de reaccionar ante el espectro infrarrojo. En cambio, otros animales han evolucionado para ser capaces de reaccionar ante este espectro, y de detectar presas u objetos en situaciones de baja luminosidad.

raton nocturna

raton nocturna

La idea de los investigadores ha sido desarrollar unas nanopartículas capaces de adherirse a nuestros fotoreceptores y transformar longitudes de onda muy largas en otras más cortas. Es como si fuera una pequeña antena, que absorbe radiación infrarroja y la convierte a algo que nuestras células son capaces de detectar; una longitud de onda de 535 nanómetros, que es “visible” para nuestro ojo.

Una inyección en el ojo para poder ver por la noche

El proceso implica inyectar estas nanopartículas directamente en el ojo; pero aunque sea doloroso, ha demostrado dar resultados. Por el momento, las pruebas se han realizado en ratones, que tienen una visión parecida a la de los humanos. Como resultado, con esta inyección pudieron “ver en infrarrojos”. En las pruebas se iluminó a los ratones con luz infrarroja, que es invisible para los humanos y ratones; pero sólo los ratones que habían recibido el tratamiento contrajeron las pupilas como si estuviesen mirando directamente una luz. Además, se comprobó que la retina y la corteza visual reaccionaban durante las pruebas.

HiRes

HiRes

Lo importante es que no parece tener efectos secundarios. Algunos ratones sufrieron problemas de visión temporales después del experimento; pero dos meses después no se detectaron pruebas de daños en la retina.

Por supuesto, la mayoría de la gente no querrá pasar por una inyección en el ojo sólo para ver en la oscuridad; algo que la inmensa mayoría de las personas no necesita. Pero si se consigue un efecto semejante con unas gotas para los ojos, es una tecnología que podría tener muchas aplicaciones.