Hay dos tipos de compradores de portátiles: los que lo necesitan para el trabajo o los estudios, y los que lo quieren para el ocio. Por eso por una parte hay modelos especializados, resistentes y fiables, y por la otra hay modelos con la última tecnología y con un diseño elefante.

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Uno para la oficina, el otro para la casa. Pero claro, la vida real no funciona así, ¿verdad? A la hora de la verdad, no te vas a comprar un portátil para cada uno de los aspectos de tu vida; en vez de eso, probablemente darás prioridad a uno frente al otro, y no tendrás más remedio que soportar sus deficiencias la mitad del tiempo.

Cuando lo piensas de esa manera, la verdad es que el mercado actual no tiene mucho sentido. No hay portátiles que sean fiables y usen tecnología puntera a la vez; que sean resistentes y que tengan un diseño moderno. O mejor dicho, no los había. Porque ahora mismo estoy escribiendo en uno: el ThinkBook que Lenovo nos ha prestado.

Lenovo ThinkBook, ¿el ThinkPad de la nueva generación?

"ThinkPad" es el nombre más fácilmente reconocible en el sector profesional, amado especialmente por administradores de sistema, programadores e ingenieros. Esta marca ha sido sinónimo de fiabilidad, tanto con IBM como con Lenovo; de hecho, personalmente vi como un gran acierto que la nueva propietaria no intentase reinventar la rueda.

Pero claro, los ThinkPad no son para todo el mundo, y sus cualidades no son tan apreciadas como antes (lamentablemente, añado). Es difícil convencer a nuevos usuarios de que deberían comprarse un ThinkPad, con su diseño utilitario y su TrackPoint, el "pezón" en mitad del teclado.

No estuve en la reunión de Lenovo que decidió el desarrollo de los ThinkBook, pero apostaría a que la intención era mejorar el atractivo de los ThinkPad, sin decepcionar a la base de profesionales que sigue usándolos.

El ThinkBook es por lo tanto, un portátil para profesionales; pero uno que podemos enseñar a las visitas, por así decirlo, y que apuesta por las últimas tecnologías sin ningún reparo. La pregunta es, ¿dará resultado esta mezcla?

Parece más caro de lo que es

Lo primero que es evidente es que Lenovo ha hecho con el ThinkBook lo que no se atrevía a hacer con el ThinkPad; esto es, modernizarlo. Porque el ThinkBook parece un portátil normal, y no pretendo que eso suene como una crítica.

La construcción y los materiales elegidos para el ThinkBook rezuman calidad, hasta el punto de resultar impactante. Nada de plásticos: el ThinkBook está fabricado en aluminio y magnesio, algo que se nota instantáneamente en cuanto cogemos el portátil. Se nota resistente, una sospecha que se confirma en cuanto aplicamos algo de fuerza al chasis.

Adrián Raya

Siento que podría llevarme este portátil conmigo a cualquier parte, y no tendría problemas; por supuesto, no está "rugerizado", por lo que tiene sus límites, pero no tendrás problemas en llevártelo a trabajar a cualquier parte.

Y pese a eso, el ThinkBook también es elegante. El acabado, que Lenovo llama "Mineral Grey" es precioso, sin ser estridente; pasará desapercibido, pero si cualquiera se fija en él por casualidad, se enamorará.

El diseño es minimalista hasta el punto de "ocultar" la marca del portátil. En efecto, no tenemos un gigantesco logotipo retroiluminado en la tapa; sólo la "etiqueta" de Lenovo en una esquina, sin llamar la atención. Una etiqueta que aparece en el teclado en cuando abres la tapa, un detalle genial.

Robusto y práctico, pero con concesiones

Hablando de abrir el portátil, hay que decir que ese no es un proceso delicado precisamente. Este no es de esos portátiles que puedes abrir con un sólo dedo, y necesitarás de ambas manos; al menos hay una buena razón: que usa bisagras de las que te puedes fiar.

Aunque no es un portátil tan práctico como los Yoga, la bisagra permite abrir el portátil hasta los 180 grados, más que suficiente para la mayoría de situaciones.

Una vez abierto el portátil, la pantalla permanece en su sitio y no se moverá a menos que tú quieras; nada de vibraciones al escribir o al mover el aparato. El portátil da una sensación de robustez impresionante, incluso si estamos "machacando" el teclado con un artículo que tendrías que haber sacado la semana pasada (sólo un ejemplo).

Esto puede no ser del agrado de todo el mundo, porque para conseguir todo esto, Lenovo ha tenido que crear un portátil más grueso y pesado de lo habitual en el sector de las 13 pulgadas. Justo ahora que los portátiles ultra-finos están de moda, el ThinkBook es un bicho raro; y aunque su peso de 1,4 kg no llega a ser molesto, sí que el tipo de dato que debes tener en consideración.

