Aunque tenemos a nuestro alcance electrodomésticos pensados específicamente para hacernos la vida más fácil, en algunos casos aún tenemos la percepción de que son demasiado caros o que no nos merecen la pena. Sin embargo, hay compañías en España que vienen a demostrar que es posible tener un hogar conectado con buenas prestaciones a un precio equilibrado.

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Realme ha llegado a España dándose a conocer con sus smartphones, sin embargo, sin embargo su ecosistema ha ido creciendo y ha llegado hasta los dispositivos del hogar, aunque aún puede ir más allá. La firma ha puesto a la venta en España su primer robot de limpieza, el Realme TechLife Robot Vacuum.

La propuesta de la marca es que este dispositivo no tenga nada que envidiarle a alternativas más establecidas como Roomba o Roborock pero que superan a este Realme TechLife Robot Vacuum en precio. Lo hemos analizado y le hemos dado un uso muy intensivo. Pero la pregunta del millón es la siguiente: ¿merece la pena por los 379 euros que cuesta?

Discreto pero con personalidad

Si bien es cierto que el diseño no siempre es la parte más importante a destacar de un robot aspirador, el tema del precio hace que nos tengamos que fijar más en él. Recordemos que este Realme TechLife Robot Vacuum es el primer dispositivo de este tipo que la marca comercializa en España, y las calidades de los materiales así como la construcción son puntos a tener en cuenta.

Nos encontramos un robot aspirador con unas medidas algo grandes; 350 x 100 milímetros en un formato circular, con un peso de 3,3 kilos y un diseño sobrio y elegante. El visor láser superior tiene el color amarillo característico de Realme, y en la parte del chasis vemos dos botones para controlar el robot manualmente. Sin embargo, la magia está en los sensores que ayudan al robot a moverse: como el LiDAR o el ToF.

El primer dato que hemos de aclarar respecto a este robot es el problema de la suciedad. Al ser negro brillante y al estar aspirando polvo, si nuestra casa es propensa a acumular ácaros enseguida veremos toda la parte superior llena de polvo y huellas. Los usuarios que odien ver su robot aspirador lleno de polvo tendrán que quitárselo a este modelo cada poco rato, y aunque no es en absoluto un drama, sí que es algo a tener en cuenta.

Realme TechLife Robot Vacuum Manuel Fernández Omicrono

La parte frontal dispone de un amortiguador de golpes (que además alberga los sensores principales), en la parte trasera tenemos un acceso al depósito con los filtros HEPA y en la parte inferior el cepillo central, las dos pequeñas placas de carga, las ruedas (una de ellas omnidireccional) y otros dos cepillos laterales de los que hablaremos más adelante.

De la parte superior del robot al suelo hay aproximadamente unos 10 centímetros. Una altura adecuada, teniendo en cuenta que esto le permitirá pasar por debajo de prácticamente todos los muebles de la casa sin mayores inconvenientes. No obstante, tendrá alguna dificultad en caso de tener por ejemplo un sofá especialmente bajo o una mesa que pueda tener un espacio inferior para guardar cosas y que casi roce el suelo.

Su diseño es sencillo pero elegante. Manuel Fernández Omicrono

El depósito puede únicamente con los sólidos y tiene una capacidad de 600 mililitros. Se extrae de forma muy sencilla: un sencillo accionador nos permitirá retirarlo fácilmente y así limpiar tanto la suciedad que acumule como el pequeño filtro HEPA de tres capas que viene incorporado en el propio depósito.

Sin centrarnos por ahora en el funcionamiento, hemos de aclarar que el robot aspirador de Realme está bien construido, salvo por un par de detalles que denotan que este cuenta con un precio más bajo. Por ejemplo, la base nos da la sensación de ser poco robusta, y tanto el cable como el adaptador de carga parecen un poco endebles. Además, los cepillos duales también se sienten de algo débiles, al menos a la hora de manipularlos. En cualquier caso, la sensación general es buena y el diseño no es un punto crítico del robot.

Un robot conectado

Antes de entrar en materia, hemos de hablar de ciertos detalles para dar contexto. Para empezar, las pruebas se han realizado en un espacio de unos 90 metros cuadrados, de los cuales útiles son entre 70 y 80. El suelo es de mármol y no cuenta con alfombras ni variación de superficie de otro tipo. 

Robot de Realme en pleno funcionamiento. Manuel Fernández Omicrono

Servidor cuenta con el pelo largo, un hándicap para los robots de limpieza que tienen que estar todo el rato recogiendo mechones de pelo bastante largos. Por ende, aunque en mi piso no tengo mascotas de ningún tipo, el robot ha tenido que lidiar con este particular reto capilar durante todas las pruebas.

El funcionamiento del robot aspirador de Realme se realiza a través de su propia aplicación, Realme Link disponible para Android y iOS. El proceso de configuración no tiene demasiado misterio; encendemos de forma manual el robot, conectamos la base de carga y enlazamos el aparato a nuestra red WiFi con la aplicación, siguiendo los pasos. Eso sí, es importante conectar el robot al WiFi de 2,4 GHz. No es compatible con redes de 5 GHz.

Aspirador de Realme

Una vez el robot haya hecho un mapeado de la casa dándole al botón de 'Iniciar', el dispositivo habrá creado en la aplicación un mapa completo de las zonas a limpiar. Es importante saber antes de empezar dicha configuración qué zonas de la casa queremos que limpie el robot, para así abrir o cerrar las habitaciones que consideremos convenientes y no llevarnos sorpresas.

Esta ha sido mi primera experiencia con un robot aspirador, y he aprendido una lección después de su uso: es recomendable no modificar la casa para favorecer la limpieza. Debemos dejarlo todo tal y como está (muebles, sillas, etcétera), ya que el robot se encargará de sortear los obstáculos que considere y se adaptará al entorno para así optimizar la limpieza.

