ciervo copetudo

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El ciervo copetudo, el vampiro de los cérvidos

Nuestro animal curioso de la semana es el ciervo copetudo, un cérvido asiático caracterizado por los colmillos o dientes de sable de algunos machos.

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No, este animal no es el resultado de un extraño experimento que salió mal, y tampoco va por ahí huyendo de los ajos y mordiendo el cuello de cervatillas indefensas.

Simplemente se trata de una especie de cérvido, llamada ciervo copetudo, que se caracteriza porque de la boca de los machos sobresalen dos colmillos que le dan una curiosa apariencia vampiresca, por la cuál más de uno nos echaríamos a temblar el encontrárnoslo.

Es típico de algunas zonas montañosas de la India, China y Birmania y sobran las palabras para explicar por qué lo hemos elegido para que sea nuestro animal curioso de esta semana. ¿Verdad?

Características del ciervo copetudo (Elaphodus cephalophus)

ciervo-copetudo

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El ciervo copetudo o eláfodo, es un raro cérvido asiático, que se caracteriza por la presencia de dientes de sable o grandes colmillos en la dentadura de gran parte de los machos.

Su tamaño puede ser variable, pero oscila en tornos a los 55-7o centímetros de longitud hasta la cruz y los 30 kilogramos de peso. 

Su pelaje está compuesto por pelos cortos y rígidos, con un color que va del negro oscuro en invierno al marrón en verano, y se encuentra coronado por un mechón en la parte superior de su cabeza, que puede alcanzar los 17 centímetros.

El ciervo copetudo, una maravilla de la naturaleza difícil de observar

elaphodus-cephalophus

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El ciervo copetudo suele vivir en bosques húmedos situados entre los 500 y los 4.500 metros de altitud, llegando en ocasiones a habitar  zonas cultivadas por el hombre.

A pesar de todo, son animales solitarios y tímidos, que como mucho se mueven en parejas, y tienen una gran facilidad para camuflarse, por lo que su observación es bastante complicada.

Eso sí, en la época de apareamiento, que tiene lugar entre septiembre y diciembre, los alaridos de los machos pueden escucharse con facilidad.

Existen cuatro subespecies, y se calcula que hay más de 300.000 individuos vivos, pero aún así está catalogado como especie protegida, ya que el valor adquirido por su piel y la pérdida de su hábitat a causa de la deforestación está llevando a que la población vaya mermando. Y sería una pena que se extinguiera, ¿no creéis?