Seguridad integrada

Para encender el ThinkBook, tienes primero que abrir el portátil; es entonces cuando te encuentras uno de esos añadidos que no ves normalmente: un lector de huellas dactilares integrado en el botón de encendido.

Es compatible con Windows Hello, y por lo tanto puedes desbloquear el sistema como lo harías con un móvil, simplemente con poner el dedo encima del botón; un proceso rápido y seguro.

Otro elemento de seguridad que se agradece es la cubierta integrada para la webcam. Si os fijáis, encima de la cámara hay una pestaña de plástico, con la que podemos abrir o cerrar la cubierta; un punto rojo indica que la cámara está tapada.

Un gran teclado, si puedes prescindir de teclas numéricas

El teclado es uno de los aspectos que más me ha dado que pensar en este portátil. Para empezar, lo bueno: escribir en este teclado es muy agradable, mucho más que en otros portátiles con un precio similar. Las teclas tienen un cierto recorrido, más largo de lo habitual; el suficiente para que golpear una tecla no sea lo mismo que golpear el chasis del portátil.

Lo mejor es que las teclas son relativamente grandes para un portátil de 13 pulgadas como este; de hecho, son tan grandes como las de un teclado completo normal. Como resultado, me pude adaptar rápidamente a escribir largos documentos.

Si lo necesitas, puedes activar la retroiluminación en el teclado de manera sencilla; aunque sólo hay dos niveles y sólo en color blanco, no queda mal.

El sacrificio de tener teclas grandes es, claro está, que no hay teclado numérico. Esta no suele ser una gran pérdida, pero en este caso creo que lo es; el ThinkBook está dirigido a profesionales, que suelen hacer un uso intensivo del teclado numérico. Es cierto que, con este tamaño, no había muchas opciones, pero es algo a tener en cuenta, dependiendo de tus necesidades.

En cambio, pocas pegas se le pueden poner al trackpad, que cumple su función; es bastante grande, aunque eso provoca que llegue prácticamente al borde del portátil. Pero funciona correctamente, es compatible con los gestos de Windows, y funciona justo como esperarías.

Pantalla sorprendente para este precio

La pantalla es otro aspecto que tiene sus contras, pero que son fuertemente contrarrestados por sus pros. Estamos ante un panel IPS con resolución 1080p; este último es un detalle que puede molestar a algunos, incluido yo mismo, pero que es lo que se podría esperar en un modelo con este presupuesto.

Afortunadamente, lo que perdemos en resolución lo ganamos en el tratamiento del color, que no llegan a ser vibrantes, pero sí con la suficiente profundidad; algo especialmente cierto con los negros, que resaltan especialmente en este panel.

Por otra parte, el panel tiene certificado Dolby Vision, pero con 300 nits de brillo máximo, no lo podrás aprovechar ni de lejos. En ese sentido, no podemos decir que esta sea una gran pantalla para el ocio; pero sí que cumplirá con creces si lo necesitas para eso. Pero lo mejor de la pantalla es que no refleja, así que puedes usar el portátil en el exterior sin muchos problemas.

Los bordes no son muy gruesos, pero tampoco son los más finos que nos hemos encontrado. Un detalle de agradecer es que Lenovo no se ha sumado a la moda de poner la webcam en el borde inferior, y la ha mantenido en el borde superior, como debe ser.

El rendimiento que esperábamos

Las buenas noticias se repiten en el resto del hardware. Lenovo permite hasta un Intel Core i7 de décima generación; la unidad que hemos podido probar monta un Core i5-8265U de cuatro núcleos y ocho hilos a 1,60 GHz de frecuencia base y hasta 3,90 Ghz de potencia turbo. Teniendo en cuenta el rango de precios, es más que apropiado.

El ThinkBook 13s puede montar sólo hasta 16 GB de memoria RAM, que puede ser algo escaso para algunos usuarios. La unidad probada montaba sólo 8 GB, pero pese a eso el rendimiento fue bueno; pude trabajar con documentos, navegar por la web y ver vídeos sin problemas. Teniendo en cuenta que esa será la función principal de este portátil, no veo problema en un modelo configurado de esta manera; aún así, los 16 GB son recomendables, especialmente de cara al futuro.

Donde realmente noté una diferencia notable es a la hora de "despertar" el portátil, un proceso que es casi instantáneo. En cuanto abres la pantalla la pantalla de bloqueo aparece; pasa el dedo por el botón y la desbloquearás al momento y podrás empezar a trabajar. Lenovo llama a esto "Modern Standby", y la verdad es que se nota.