Depósito para sólidos del robot de Realme. Manuel Fernández Omicrono

Hablemos de características. El Realme TechLife Robot Vacuum usa hasta 38 sensores distintos, entre los que encontramos sensores ToF, de caídas, de obstáculos e incluso sensores LiDAR. Todos ellos servirán para que el robot pueda navegar por la casa de la mejor forma posible, y evitar en la medida de lo posible los choques, además de escanear todos los rincones de nuestra casa para poder limpiarla a fondo.

La batería es de 5.200 mAh, es compatible con los asistentes de Google y Amazon (Google Assistant y Alexa), y dispone de 4 modos de limpieza: silencioso, normal, turbo y máximo. Podremos hacer uso de las opciones de la aplicación Realme Link para hacer funcionar el aparato.

Robot en pleno funcionamiento. Manuel Fernández Omicrono

¿Qué tal limpia?

La limpieza, después del primer 'escaneo', se realiza con una trayectoria en bucles, algo que hacen otros aparatos similares al Realme TechLife Vacuum Robot. Una vez comienza la limpieza, el robot comienza a moverse, prioritariamente pegado a las paredes para ir haciendo movimientos laterales y así abarcar todas las estancias. Cuando considera que ha acabado de limpiar o detecta que su batería está baja, vuelve a la base de forma automática.

El robot claramente busca los huecos de la casa para limpiarlos; huecos entre las mesas, las sillas, escritorios... Si detecta que no puede entrar a una zona, como por ejemplo el bajo de una mesa, en algunas ocasiones pasará por su borde y los rodea, aunque si ya ha reconocido antes uno de estos huecos, sí que los atravesará.

Robot de Realme por debajo. Manuel Fernández Omicrono

Hemos probado cada uno de los modos del robot, incluyendo el silencioso. El robot, de forma completamente automática, aumenta su potencia si detecta problemas en la superficie que está limpiando, lo que se notará con el repentino subidón de ruido que aplica el aparato. Cuanta más potencia le exijamos al robot, más ruido hará a la hora de limpiar, siendo el modo máximo el que más escándalo genera (salvando el hecho de que hace como mínimo menos ruido que una aspiradora convencional).

En general, el rendimiento de este robot aspirador de Realme ha sido óptimo. Eso sí, no es perfecto. En algunas esquinas no es capaz de llegar e igualmente las cerdas de plástico no eran todo lo robustas que podríamos esperar. Sin embargo, a nivel general, ningún usuario quedará insatisfecho si busca una limpieza estándar para evitar tener que barrer. En una buena parte de las ocasiones, el modo estándar de limpieza será suficiente para eliminar la mayoría de la suciedad.

Robot bajo de una mesa. Manuel Fernández Omicrono

Especialmente si el usuario que pone a prueba a este robot es un primerizo, como ha sido mi caso. Desde luego, el rendimiento del robot ha sido más que suficiente teniendo en cuenta que lo que un servidor quería era evitar tener que pasar la escoba por la casa. El robot hace su función, y la mayor parte de la suciedad se limpia. Además, sus 600 mililitros de capacidad en el depósito consiguen que no tengamos que vaciar la suciedad cada poco tiempo.

Nuestro mayor inconveniente ha sido con la app Realme Link. En nuestro caso, la hemos probado con un iPhone, y el rendimiento de esta aplicación nos ha parecido realmente mejorable. Además de dar algún tirón que otro y de ser lenta, en una ocasión nos obligó a reenlazar el robot de nuevo a nuestro WiFi debido a un apagón que sufrimos en el piso. 

Filtro HEPA de 3 capas instalado en el depósito. Manuel Fernández Omicrono

Sin embargo, lejos de todo eso este robot cuenta con detalles ciertamente útiles. El filtro HEPA se basa en 3 capas, que dependiendo de su forma, podrán capturar partículas de tamaños específicos, incluyendo las partículas PM 2,5. El filtro, que además incluye uno de repuesto en la caja, filtra hasta el 99% de estas partículas.

La aplicación, pese a lo ya mencionado, permite por ejemplo seguir la limpieza y la trayectoria del robot, además de editar como queramos el mapa de nuestro hogar, realizar limpieza por zonas específicas y establecer de forma manual zonas 'prohibidas' en las que el robot no entrará. 

Filtro HEPA que podremos limpiar. Manuel Fernández Omicrono

También podremos entre otras cosas programar limpiezas, activar los modos del robot y otras funciones adicionales. Incluso podremos revisar el estado del filtro y los cepillos, mostrándonos la vida útil de los mismos para en caso de necesitarlo poder aplicar recambios.

¿Me lo compro?

El precio de 379 euros llega para ajustarse a un mercado donde prima la calidad y precio. Es una cantidad suficiente como para aventurarse a por un robot de limpieza, pero hay que hacerlo con garantías. Y lo cierto es que Realme consigue hacerse un hueco en un mercado competitivo. Eso sí, como sucede con este tipo de aparatos, no podemos fiar la limpieza de casa exclusivamente a ellos. 

Realme TechLife Robot Vacuum Manuel Fernández Omicrono

Es una buena forma de adentrarse en la limpieza domótica mediante robots aspiradores. El de Realme es asequible, cuenta con un rendimiento general adecuado y llevará a cabo de forma muy correcta su tarea: limpiar la casa lo suficiente como para que no tengamos que barrer, al menos no a fondo.

Hay cosas a mejorar, desde luego (como el hecho de que el kit para fregado se venda por separado) pero si el usuario no busca una experiencia más completa, el Realme TechLife Robot Vacuum es sin duda una opción muy válida que, además, es realmente competente.