El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la República Federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la República Federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier. Moncloa

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Alemania da una lección a España: crea persianas solares que blindan tu casa del sol mientras generan energía

Este sistema de contraventanas corredizas integra células fotovoltaicas para convertir cualquier fachada en un generador de energía sin alterar su diseño.

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La transición energética en los hogares acaba de encontrar un nuevo aliado en los elementos arquitectónicos más cotidianos en España: las persianas.

Mientras la mayoría de los usuarios miran al tejado para instalar sus paneles fotovoltaicos, la industria alemana, tras los toldos solares, ha decidido que las fachadas tienen mucho más que ofrecer.

El fabricante EHRET ha presentado SolarSlide, un sistema de persianas fotovoltaicas corredizas que reimagina por completo el concepto de protección solar exterior.

Al integrar tecnología de generación eléctrica directamente en la estructura de la ventana, han logrado que el mismo componente que utilizamos para oscurecer una habitación se convierta en un activo clave para el autoconsumo doméstico.

El funcionamiento de esta tecnología resuelve una de las grandes paradojas de la climatización estival.

Durante los meses de calor extremo, la primera línea de defensa de cualquier vivienda consiste en evitar que la radiación solar atraviese los cristales y convierta el interior en un horno.

En lugar de limitarse a rebotar esa luz o absorberla inútilmente, estas nuevas contraventanas la capturan y la transforman en corriente útil.

Al frenar el impacto del sol desde el exterior, reducen drásticamente la carga térmica y la necesidad de encender el aire acondicionado, ofreciendo una doble ventaja: la eficiencia pasiva por el calor que se evita y la generación activa por la electricidad que se produce.

A nivel de ingeniería, el desarrollo se aleja de los aparatosos módulos fotovoltaicos que solemos ver en las cubiertas.

Las hojas móviles están fabricadas con una estructura de vidrio-vidrio que encapsula células solares monocristalinas.

Según la documentación técnica, un metro cuadrado de esta superficie puede alcanzar una potencia nominal que supera los 140 vatios pico.

Dado que cada panel puede fabricarse con dimensiones de hasta cuatro metros cuadrados, cubrir un gran ventanal supone incorporar una fuente de energía considerable.

Todo ello queda disimulado bajo diferentes acabados y colores, facilitando la integración visual para que la tecnología fotovoltaica pase completamente desapercibida desde la calle.

Para adaptarse a diferentes escenarios, el sistema se divide en dos enfoques técnicos. La versión estándar está pensada para conectarse a un inversor central, funcionando como una extensión de una instalación solar ya existente en la vivienda.

El salto cualitativo llega con la versión avanzada, que incorpora un microinversor en la propia contraventana. Esta configuración permite convertir la corriente continua en alterna directamente en la fachada, facilitando instalaciones modulares.

Las persianas fotovoltaicas corredizas en una casa.

Las persianas fotovoltaicas corredizas en una casa. SolarSlide Omicrono

Como ocurre con cualquier panel solar, la energía generada debe consumirse en el momento o volcarse a la red, requiriendo baterías externas independientes si el propietario desea almacenarla para la noche.

La verdadera revolución de este concepto apunta directamente al urbanismo moderno. En las ciudades densamente pobladas, la superficie del tejado es un bien escaso que debe repartirse entre decenas de vecinos, maquinaria de climatización y antenas.

Las fachadas, por el contrario, ofrecen miles de metros cuadrados desaprovechados. Convertir estas envolventes verticales en infraestructuras activas abre la puerta a que los residentes de bloques de pisos puedan participar del autoconsumo de forma significativa, aprovechando los picos de radiación según la orientación de sus ventanas.

El éxito comercial de esta propuesta dependerá de factores más pragmáticos que su innovación técnica. La producción real siempre estará condicionada por la latitud, las sombras del entorno y la posición en la que el usuario deje las persianas.

Además, la viabilidad económica exigirá comparar su precio frente al coste combinado de una persiana convencional y un panel solar tradicional.