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Omicrono

Desde Sudáfrica a Egipto en un avión casero, unos estudiantes lo han conseguido

Un grupo de estudiantes ha logrado construir un avión y pilotarlo durante 12.000 kilómetros, viajando desde Sudáfrica hasta Egipto. ¡Os contamos cómo!

Un grupo de estudiantes ha demostrado que la juventud no está reñida con hacer grandes cosas. Éstos han sido capaces de construir un avión casero que después han pilotado desde Sudáfrica hasta Egipto; un trayecto de aproximadamente 12.000 kilómetros. ¡A continuación todos los detalles de su hazaña!

Montar el avión por piezas

Todo empezó gracias a Megan Werner, una estudiante sudafricana de 17 años. Ésta fundó el proyecto U-Dream Global con la idea de mostrarle a África que “todo es posible si te lo propones”, tal y como declara a la CNN.

Posteriormente, varios jóvenes fueron uniéndose a la iniciativa hasta conformar un grupo de 20 personas. Los 20 jóvenes montaron un Sling 4, un pequeño avión de cuatro plazas, con un kit creado en Sudáfrica por The Airplane Factory. El proceso de construcción también incluyó el ensamblaje de miles de piezas. Los chavales terminaron de construirlo en 3 semanas, una tarea que suele requerir unas 3.000 horas de trabajo.

Recorrido de 12.000 kilómetros

De todo el grupo de estudiantes, 6 de ellos lograron sacarse la licencia de piloto, entre los que se encuentra Werner. Eso sí, como se trata de una licencia de piloto básica, éstos solo tienen permitido volar a una altura donde el suelo aún sea visible; además de tener totalmente prohibido entrar en las nubes.

Aunque pueda parecer una locura, fueron los mismos estudiantes quienes pilotaron la aeronave. No obstante, durante la mayor parte del trayecto estuvieron acompañados por otro Sling 4 dirigido por pilotos profesionales.

Los jóvenes pilotos recorrieron 12.000 kilómetros, iniciando el viaje en Sudáfrica y finalizándolo en Egipto. Éstos aterrizaron en lugares como Namibia, Malawi, Etiopía, Zanzíbar, Tanzania y Uganda. Como era de esperar, los estudiantes también tuvieron que enfrentarse a varios desafíos.

De hecho, la última etapa (de unas 10 horas) tuvieron que hacerla dos de los jóvenes solos sin ni siquiera el apoyo de los profesionales. Incluso, tuvieron que aterrizar antes de lo previsto en Egipto debido a un problema con el avión.

Werner declara a la BBC sentirse orgullosa por lo que han logrado. Sin duda, hazañas como ésta demuestran que la edad no es un impedimento para hacer grandes cosas. ¿Cuál será el próximo reto de estos estudiantes?

Foto destacada: @nbb_photos en Unsplash