Si en algo ha influido enormemente Internet es en el modo de comunicarnos. Como es lógico, seguimos haciendo llamadas telefónicas, pero hay herramientas increíblemente útiles en la red que nos han facilitado un poco determinados aspectos de nuestra vida.

Una de esas herramientas es el correo electrónico, ya que nos permite enviar un mismo mensaje a cientos o miles de personas en tan solo unos segundos y tras apenas unos clics.

A día de hoy existen multitud de plataformas para enviar correos electrónicos, aunque las dos más populares son Outlook, de Microsoft, y Gmail, de Google. ¿Eres de los que prefiere Gmail? En este artículo te enseñaremos varios trucos para convertirte en todo un experto.

Cancela un correo ya enviado

Seguro que en más de una ocasión te has arrepentido de enviar un correo nada más pinchar en el botón de enviar. Por suerte, Gmail cuenta por defecto con una función de "Deshacer" que evita que dicho mensaje llegue al destinatario.

Logo Gmail.

La pega es que tenemos tan solo cinco segundos para aprovechar dicha función, después el mensaje se enviará de manera definitiva. Lo que pocos saben es que podemos ampliar ese tiempo.

Desde la versión de escritorio de Gmail debemos pinchar en el símbolo en forma de engranaje que se encuentra en la zona superior derecha y dirigirnos a "Configuración". Después solo tenemos que bajar un poco hasta ver "Deshacer el envío" y alargar el período hasta 30 segundos.

Con este sencillo truco pasarás a tener hasta 30 segundos para cancelar el envío de mensajes en lugar de los cinco segundos que la plataforma establece de manera predeterminada.

Vigila tus sesiones iniciadas

Iniciamos sesión en tantos dispositivos diferentes que en ocasiones se nos puede olvidar cerrar sesión en un lugar público en el que hemos usado nuestra cuenta, como en el ordenador de una biblioteca. Como muchos sabréis, si eso ocurre puede resultar tremendamente peligroso, ya que otra persona podría acceder a nuestra cuenta de correo electrónico y suplantar nuestra identidad.

Gmail en ordenador. @webaroo en Unsplash

Por suerte, no hace falta volver en persona hasta ese ordenador para cerrar la sesión. Desde la versión de escritorio basta con mover la rueda del ratón hasta llegar al final de la página. Justo en la zona inferior derecha leeremos "Última actividad de la cuenta: hace X minutos". Debemos pinchar justo debajo, en "Detalles".

A continuación nos aparecerá un cuadro con todas las sesiones que tenemos abiertas en Gmail. Bastaría con pulsar sobre el botón "Cerrar todas las demás sesiones web de Gmail", tras lo que nos aseguraríamos de que nadie está dentro de nuestro correo.

La utilidad de los filtros

Muchos usuarios se limitan a utilizar Gmail sin profundizar demasiado en sus características. Una auténtica pena, pues hay verdaderas joyas en lo que a utilidad se refiere, como los filtros.

gmail

Para crear uno tendremos que entrar en el apartado de "Configuración", pinchar en "Filtros y direcciones bloqueadas" y después en "Crear un filtro". Las posibilidades con dicha herramienta son casi ilimitadas.

Desde establecer que todos los emails que recibamos de un determinado contacto se envíen a la carpeta de "spam" hasta que los que contengan una palabra concreta en el texto o en el asunto se envíen a la carpeta de "importantes". Cada usuario podrá crear su propio filtro en base a sus necesidades.

Infinitos correos en uno

Algo que muchos usuarios de Gmail desconocen es que con una sola cuenta podemos crear infinitas variantes de nuestro correo. Es decir, si tu correo es "pepito123@gmail.com", con solo añadir un símbolo de suma podrás crear una especie de "subcorreo". Pondremos un ejemplo para que lo entendáis mejor.

Imaginemos que tenemos que registrarnos en un sitio web, pero sabemos que nos mandarán mucha publicidad. Muchos optarán por darles un correo secundario, pero otra posibilidad sería darles nuestro correo de la siguiente manera "pepito123+publicidad@gmail.com"

Logo Gmail.

Aunque parezca extraño, y pese a llevar el símbolo de suma, los correos que se envíen a ese email nos llegarán al nuestro general. La clave entonces sería crear un filtro simple en el que estableceríamos que todos los correos para "pepito123+publicidad@gmail.com" se envíen a la carpeta de spam.

Como es lógico, esta función puede utilizarse para multitud de acciones más. Podríamos utilizar variantes del correo para nuestros compañeros de trabajo "pepito123+trabajo@gmail.com" o con cualquier cosa que se nos ocurra. Después solo habría que crear un filtro que reenvíe esos correos a una carpeta determinada.

Sin duda, algunas de estas funciones harán de ti una persona más productiva mientras usa Gmail. El hecho de poder cancelar un correo electrónico tras haberlo enviado o aplicar los filtros de los que os hemos hablado podrían salvaros de más de un susto.

Noticias relacionadas