Tecnología

El nuevo SSD de Samsung es un monstruo con una latencia increíblemente baja

El nuevo SSD Samsung SZ985 tiene 16 µs de latencia (5 veces menos que los anteriores) y ya ha sido presentado.

30 enero, 2018 19:31

Noticias relacionadas

La nueva unidad de almacenamiento de Samsung no está pensado para el usuario medio, sino para la supercomputación. Es un SSD (solid state disk) y tiene 800 GB de almacenamiento, además de una latencia increiblemente baja, de ahí que esté dirigido a este sector tan concreto. Está orientado, concretamente, a los sectores de almacenamiento en caché de alta capacidad, bases de datos NoSQL, almacenes de datos y big data.

Está basado, como no, en la tecnología Z-NAND de Samsung, caracterizada por tener una latencia muy baja (Samsung lo ha denominado como la tecnología de la latencia “ultra baja”). De hecho, es el primer dispositivo que implementa esta tecnología recientemente presentada por la firma surcoreana. Gracias a ella el nuevo SSD del que hablamos tiene 5 veces menos latencia que los SSD NVMe.

Samsung SZ985 Z-SSD, el nuevo SSD con 16 µs de latencia

En comparación con el Intel Optane (su competidor más cercano), este Samsung SZ985 Z-SSD las revolucionarias memorias SSD de Intel, se sitúa incluso por arriba de esta. De hecho, mientras que el Optane se queda en una velocidad de lectura aleatoria de 550 000 IOPS, el nuevo Samsung asciende hasta los 750 000 IOPS a 4 Kb, un rendimiento de casi un 25% por arriba de la unidad de memoria de Intel.

Samsung SZ985 z-nand z-ssd

Samsung SZ985 z-nand z-ssd

En cuanto a la velocidad de escritura aleatoria se queda en un 170 000 IOPS, quedando muy por debajo de los 500 000 IOPS del Optane. Como vemos, Samsung no ha sabido mantener una estabilidad entre las velocidades de escrituras y lecturas aleatorias, aunque sigue por arriba en comparación con otras unidades SSD.

samsung sz95 z-nand z-ssd

samsung sz95 z-nand z-ssd

Estas velocidades de lectura/escritura aleatorias son posibles gracias al controlador de latencia DRAM LPDDR4 de 1,5 GB. Por último, en cuanto a la latencia, se queda en 16 µs (microsegundos), lo que está muy bien en comparación con los SSD NVMe (95 µs), pero por arriba (peor) de los 10 µs del Intel.

Su garantía es de 5 años y tiene una vida útil de 42 Petabytes, o, lo que es lo mismo, llenar la unidad de almacenamiento de 800 GB 30 veces por día durante cinco años. No se ha especificado ni el precio ni la disponibilidad, aunque suponemos que el precio será de infarto (demasiado prohibitivo) y la disponibilidad no será la misma que la de un SSD NVMe, por ejemplo.