Virgin Orbit junto con su hermana Virgin Galactic pertenecen a uno de los conglomerados mejor posicionados en la industria aeroespacial. Una de sus mejores bazas es el desarrollo de una nueva forma de lanzar satélites al espacio utilizando aviones comerciales convencionales.

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El avión elegido para realizar estos lanzamientos es el mítico Boeing 747 'Jumbo'. Un cuatrimotor diseñado en los 60 -aunque renovado posteriormente- que está viviendo una retirada masiva de los modelos más antiguos a favor de aviones bimotor mucho más económicos y modernos.

El gasto extra sería mínimo pues ambas compañías pertenecen a su vez a Virgin Group. Esta multinacional fundada por Richard Branson en los 70 cuenta con varias aerolíneas en su cartera. Entre ellas, se encuentra la famosa Virgin Atlantic Airways con varios de estos aviones en su flota activa.

Un satélite en un avión

El plan de Virgin Orbit es establecer una nueva metodología en el lanzamiento de satélites pequeños utilizando un avión. La mecánica, a falta de realizar el primer lanzamiento real, será ascender con el Boeing 747 bautizado como Cosmic Girl y, en el momento y lugar preciso, encender el motor del LauncherOne (nombre del cohete) para ponerlo en órbita.

Cosmic Girl con el LauncherOne Virgin Orbit

Efectivamente, sigue necesitando de un cohete acoplado pues un avión comercial, a diferencia de las naves de SpaceX, no puede conseguir la suficiente altitud como para poner un satélite en órbita. Pero ahorrará una cantidad de dinero notable al eliminar los primeros miles de metros desde tierra firme empleando cohetes convencionales.

Virgin Orbit informa en su página web que "espera poder ofrecer un servicio de lanzamiento flexible y responsable para aquellos que buscan poner en órbita pequeños satélites". El avión, que ha sido modificado por los propios ingenieros y técnicos de Virgin Orbit, será capaz de transportar el cohete con espacio suficiente para albergar estos pequeños dispositivos espaciales o cualquier otra carga útil que se requiera hasta un máximo estimado de 200 kilogramos.

LauncherOne en Boeing 747 Cosmic Girl Virgin Orbit

La última prueba completa se ha realizado con líquidos criogénicos en los tanques de combustible del cohete para verificar la interacción con los sistemas de vuelo. Hace pocos días, Virgin Orbit anunció que su subsidiaria Vox Space había firmado un contrato de 35 millones de dólares con la United States Space Force (Fuerza Aérea Espacial de Estados Unidos) para el lanzamiento de 4 satélites a finales del años 2021. Aunque esperamos ver un vuelo real antes de esa fecha para completar los viajes que tiene para este mismo 2020.

En la actualidad, el lanzamiento de satélites es una de las maniobras más complejas y caras. SpaceX, otro de los pesos pesados, utiliza sus naves espaciales para desplegar su constelación satelital StarLink en órbita mientras que el lanzamiento tradicional se realiza desde plataformas verticales en tierra especialmente construidas para ello y empleando cohetes.

Boeing 747: un avión 'especial'

La elección de este modelo de Boeing no está hecha al azar. A parte de contar con ellos en la flota de Virgin Atlantic Airway, el 747 ya tiene experiencia en eso de transportar objetos extra bajo sus alas y sobre su lomo.

Boeing 747 llevando un motor extra Perth332 en YouTube

Un método poco conocido pero no tan poco común es transportar motores extra anclados bajo las alas como recambio para un avión averiado. Una maniobra que requiere de una instrucción especial para la tripulación debido a la descompensación de pesos y el gasto extra de combustible debido al rozamiento.

Esta particularidad, que también se encuentra en el antiguo Boeing 707, se diseñó debido a que es muy complicado transportar el motor sin desmontar a bordo de un avión carguero. Seguramente los ingenieros de Virgin Orbit se fijaron en la probada fiabilidad del sistema y lo hayan adaptado para albergar un cohete.

A parte de ser el avión presidencial de Estados Unidos, seguro que tenemos guardado en nuestra mente el recuerdo del trasbordador espacial Enterprise a lomos de un Boeing 747 (vídeo justo arriba). El último viaje de esta espectacular combinación se produjo en el 2011 cuando el trasbordador quedó definitivamente en tierra y, para celebrar la retirada, sobrevoló la ciudad de Nueva York.