Un F/A-18F Super Hornet del escuadrón de pruebas y evaluación VX-31 de la Marina de EE. UU. sobrevuela el sur de California con un misil AIM-174B y un AIM-260A de prueba.
El Super Hornet pone a prueba dos de los misiles aire-aire más avanzados de EEUU para reforzar su poder frente a China
Ha sido fotografiado con los misiles AIM-174B y AIM-260A integrados simultáneamente.
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Un Super Hornet de la Marina de EEUU ha sido fotografiado con un AIM-174B y un AIM-260A, en lo que podría ser la primera prueba pública de la integración simultánea de estos misiles en un mismo caza de la flota estadounidense.
La combinación refleja la apuesta de Washington por ampliar el alcance de sus cazas embarcados ante China, donde las grandes distancias y los avances aéreos del Ejército Popular de Liberación exigen armas de largo alcance que reduzcan la exposición de sus plataformas.
La fotografía, sin embargo, no demuestra por sí sola que ambos misiles hayan completado su certificación ni que puedan emplearse de forma operativa en cualquier configuración.
El AIM-174B deriva del misil naval SM-6, adaptado para su lanzamiento desde aeronaves. Su tamaño y alcance están orientados a enfrentamientos a larga distancia contra objetivos de alto valor, como aviones de alerta temprana, bombarderos o aviones cisterna.
Neutralizar estas plataformas puede degradar la capacidad del adversario para coordinar operaciones aéreas y sostener sus misiones lejos de sus bases.
Imagen compuesta de un F/A-18F Super Hornet lanzando un misil AIM-260 Joint Advanced Tactical Missile.
Por su parte, el AIM-260A JATM, desarrollado por Lockheed Martin, busca complementar y, progresivamente, sustituir al AIM-120 AMRAAM. El nuevo misil está diseñado para mejorar el alcance y las prestaciones frente a amenazas aéreas avanzadas, incluidos los cazas de última generación.
Ambos sistemas responden a necesidades distintas. El AIM-174B, de mayor tamaño, está concebido para atacar a distancias muy largas, mientras que el AIM-260A ofrece una alternativa más compacta para los combates aire-aire más convencionales más allá del alcance visual.
Su integración en un mismo caza permitiría ampliar el abanico de amenazas que puede afrontar, aunque la imagen no acredita por sí misma que ambos estén plenamente operativos.
Una carrera por el alcance
La modernización forma parte del esfuerzo de la Marina estadounidense para adaptar su aviación embarcada a los desafíos de la próxima década.
La iniciativa Air Wing of the Future contempla la incorporación de sensores más avanzados, aeronaves no tripuladas y armas de mayor alcance para mantener la capacidad de combate frente a adversarios tecnológicamente avanzados.
El AIM-260A fue visto en cazas de la Marina en mayo de 2026, después de que la institución confirmara en marzo de 2025 que el programa estaba en fase de pruebas. En 2024, una publicación posteriormente eliminada de la unidad VX-31 mencionó más de 26 horas de vuelo de ensayo del misil.
El AIM-174B también ha avanzado en su evaluación. Participó en los ejercicios RIMPAC 2024 y Northern Edge 2025 y pasó a la fase de pruebas de fuego real en 2025, tras los ensayos de desarrollo.
Desde entonces, el misil se ha desplegado en escuadrones de la Marina destinados en Japón, un punto clave para la presencia militar estadounidense en el Indo-Pacífico.
La incorporación de estas armas se está realizando de forma gradual, con el objetivo de equilibrar la preparación de la flota y la introducción de nuevas capacidades.
El AIM-424 Malice
La Marina estadounidense también anunció en agosto de 2026 el AIM-424 Malice, un programa del que todavía se conocen pocos detalles. Según las informaciones disponibles, se trataría de un misil aire-aire de largo alcance diseñado para atacar objetivos maniobrables, incluidos cazas.
El sistema se encuentra en fase de pruebas de transporte cautivo, previas a otras etapas de evaluación.
En un eventual enfrentamiento en el Indo-Pacífico, donde las bases y los objetivos pueden estar separados por cientos o miles de kilómetros, el alcance de los misiles puede convertirse en un factor decisivo para disputar la superioridad aérea.