El punto negativo está, cómo no, en la gráfica; es una integrada de Intel, así que no vas a poder jugar a muchos títulos actuales. Este no es un portátil de juegos, y se nota.

La batería es la que podríamos esperar con este tipo de hardware. Lenovo afirma que puede durar diez horas con una carga, pero, como siempre, eso depende en buena medida del uso. En nuestras pruebas, con un uso mixto de navegación, edición de texto y vídeo, el cronómetro se paró entre las nueve y las seis horas y media.

Puertos escasos para un profesional

El aspecto más criticable en lo que respecta al hardware, especialmente desde una perspectiva profesional, es la falta de puertos. A la derecha tenemos dos puertos USB tipo A, y a la izquierda tenemos un USB tipo C, un HDMI, un jack de audio, y el puerto de carga.

Para empezar, hay que tener en cuenta que los puertos son sólo USB 3.1, y que no tenemos opción de Thunderbolt 3. Pero más preocupante es que nos tengamos que olvidar del lector de tarjetas, y de poder bloquear el portátil con un candado de seguridad Kensington.

Son dos características propias de un portátil para profesionales que Lenovo ha preferido obviar con el ThinkBook; omisiones algo extrañas desde mi punto de vista, pero al menos se compensa por la inclusión de un puerto HDMI de tamaño completo, en vez de tener que depender de adaptadores USB-C.

¿Lo mejor de ambos mundos, o a medio camino de todo?

El Lenovo ThinkBook es uno de los portátiles más interesantes que he podido probar; pero en esta ocasión no es por el hardware que tiene, ni por una característica especial de la que presuma. Lo verdaderamente chocante de este portátil es su planteamiento.

Lenovo se ha arriesgado mucho con el ThinkBook, aunque a simple vista no lo parezca. No es un producto dirigido exclusivamente a profesionales o expertos, que notarán sus deficiencias más que nadie. Tampoco es un producto dirigido al usuario medio, que se frustrará con detalles como el peso o la pantalla.

Pero ahí está la "gracia" del ThinkBook, que no está dirigido a "sectores"; está dirigido a usuarios reales, que no entienden de estudios de mercado y que usan su portátil en todo tipo de situaciones.

También puede ser un gran portátil para estudiantes. Es lo suficientemente recio como para soportar el uso diario y continuo, pero no cuesta tanto como un ThinkPad y tiene un diseño más

Una vez que comprendes eso, es fácil ver el gran fallo del ThinkBook: que no es maestro de nada. Ni es el mejor portátil para profesionales, ni es el mejor portátil para ocio; ese término medio le ayuda, pero también le perjudica. Pero todo eso pasa a un segundo plano cuando te fijas en el precio.

Sí, ahora toca hablar de la otra gran ventaja del ThinkBook; y es que, pese a ser un portátil apto para profesionales, no tiene el precio de uno. El precio del Lenovo ThinkBook 13s empieza en los 899 €, muy competitivo frente a otras alternativas; especialmente si lo comparamos con portátiles pensados para uso profesional. En sitios como Amazon está disponible por 895 €.

El ThinkBook es por lo tanto un portátil muy atractivo por el precio que tiene, especialmente con el hardware, los detalles como el lector de huellas, y especialmente, la calidad de fabricación.

También quiero aclarar que el modelo que hemos podido probar es el ThinkBook 13s, que, como su nombre indica, tiene una pantalla de 13,3 pulgadas; pero Lenovo también prepara dos modelos más, de 14 y 15 pulgadas, cuyo lanzamiento se espera en noviembre con un precio de partida menor, de 749 €.

Características técnicas del Lenovo ThinkBook 13s

  • Pantalla - 13,3 pulgadas, resolución 1920 x 1080, antirreflectante, Dolby Vision, brillo de 300 nbits
  • Procesador - Hasta Intel Core i7 de décima generación (i5-8265U en la unidad probada).
  • Gráfica - Hasta AMD Radeon 630 GDDR5 con 2 GB (Intel UHD Graphics 620 en la unidad probada).
  • Memoria - Hasta 16 GB DDR4 (8 GB en la unidad probada).
  • Almacenamiento - SSD PCIe M.2 de hasta 1 TB (256 GB unidad probada).
  • Seguridad - dTPM 2.0, lector de huellas integrado, tapa para la webcam ThinkShutter.
  • Sonido - 2 altavoces de 2 W Harman/Kardon con Dolby Audio.
  • Webcam - 1 Mpx ultraplano.
  • Batería - 45 Wh, hasta 11 horas.
  • Dimensiones - 307,6 mm x 216,4 mm x 15,9 mm
  • Peso - 1,32 Kg.
  • Precio - A partir de los 899 €.