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La agricultura tradicional se enfrenta a una crisis sin precedentes por la escasez de agua dulce y la degradación del suelo fértil, lo que promueve la aparición de sistemas como uno español que promete cambiarlo todo.

Frente a esta realidad, Mario Ribelles, estudiante del doble grado en Biotecnología y Química en la Universitat Politècnica de València (UPV) e impulsor del proyecto Eden Blue, plantea una reflexión que es el corazón de esta iniciativa.

"¿Por qué seguimos haciendo depender la producción de alimentos de dos recursos cada vez más limitados, como el agua dulce y el suelo fértil, cuando tenemos dos recursos extraordinariamente abundantes, el mar y el sol?".

Esta premisa busca resolver la llamada "paradoja costera", abordando de forma conjunta, según explica su propio creador.

"Problemas que habitualmente se tratan por separado: la escasez de agua, la degradación del suelo, la producción de alimentos, la gestión de la salmuera procedente de la desalación y el aprovechamiento de recursos marinos", añade Ribelles en un comunicado.

La solución tecnológica pasa por el desarrollo a largo plazo de plataformas modulares flotantes capaces de producir agua dulce y alimentos de forma simultánea: el proyecto Eden Blue.

El sistema capta energía solar para desalar el agua marina, logrando el suministro necesario para los cultivos vegetales.

Eden Blue. Universitat Politècnica de València (UPV) Omicrono

El gran salto cualitativo frente a las desaladoras convencionales es la gestión inteligente de los residuos, ya que la salmuera se aprovecha para cultivar microorganismos halófilos capaces de producir compuestos de alto valor.

"La innovación de Eden Blue no está en una única tecnología, sino en la integración", señala Ribelles.

Se genera así una cascada de aprovechamiento en la que los subproductos de un proceso se convierten en recursos para el siguiente, garantizando que "todo el sistema estaría monitorizado mediante sensores y tecnología IoT".

Para hacer realidad este ambicioso concepto, el proyecto cuenta con un equipo de dieciséis estudiantes tutorizados por la profesora Claudia Palloti Sagripanti en el campus de Gandia.

Según indica su impulsor, la investigación se encuentra actualmente "entre la prueba de concepto y la validación de sus diferentes componentes en laboratorio".

Los desarrolladores ya ensamblan la primera unidad de obtención de agua para realizar un primer ensayo integrado a escala de banco. El objetivo no es la estética, sino la funcionalidad pura.

"No buscamos que ese primer prototipo sea bonito ni comercial; buscamos que produzca datos fiables", explica Ribelles, quien prevé presentar públicamente este prototipo a finales de 2026.

El sólido planteamiento de la iniciativa ya ha comenzado a recoger sus frutos en el ecosistema empresarial e institucional. Tras recibir el Premio Talento Joven de la Comunitat Valenciana en Ciencia y el apoyo de ARI HUB, Eden Blue ha sido nombrado Proyecto Innovador Ciudad de Gandia 2026.

Este hito les permite representar al municipio en el foro nacional Innpulso Emprende, un reconocimiento muy especial para Ribelles porque "no vamos únicamente en nombre de un grupo de estudiantes; llevamos detrás el nombre de nuestra ciudad".

Ahora, el desafío final del equipo es transformar esta idea nacida en la universidad "en una tecnología validada y desplegable, capaz de contribuir a la producción de alimentos en lugares donde la agricultura depende cada vez más de unos recursos que son limitados".