Salida del edificio de ensamblaje del SLS de Armtes I

Salida del edificio de ensamblaje del SLS de Armtes I NASA / Aubrey Gemignani

Aviación y Espacio

Cuenta atrás para Artemis II: así trasladará la NASA el cohete SLS y la nave Orión a la plataforma de lanzamiento

La Agencia Espacial estadounidense llevará en las próximas horas el traslado del cohete y la nave hasta la Plataforma de Lanzamiento en Cabo Cañaveral.

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El próximo 7 de febrero, la misión Artemis II se enfrenta a uno de los hitos más importantes antes de despegar hacia el cosmos: el traslado del cohete SLS con la nave Orion hasta su plataforma de lanzamiento.

Se trata de una maniobra compleja que, según la NASA, tiene una duración de hasta 12 horas y está previsto realizarse a partir de este mismo sábado, si no hay contratiempos técnicos ni meteorológicos.

El trayecto es de casi 6,5 kilómetros y enlaza el Edificio de Ensamblaje de Vehículos y la Plataforma de Lanzamiento 39B.

Según ha explicado la NASA, los equipos técnicos han estado días trabajando las 24 horas para terminar las tareas antes de transportar el cohete SLS y la nave Orion al punto de despegue.

"Nos estamos acercando a la misión Artemis II, y tenemos su lanzamiento a la vuelta de la esquina", dijo Lori Glaze, administradora asociada interina para la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA.

Aunque cercano en el tiempo, Glaze también reconoce que todavía quedan "pasos importantes en nuestro camino hacia el lanzamiento". Y afirma que "la seguridad de la tripulación seguirá siendo nuestra prioridad en todo momento".

Durante las comprobaciones finales antes del traslado, los técnicos detectaron que un cable relacionado con el sistema de terminación de vuelo —el encargado de separar de forma segura la nave del cohete si algo va mal— estaba doblado en contra de las especificaciones.

El cohete SLS y la nave Orión de Artemis I en la VAB

El cohete SLS y la nave Orión de Artemis I en la VAB NASA / Joel Kowsky

La última noticia de la NASA al respecto, fechada a día 9 de enero, es que el personal lo estaba reemplazando y realizando una serie de comprobaciones.

También se identificó un problema con la válvula de presurización de la escotilla de la nave Orion, aunque este fallo ya fue solventado en los primeros días del mes.

Asimismo, los ingenieros trabajaron para resolver fugas en el hardware de soporte en tierra, un sistema necesario para cargar oxígeno gaseoso en Orion para proporcionar aire respirable a los astronautas antes del lanzamiento.

Una vez recorridos los 6,5 kilómetros y con el vehículo dispuesto en la plataforma, la NASA comenzará una larga lista de verificaciones para asegurar que todo en el 39B está correctamente.

Se evaluarán sistemas como la conexión de equipos mecánicos de apoyo en tierra, líneas eléctricas, conductos del sistema de control ambiental y tomas de combustible criogénico.

Según recalcan desde la Administración Espacial estadounidense, el personal técnico encenderá todos los sistemas integrados en la plataforma por primera vez para "garantizar que los componentes del hardware de vuelo funcionen" correctamente entre sí".

Ensayo general

Una vez finalizada la maniobra de traslado, la NASA llevará a cabo a finales de enero un "ensayo general con circulación de combustible", donde llenarán los tanques del cohete.

Se trata de uno de los exámenes más importantes de cuantos se realizan en la última fase preparatoria de un lanzamiento.

El personal demostrará empíricamente la capacidad de almacenamiento del combustible criogénico y realizará una cuenta regresiva para el lanzamiento y practicará la extracción segura del combustible. Todo ello sin la tripulación a bordo.

Asimismo, los trabajadores de la NASA encargados del cierre de las escotillas también realizarán una prueba para practicar sus procedimientos de forma segura.

Cohete SLS en el edificio de ensamblaje

Cohete SLS en el edificio de ensamblaje NASA

"El ensayo general con circulación de combustible incluirá varias pruebas de funcionamiento para demostrar la capacidad del equipo de lanzamiento para detener, reanudar y reiniciar las operaciones", afirman desde la NASA.

Todos estos ensayos son claves para el devenir de la primera misión tripulada de la nave Orion y el cohete SLS debido a "las lecciones aprendidas de Artemis I".

Según la agencia espacial, se han actualizado algunos procedimientos para mejorar la seguridad y la fiabilidad de los sistemas. Entre ellos está la limitación de la cantidad de nitrógeno gaseoso que se acumula en el espacio que está entre el módulo de la tripulación de Orion y las escotillas del sistema de cancelación de lanzamiento.

También explican que "es posible que se requieran ensayos generales con circulación de combustible adicionales para garantizar que el vehículo esté completamente revisado y apto para el vuelo".

De ser necesario, la NASA "podría trasladar el cohete SLS y la nave Orion de vuelta al Edificio de Ensamblaje de Vehículos", las instalaciones ubicadas a 6,5 kilómetros de la plataforma de lanzamiento.

Complejidad del lanzamiento

La complejidad del lanzamiento de la misión Artemis II hace que las ventanas de lanzamiento sean muy restringidas. "Esto da un patrón de alrededor de una semana de oportunidades de lanzamiento", seguido por otras tantas semanas de ventana cerrada.

"El día y la hora de lanzamiento deben permitir que SLS pueda llevar a Orion a una órbita terrestre alta, donde la tripulación y los equipos técnicos en tierra evaluarán los sistemas de soporte vital de la nave espacial antes de que la tripulación emprenda su viaje con rumbo a la Luna".

Asimismo, "Orion debe estar en la alineación adecuada con la Tierra y la Luna en el momento del encendido de motores con inyección translunar", afirman.

Transporte del SLS y nave Orion en Artemis I

Transporte del SLS y nave Orion en Artemis I NASA / Joel Kowsky

El encendido de estos propulsores pone a Orion en rumbo de sobrevolar la Luna, y también la coloca en una trayectoria de retorno libre, en la cual utiliza la gravedad de la Luna para enviar la nave de regreso a la Tierra sin maniobras adicionales.

"La trayectoria para un día determinado debe garantizar que Orion no esté en la oscuridad durante más de 90 minutos a la vez para que las alas de los paneles solares puedan recibir y convertir la luz solar en electricidad".

El último de los requisitos que apuntan desde la NASA es que la "fecha de lanzamiento debe sustentar una trayectoria que permita el perfil de entrada adecuado planificado durante el regreso de Orion a la Tierra".

De esta forma, el día 6 de febrero se abre la primera ventana de lanzamiento, que permanece operativa hasta el 11 de ese mismo mes. La siguiente oportunidad se establece entre el 6 y el 11 de marzo y la tercera entre el 1 y el 6 de abril.