La cámara Sony Alpha 7V.

La cámara Sony Alpha 7V. Ismael Marinero Omicrono

Análisis y Pruebas

Dos semanas con la Sony Alpha 7V, la cámara full frame todoterreno para hacer fotos y vídeos de calidad profesional

La cámara más esperada del catálogo del gigante nipón tiene todo lo necesario para entusiasmar a aficionados y profesionales.

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Hacer fotos y vídeos nunca ha sido tan fácil. Lo tenemos tan a mano que sacar el móvil y capturar un instante ya es un gesto casi inconsciente. Pero la fotografía y el vídeo son mucho más que eso y sus posibilidades se multiplican cuando tienes entre las manos una cámara full-frame como la nueva Sony Alpha V7.

La diferencia física es insalvable, por más que marcas como Xiaomi o Vivo estén haciendo maravillas: un sensor de 35 mm capta muchísima más luz que el minúsculo sensor de un smartphone, permitiendo un rango dinámico superior y, sobre todo, una profundidad de campo natural que el bokeh de los móviles solo puede imitar torpemente.

La nueva Sony Alpha 7V llega precisamente para consolidar esa superioridad y eso hemos querido comprobar en EL ESPAÑOL-Omicrono durante las últimas semanas.

Este modelo se sitúa en el punto más atractivo de la gama Alpha, ofreciendo prestaciones que hasta hace poco eran exclusivas de modelos profesionales con precios superiores a los 6.000 euros, pero en un cuerpo más accesible, pequeño y manejable, con un precio de 2.999 euros (solo cuerpo).

Como veremos a continuación, la Alpha 7V es una cámara híbrida perfecta, un todoterreno diseñado tanto para el fotógrafo que necesita un elevado estándar de calidad como para el creador de contenido que exige vídeo 4K a 120p o, como es mi caso, para el aficionado que disfruta probando todas sus características.

Ergonomía y diseño

Al sostener la cámara, la sensación es de familiaridad y robustez. Sony ha refinado la empuñadura para mejorar el agarre, lo que se agradece cuando montamos objetivos luminosos y pesados como el FE 50mm f/1.4 GM que he utilizado para esta prueba. Con la batería llega a los 658 gramos, bastante ligera para todo lo que ofrece.

El cuerpo mantiene el sellado contra polvo y humedad, vital para disfrutar de la fotografía de calle o en el campo sin tener que preocuparnos por el clima. En cuanto a los botones y ruedas, todo está a mano y se puede mapear a tu gusto para personalizar la experiencia al máximo.

El cuerpo de la Sony Alpha 7V

El cuerpo de la Sony Alpha 7V I.M. Omicrono

El cambio exterior más notable con respecto a anteriores modelos es la pantalla trasera multiángulo de 4 ejes. A diferencia de las pantallas abatibles tradicionales, que a veces chocan con los cables o la correa, este mecanismo permite inclinarla y rotarla en casi cualquier dirección.

Es una mejora sustancial para buscar ángulos creativos, como contrapicados a ras de suelo, o para grabarse a uno mismo sin perder la referencia visual. El panel táctil de 3,2 pulgadas responde a la primera y ofrece una visibilidad excelente, también bajo la luz directa en exteriores.

El visor electrónico Quad-VGA OLED de 3,68 millones de puntos es otro salto de calidad: su tasa de refresco de hasta 120 fps hace que seguir lo que pasa al otro lado del visor sea tan fluido como mirar a través de un visor óptico tradicional.

A nivel de conexiones, la Alpha 7V no escatima en puertos. Incluye a los lados del cuerpo un puerto HDMI de tamaño completo (nada de inestables micro-HDMI), tomas de micrófono y auriculares, y dos puertos USB-C que permiten la carga rápida y la transferencia de datos simultánea.

La IA como copiloto

Una de las claves del gran rendimiento de la cámara de Sony es su nuevo sensor apilado CMOS Exmor RS de 33 MP, acompañado del procesador BIONZ XR. La resolución es el equilibrio perfecto: suficiente para realizar recortes agresivos en edición sin perder nitidez, pero sin generar archivos tan pesados que colapsen el ordenador (o te dejen sin tarjeta de memoria en un suspiro). 

Sin embargo, lo que realmente cambia la experiencia de uso es el sistema de autoenfoque impulsado por una unidad de procesamiento de IA dedicada. El sistema reconoce sujetos con una precisión asombrosa y no solo humanos y animales, sino que también distingue específicamente todo tipo de vehículos, facilitando la fotografía de acción. Si a eso le sumamos ráfagas de 30 fps sin blackout, tenemos la garantía de no fallar.

El autoenfoque de la Alpha 7V es clave para seguir sujetos en movimiento.

El autoenfoque de la Alpha 7V es clave para seguir sujetos en movimiento. I.M. Omicrono

La A7 V también resuelve el habitual problema de tardar ese segundo de más en apretar el botón y captar el instante deseado. Gracias a su tecnología de pre-captura, retiene fotogramas en memoria antes de que hayas accionado completamente el obturador. Es una característica que hasta ahora solo estaba disponible en equipos especializados para fotografía deportiva de alto rendimiento, y que representa un cambio interesante en la forma de capturar imágenes.

El combo con el objetivo Sony FE 50mm f/1.4 GM ha sido espectacular, sobre todo en condiciones de baja luz. La apertura de f/1.4, sumada a la estabilización interna de 5 ejes de la cámara me ha permitido disparar a pulso de noche manteniendo el ISO bajo control. El desenfoque es suave y muy preciso, aislando al sujeto del fondo con una tridimensionalidad que ningún software de móvil puede replicar a día de hoy.

En el apartado de vídeo, la Alpha 7V es toda una bestia. Graba en 4K a 60p utilizando todo el ancho del sensor, eliminando las limitaciones de las cámaras no profesionales. También ofrece 4K a 120p con recorte Super 35, ideal para grabar en cámara lenta y añadir dramatismo (o humor, según se mire) al resultado. Es la cámara soñada por cualquier creador de contenido.

Uno de los problemas más graves de la anterior generación de la Alpha de Sony era la elevada temperatura que alcanzaba el cuerpo de la cámara al grabar vídeo. Por suerte, en este nuevo modelo eso parece solucionado y no he notado ningún sobrecalentamiento.

Por último, la gestión de energía también ha mejorado y la batería aguanta bastante bien, permitiendo un día entero de uso mixto (hasta 630 disparos) sin necesidad de pasar por el enchufe ni ir cargando con repuestos.

¿Me la compro?

La Sony Alpha 7V es una de las cámaras 'todo en uno' más completas del mercado actual. Para el aficionado a la fotografía, como es mi caso, elimina casi todas las barreras técnicas: si la foto sale desenfocada o mal expuesta, ya no podrás echarle la culpa a la cámara.

Mi sensación tras dos semanas de uso es que sólo le he sacado ni la mitad de rendimiento de todo lo que puede ofrecer esta cámara, sobre todo a nivel de vídeo, donde sus capacidades están a un nivel altísimo. 2.999 euros es a priori un coste muy elevado para un simple amateur, pero la cámara ofrece tecnologías de enfoque automático y procesamiento que garantizan su vigencia durante muchos años

Si tu prioridad es capturar momentos irrepetibles con una tasa de acierto cercana al 100%, o si buscas producir vídeo con calidad profesional sin complicarte la vida, esta cámara es una inversión que se justifica por sí sola desde el primer disparo.