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10 consejos para ahorrar energía en casa y reducir la factura de la luz

Ahorrar energía está al alcance de cualquiera, basta con tener actitud y marcarse unos hábitos que nos permitan ser más eficientes energéticamente. Esta forma de actuar solo puede reportarnos buenas noticias, como ahorrar dinero en la factura de la luz o ayudar a que el medioambiente sufra menos. ¿Tú también quieres ser eficiente? ¡Sigue estos 10 consejos!

Usa interruptores programables y sensores

Hay multitud de soluciones fáciles que ayudan a eliminar gastos innecesarios, como el caso de los interruptores programables y bidireccionales o los sensores de movimiento y de luz. Este tipo de dispositivos pueden adquirirse a precios bajos y nos facilitan ahorrar energía sin tener que mover un dedo.

Como ejemplos, los interruptores programables nos permitirán automatizar el apagado de luces a determinadas horas, mientras que los sensores impedirán que las luces se mantengan encendidas pese a no haber nadie. Como es lógico, lo ideal es hacer un estudio previo para estar seguros de dónde nos interesa instalar cada cosa.

¡Cuidado al escoger bombillas!

El tipo de bombillas que utilicemos en casa puede marcar grandes diferencias en nuestro consumo energético. En la actualidad lo más recomendable es usar bombillas de bajo consumo o LED, puesto que consumen 10 veces menos que las lámparas halógenas.

Pasar de las halógenas a los tipos que os hemos comentado puede suponer un ahorro del 90% en la factura de la luz, cifra que asegura una rápida recuperación de la inversión. Como valor añadido, las bombillas LED producen una pérdida mínima por calor, lo que reduce las emisiones de CO2, algo que agradecerá nuestro planeta.

Ajusta la calefacción

Lo ideal es mantener la calefacción entre los 18 y 22 grados, además de cerrar puertas y ventanas para evitar fugas de calor y gastar energía en vano. Tampoco hemos de olvidar que al dejar la calefacción o el aire acondicionado encendidos durante horas estamos gastando una gran cantidad de dinero, por lo que lo mejor es organizarnos bien y usarlo solo cuando lo vayamos a necesitar de verdad.

Buen aislamiento

Muchos ciudadanos no terminan de ser del todo conscientes de la importancia de tener un buen aislamiento en sus hogares. Aunque muchos no lo sepan, puede suponer una diferencia significativa en los resultados ofrecidos por la calefacción o el aire acondicionado.

Lo recomendable es sellar huecos alrededor de puertas y ventanas para impedir la formación de corrientes y reducir la infiltración de aire, polvo, humedad e insectos. De este modo, evitarás que la energía se "escape" por donde no debe.

Desconectar tomas de corriente

Si vas a estar fuera de casa durante períodos largos de tiempo no te olvides de desconectar de la toma de corriente los dispositivos que tengas enchufados. Dicha acción también contribuirá a evitar el desgaste de los equipos.

No nos olvidamos del agua

Cuando hablamos de ahorrar energía lo primero que se nos viene a la cabeza es la luz, sin embargo, también hay que tener en cuenta otros gastos como el agua. Una buena idea para evitar malgastar agua es la instalación de reguladores en los grifos o mediante controladores de presión, ahorrando así tanto agua caliente como energía. Si utilizamos un aparato de presión lo ideal es regularla entre 3 y 4 kg/cm2.

Apostar por lo natural

Debes intentar usar correctamente los sistemas de iluminación, climatización y los dispositivos electrónicos. De hecho, lo perfecto sería dejar de utilizarlos siempre que no sea estrictamente necesario. Recuerda que siempre es más saludable y aconsejable respirar aire fresco y trabajar con luz natural en vez de optar por el aire acondicionado o sistemas de iluminación artificial.

El desconocido modo suspensión

Actualmente casi todo el mundo cuenta con un ordenador portátil, no obstante, muchos desconocen la utilidad del modo suspensión. Éste modo de bajo consumo energético permite reanudar el funcionamiento del equipo a pleno rendimiento cuando uno lo desee. Es bastante útil tanto en ordenadores como en cualquier dispositivo que lo posea.

Electrodomésticos

Cuando pongas en marcha electrodomésticos intenta escoger los programas que funcionen a temperaturas bajas. El lavavajillas es el ejemplo perfecto, ya que solo con tener que calentar el agua gastará el doble de energía.

Transporte público y compartido

Siempre y cuando te venga bien, sería maravilloso que te desplaces en transporte público o mediante redes de vehículos compartidos. Así, reducirás el consumo de energía al mismo tiempo que pones tu granito de arena para evitar un aumento de los niveles de contaminación de tu ciudad. 

¡Esperamos que todos estos consejos puedan ayudarte a reducir la factura de la luz! Al fin y al cabo, a cualquier persona le gustaría pagar menos y más teniendo en cuenta lo cara que está la electricidad en España.