Casi coincidiendo con el día del esperado lanzamiento de SpaceX y la NASA, Virgin Orbit probó su sistema de puesta en órbita de satélites empleando un avión Boeing 747-400 apodado Cosmic Girl.

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Los planes de Virgin Orbit pasan por disponer de ese avión como 'nave nodriza' de su cohete LauncherOne capaz de transportar un satélite en su interior. Este cohete se emplaza debajo del ala izquierda del avión, junto a los motores, y en el punto y altitud exacta se lanza para ponerlo en órbita.

Tal y como contamos ayer, el proceso paso a paso que iba recogiendo la compañía en su cuenta de Twitter parecía augurar buen resultado. Pero tras todas las comprobaciones y la luz verde del equipo técnico, algo en el lanzamiento del cohete falló.

Según recogió la propia Virgin Orbit en su cuenta de Twitter, el LauncherOne se desacopló de forma "limpia" del avión, pero el fallo sobrevino una vez empleó sus propios medios para volar. En un acto de transparencia, la empresa ha publicado en el blog corporativo un análisis detallado de todo lo que ocurrió.

"Durante unos 9 segundos después de la suelta [del LauncherOne], el vuelo fue perfecto". Afirman y añaden que cada parte del sistema de lanzamiento funcionó según lo esperado en las fases de suelta, caída controlada, secuencia de encendido del cohete y la parte inicial del vuelo guiado a motor. "Esto significa que hemos demostrado en vuelo los principios fundamentales de nuestras operaciones de lanzamiento, que es la parte fundamental que nos diferencia con la competencia".

El problema, por tanto, sobrevino después de esos 9 segundos de éxito. "Algo funcionó mal, provocando que el motor de la etapa booster se apagara, lo que provocó que se terminara la misión. Por el momento no podemos definir de manera concluyente cuál fue el mal funcionamiento o la causa, pero estamos seguros de que tenemos datos suficientes para determinarlo a medida que continuamos con la investigación que ya hemos comenzado".

LauncherOne en el 747 de Virgin Orbit Virgin Orbit Omicrono

"Con el motor apagado, el vehículo no pudo mantener un vuelo controlado, pero el cohete no explotó". El lanzamiento, que tuvo lugar frente a las cosas de Estados Unidos en el océano Pacífico, no puso en peligro la vida de ningún humano. "El vehículo cayó al mar", aseguran.

Los próximos pasos a seguir pasan por planificar nuevos lanzamientos con nuevos cohetes. "Si se necesitan cambios en el hardware, tendremos que realizarlos rápidamente. Todavía es pronto decir exactamente cuando será nuestro próximo lanzamiento", rematan el comunicado.