Publicada
Actualizada

En unas horas Apple recibirá a medios de todo el mundo para asistir a uno de los eventos de la empresa más importantes del año, la WWDC. En él, se presentarán las novedades de software más relevantes de este año.

Además de las mejoras esperadas en Siri, es de suponer que también veremos cambios en iOS 27 que nos den pistas de lo que hará el esperado iPhone plegable que se anunciaría en otoño de este mismo año.

La filtración de las primeras maquetas del futuro teléfono de Apple ha desvelado los detalles de su diseño definitivo antes de su presentación oficial.

Estas réplicas han sido mostradas por el filtrador Sonny Dickson a través de su perfil en X Las imágenes permiten analizar con precisión las proporciones y los componentes externos del dispositivo que marcará un antes y un después en el catálogo de la firma.

Existe todavía una gran incertidumbre sobre la denominación comercial que elegirá la corporación de Cupertino para bautizar a esta nueva categoría de producto. Los analistas debaten si el teléfono adoptará el nombre de iPhone Fold o si se inclinará hacia la nomenclatura iPhone Ultra debido a su posicionamiento premium.

El elemento principal del terminal es su pantalla interna plegable que alcanzará una diagonal cercana a las 7,8 pulgadas cuando esté totalmente abierta. Esta superficie útil otorgará al usuario una experiencia de visualización idéntica a la que ofrece actualmente un iPad mini en movilidad.

Los ingenieros de la compañía californiana han tomado decisiones de diseño para optimizar el aprovechamiento de este panel interior. Las maquetas revelan que la cámara fotográfica frontal estará ubicada en la esquina superior izquierda de esta gran pantalla.

Maqueta del iPhone plegable Omicrono

La pantalla externa contará con un tamaño más comedido que se situará en torno a las 5,5 pulgadas de diagonal. Esta pantalla secundaria resultará fundamental para gestionar las notificaciones y las tareas rápidas sin necesidad de desplegar el terminal.

Esta configuración recuerda de manera directa al formato clásico de un pasaporte, buscando una ergonomía superior al sostenerlo con una sola mano.

El apartado de la captura de imágenes se complementa con un sistema fotográfico principal ubicado en la zona trasera. Esta configuración externa estará compuesta por un doble sensor fotográfico que heredará las tecnologías de procesamiento de imagen de las generaciones más recientes.

Una de las grandes sorpresas técnicas que desvelan estas réplicas arquitectónicas está relacionada con el sistema de seguridad biométrica del dispositivo. Apple prescindirá por primera vez en su gama más alta del reconocimiento facial Face ID para este factor de forma tan particular.

Maqueta del iPhone plegable Omicrono

En su lugar, los diseñadores habrían optado por integrar un lector de huellas dactilares Touch ID ubicado directamente en el botón de encendido lateral. Este sensor físico se encargará de realizar el desbloqueo del terminal y de autorizar los pagos móviles a través de la plataforma de la compañía.

Los prototipos físicos actuales muestran exclusivamente un color blanco para vestir toda la estructura externa del nuevo teléfono móvil plegable. Esta decisión contrasta de forma directa con los informes previos compartidos por otros analistas especializados del sector como Mark Gurman.

El periodista de Bloomberg había sugerido con anterioridad que la multinacional pondría a la venta opciones tanto en color blanco como en color negro. Sin embargo, los últimos movimientos logísticos apuntan a una simplificación extrema de las opciones de compra durante los primeros meses de vida del producto.

Esta limitación en la paleta de colores inicial no es una práctica nueva para la firma si analizamos su trayectoria histórica detalladamente. Los primeros modelos de dispositivos tan emblemáticos como el iPhone original o el primer iPad llegaron al mercado global sin posibilidad de elegir tonalidad.

iPhone plegable cerrado Omicrono

Los consumidores de aquella época tuvieron que esperar a la llegada de las segundas generaciones para poder optar entre acabados claros u oscuros. La contención en la variedad de carcasas facilita los procesos de fabricación y asegura un stock inicial más estable en las tiendas de todo el mundo.

Incluso en tiempos más recientes hemos sido testigos de decisiones similares en los lanzamientos de las gamas más avanzadas de la compañía. El iPhone X se puso a la venta con solo dos opciones disponibles, que fueron el color plata y el gris espacial.

El verdadero factor de diferenciación que preparan en los laboratorios de desarrollo reside en la calidad constructiva de sus componentes internos. Los proveedores de componentes aseguran que la firma ha centrado todos sus esfuerzos mecánicos en el diseño de una bisagra central sumamente sofisticada.

El objetivo prioritario de este despliegue de ingeniería es conseguir que la arruga central de la pantalla sea prácticamente imperceptible a la vista y al tacto. Este detalle técnico solucionaría una de las principales quejas de los usuarios de este tipo de pantallas en la competencia.

Es improbable que en la WWDC adelanten detalles de este móvil, pero quizás con las novedades anunciadas podamos intuir más sobre este smartphone.