Quizás recuerdes Quibiuna de tantas alternativas a Netflix que emergieron en Internet. Su premisa era original; contenido rápido, ligero y corto para consumir exclusivamente en el móvil y con un carácter especialmente dirigido al público milenial. Tras 6 meses desde su llegada a España y al resto del mundo, Quibi ha sido un rotundo fracaso.

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Tal y como podemos leer en el The Wall Street JournalQuibi cerrará después de tan sólo 6 meses operando. La plataforma de streaming ha dejado un importante agujero de más de 1.500 millones de dólares en inversión privada, cayendo ante la pandemia de la COVID-19 que ha sido totalmente inclemente con el servicio.

Todos los reportes indican que la principal culpable de este declive ha sido la pandemia del coronavirus. ¿Por qué? Porque al ser una plataforma que depende única y exclusivamente de los móviles, Quibi no ha podido generar un contenido constante, algo vital para una plataforma recién nacida.

Quibi dice adiós

Quibi Izan González Omicrono

Lo lógico sería entender que al confinarse los usuarios, la plataforma no sólo hubiera sobrevivido, sino que hubiera visto su época dorada como ha ocurrido con Netflix y otros servicios. El problema es que Quibi seguía la filosofía TikTok más absoluta; el contenido sólo se podía reproducir desde el smartphone, y su contenido era muy corto y ligero de ver.

Esto ha jugado en su contra. Este concepto tiene un gran problema: que necesitas generar mucho contenido de forma constante, como ocurre con TikTok, ya que este se consume muy rápido. La COVID-19 ha impedido a Quibi solucionar este problema. Y las negociaciones de Quibi con el resto de agentes del mercado tampoco han ido muy bien.

La plataforma creó estudios invirtiendo millones en el proceso para crear contenido original, algo que no funcionó. Con el fin próximo, el cofundador de Quibi Jeffrey Katzenberg intentó contactar con Apple, Google y demás empresas del compendio de grandes firmas tecnológicas para que estas adquirieran la plataforma. Ninguna accedió a ello, y mucho menos mostraron interés por firmar colaboraciones para aprovechar el contenido producido.

1.500 millones de inversión

Logo de Quibi. Quibi Omicrono

Con más de 1.500 millones de dólares en inversión privada y con un éxito de lanzamiento brutal (1.7 millones de descargas en móviles en su estreno), todo apuntaba a que Quibi podría llegar a ser el TikTok del streaming. Tres meses después, Quibi acabó con su período gratuito, momento en el que el declive comenzó.

El servicio tenía dos costes mensuales; 4.99 dólares por usar el servicio con anuncios y 7.99 dólares sin anuncios. Esta estrategia provocó que hasta el 90% de los usuarios dejara Quibi en el momento en el que se acabó el período de prueba. En abril se registraron casi 1 millón de personas; 3 meses después, únicamente 72.000 siguieron pagando el servicio.

Con el paso de los meses, Quibi ha estado intentando modificar su estrategia para atraer a todo tipo de usuarios sin éxito alguno. La compañía cierra sus puertas y espera vender todos sus activos para hacer frente a las deudas y a la devolución de la inversión privada de más de 1.500 millones de dólares. Una vez hecho esto, Quibi desaparecerá definitivamente.