Los usuarios españoles utilizan contraseñas a diario para acceder a una multitud de servicios y plataformas de Internet, y en muchas ocasiones se opta por poner una clave poco segura. De hecho, un estudio ha revelado que el 30% de las contraseñas en España se pueden hackear en apenas milisegundos.

El robo de contraseñas y credenciales de acceso a aplicaciones digitales son una de las mayores fuentes de ingresos de los grupos organizados de ciberdelincuentes. El negocio está en el uso que hacen de esos datos, es decir, acceden al correo electrónico o a las redes sociales de una persona para timar a sus contactos o para chantajear al propio dueño de la cuenta.

Para que ese negocio funcione, los ciberdelincuentes necesitan conseguir miles de usuarios y contraseñas, ya que la gran recompensa está en timar al mayor número de personas simultáneamente. En lugar de sustraer grandes cantidades de dinero, lo que han es robar sólo un poco a mucha gente. La clave para evitar esto reside en las contraseñas, como indican en Panda Security.

En apenas milisegundos

El último estudio de la compañía sobre la seguridad de las contraseñas digitales en España ha revelado que seis de cada diez usuarios dan mucha importancia a las claves que utiliza para acceder a sus cuentas digitales. Sin embargo, los cuatro restantes están dejando, literalmente, la puerta abierta para que un ciberdelincuente pueda meterse en su vida digital.

hacker

Uno de los datos más preocupantes que ha dejado el estudio es que casi el 40% de los españoles utilizan la misma contraseña para todo o una única clave a la que meten variaciones. Es decir, esas personas que utilizan, por ejemplo, "Sésamo" como contraseña y luego añaden "Facebook" o "Netflix". Unas claves de acceso que son bastante accesibles para los hackers. 

En gran parte de los ataques, los ciberdelincuentes forman parte de organizaciones con más recursos que la mayoría de las empresas del mundo. Por ese motivo, herramientas de inteligencia artificial y machine learning con las que trabajan son capaces de descifrar en sólo milisegundos todas las variaciones de la contraseña de una persona con sólo hacerse con una de esas claves.

Además, es bastante habitual que en la Dark Web se filtren bases de datos con miles o millones de usuarios y contraseñas. En ocasiones los hackers las compran, pero en otras se ponen online y son accesibles para cualquier persona que tenga ligeros conocimientos de informática.

Contraseñas seguras

El principal problema de usar claves de acceso seguras, que son más complejas de adivinar, es cómo almacenarlas o recordarlas. El mismo estudio ha señalado que de todos los españoles que se preocupan por la seguridad de sus contraseñas, la mitad utiliza frases aleatorias con números y símbolos. Una medida inteligente pero que requiere tener apuntadas esas claves.

hacker programacion TheDigitalArtist | Pixabay

El estudio también refleja que lo nunca se debe hacer es guardar las contraseñas en el propio ordenador o en el teléfono móvil. El motivo es claro, si un hacker entra en uno de estos dispositivos, una de las primeras acciones que hará será buscar este tipo de información para robar la identidad digital de la víctima.

Sin embargo, aún es más grave es que el 10% de las personas que han participado en este estudio utilizan siempre la misma contraseña, además de palabras fáciles de adivinar como el nombre de un ser querido, las teclas del ordenador de izquierda a derecho, la dirección de casa, el número de teléfono o el DNI. Lo que supone un grave riesgo para su privacidad digital.

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