Pokemon GO

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Pokémon GO es más adictivo que el sexo

Hoy nos toca un tema de lo más interesante, la relación entre Pokémon GO y el sexo, la comida y algunas drogas es más cercana de lo que crees.

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Hoy nos toca hablar de un tema cuanto menos interesante: la relación entre Pokémon GO y el sexo.

Salir a la calle, buscar a estas criaturas fantásticas y hacerte con las más poderosas está al alcance de casi todo el mundo. Personas en todo el mundo invierten parte de su día en salir en búsqueda de Pokémons por las calles de su ciudad, interactuar con otras personas, redescubrir lugares de su ciudad y divertirse.

Aparentemente es un juego sencillo con una cálida bienvenida, pero no os hacéis una  idea del verdadero impacto que ha tenido en la vida de muchas personas. A lo largo de este artículo, comprobaréis cómo de un juego con una  mecánica tan simple pueden aparecer ideas cómo la de sustituir al sexo. Agarraos fuerte al sillón.

La evolución humana, Pokémon GO y el sexo

evolución genes

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Para entender bien el movimiento Pokémon GO y su impacto en la sociedad, tenemos hacer un viaje por la conciencia animal y el instinto. Todo animal debe encontrar recursos a su forma, ya sea comida, compañeros o pareja. A lo largo de la evolución, el ‘qué buscábamos’ ha cambiado de forma dinámica, adaptándose a los tiempos que tocaban.

El ser humano ha conseguido controlar la  búsqueda en base a su memoria y su capacidad cognitiva, tomando lo que podríamos denominar cómo “sus propias decisiones”. Desplazándonos a un contexto más biológico que psicológico, nos tomamos de bruces con un sistema de adaptación que nos ha valido durante toda la historia: el sistema búsqueda y recompensa.

Y las riendas de este sistema las lleva nuestro querido sistema Dopaminérgico. En momentos cómo el sexo, fumando un cigarrillo, comiendo tu comida favorita o al derrotar al jefe final de un videojuego, nuestro cerebro elabora una respuesta dopaminérgica. Hace muchos años, esta respuesta se daría cuándo rastreábamos nuestra futura presa, encontraban a la pareja para dar hijos o saboreaban una misteriosa y dulce baya frutal.

El éxito de Pokémon GO que lo vuelve más adictivo que el sexo

pokemon-go-mapa

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Poniendo en práctica estos conocimientos previos, no es difícil llegar a la conclusión que con Pokémon GO ocurre una respuesta similar a ese momento “cuándo encontrábamos la comida”, o “yacíamos con nuestra pareja”; cuándo encontramos un Blastoise con buenas estadísticas o nos sale de un huevo nuestro Pokémon favorito.

Desde pequeño he jugado a todos los títulos de Pokémon, y siempre me he sentido muy cómodo con las mecánicas de capturar todos los Pokémon posibles, realizar un duro entrenamiento y vencer a mis rivales. Lo que me cuesta de procesar es cómo un juego cómo Pokémon GO (a primera vista menos complejo), está teniendo este impacto mundial. Pero me quedó mucho más claro tras las 4 razones del psicólogo Thomas Hill. autor de Statistical Life.

  1. Aunque sea una idea repetida, innova con el sistema de realidad aumentada. Es innegable que a los humanos nos guste la novedad, y más si esta funciona.
  2. Tiene un gran componente social. En cuanto vences a un gimnasio, te juntas con tus amigos y os hacéis con el mando. Incluso si no eres del mismo equipo, siempre puedes quedar con tus colegas y lanzar un módulo cebo. Las relaciones sociales son el motor de nuestras emociones.
  3. Se ajusta a nuestros intereses. Podemos disfrutar de este juego de forma casual, capturando lo que nos coge de camino, o llevarlo a un extremo más parecido al lema de la serie de “capturarlos a todos”.
  4. Es competitivo, pero usa unas mecánicas muy simples. No hay que ser un genio para entrar en el competitivo de Pokémon, sino que es más una combinación de invertirle tiempo al juego, e informarte sobre los mejores y peores movimientos.

Pokémon GO nos ofrece una respuesta de placer equiparable al sexo, pero debemos recordar que hay vida fuera de esta realidad aumentada, y que la moderación es la mejor baza para no cansarnos demasiado pronto de este gran pasatiempo.