Presentación del Informe de PwC elaborado para TEDAE

Presentación del Informe de PwC elaborado para TEDAE Yolanda Rodríguez

Observatorio de la Defensa

PwC y TEDAE señalan que el sector aeroespacial y de defensa superó los 18.000 millones de euros de facturación en 2025

Las industrias de TEDAE aportaron 24.425 millones al PIB español.

La defensa y seguridad fue el ámbito que más creció, con un avance del 16,2%

Más información: Amparo Valcarce: "La industria de defensa es hoy líder en España", "tiene la capacidad de multiplicar cada euro por 2,3”

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Las empresas integradas en TEDAE elevaron su facturación consolidada un 11,6% en 2025, hasta 18.034 millones de euros.

El sector aportó 24.425 millones de euros al PIB español y sostuvo 289.938 empleos; defensa y seguridad fue el ámbito de mayor crecimiento.

Las compañías destinaron 1.573 millones a I+D+i, el 8,7% de su facturación, y las exportaciones conjuntas alcanzaron 10.821 millones.

Los Planes Especiales de Modernización prevén movilizar al menos 61.900 millones, con el objetivo de dirigir el 80% del gasto a la industria española.

El sector aeroespacial y de defensa español ha alcanzado una nueva dimensión industrial. Las empresas de defensa, seguridad, aeronáutica y espacio integradas en TEDAE superaron en 2025, por primera vez, los 18.034 millones de euros de facturación consolidada, un 11,6% más que los 16.153 millones registrados un año antes.

El crecimiento se produce en un contexto marcado por el incremento del gasto en defensa en España y Europa, así como por una mayor demanda de capacidades militares, tecnológicas y espaciales. Este entorno favorable ha permitido que las industrias del sector consoliden su peso en la economía nacional.

Así lo refleja el Informe Impacto Económico y Social de la Industria de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (2025), elaborado por PwC para la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE), que sitúa en 24.425 millones de euros la contribución de estas industrias al PIB español, equivalente al 1,45% del total de la economía, y cifra en 289.938 los puestos de trabajo sostenidos por su actividad.

Gráfico del Informe Impacto Económico y Social de la Industria de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (2025), elaborado por PwC para la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE).

Gráfico del Informe Impacto Económico y Social de la Industria de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (2025), elaborado por PwC para la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE). TEDAE

“Los datos nos hablan de una historia de éxito”, señaló el presidente de TEDAE, Alberto Gutiérrez, durante la presentación del informe. En los últimos seis años, explicó, la contribución del sector al PIB ha crecido un 8,2%, más del doble que la media de la economía española.

La defensa y la seguridad fueron las actividades que experimentaron el mayor crecimiento durante 2025, con una facturación de 10.877 millones de euros, un 16,2% más que el año anterior.

El área incluye las actividades aeronáuticas de defensa, defensa terrestre y naval, espacio y seguridad, por lo que sus cifras se integran parcialmente con las de otros ámbitos del ecosistema y no deben sumarse directamente para obtener la facturación consolidada.

La aeronáutica continúa siendo, por volumen, el principal ámbito de actividad, con 12.080 millones de euros, un 6,2% más. De esta cifra, 5.915 millones corresponden al segmento civil y 6.164 millones al de defensa.

El sector espacial alcanzó por su parte 1.416 millones de euros de facturación, un 9,5% más. El segmento civil concentró 1.241 millones, mientras que otros 175 millones correspondieron a actividades vinculadas a defensa.

El impacto económico de la defensa y la seguridad trasciende además la facturación directa de las compañías. Estas actividades generaron 13.742 millones de euros de impacto sobre el PIB, sostuvieron 180.802 empleos y aportaron 4.606 millones de euros de recaudación fiscal. Sus exportaciones alcanzaron los 5.459 millones.

En el caso del espacio, el impacto sobre el PIB ascendió a 2.316 millones, con 25.068 empleos sostenidos y 1.167 millones de euros en exportaciones, equivalentes al 82% de su facturación.

Casi 290.000 empleos

El crecimiento del sector también se refleja en el mercado laboral. Las industrias integradas directamente en TEDAE emplearon en 2025 a 83.453 personas, un 10,8% más que un año antes. Si se incorporan los puestos generados en la cadena de suministro y los derivados del consumo asociado a esta actividad, el impacto alcanza los 289.938 empleos.

El 71% de esos puestos de trabajo se genera, por tanto, fuera de las compañías directamente integradas en TEDAE. Se trata además de un empleo altamente cualificado: el 76% de los trabajadores cuenta con formación superior, frente al 47% del conjunto de la economía española.

La productividad alcanza aproximadamente 59.000 euros por trabajador y año, mientras que la retribución media, incluidas las cotizaciones sociales, ronda los 77.000 euros, un 70% por encima de la registrada en la industria manufacturera española.

El sector aeronáutico concentra la mayor contribución económica, con 16.325 millones de euros de impacto sobre el PIB y 189.026 empleos. También lidera la recaudación fiscal, con 5.423 millones, y las exportaciones, con 7.887 millones de euros.

1.573 millones para I+D+i

La innovación constituye otro de los elementos diferenciales del ecosistema. Las empresas de TEDAE destinaron en 2025 1.573 millones de euros a I+D+i, el equivalente al 8,7% de su facturación. La cifra multiplica ampliamente el esfuerzo inversor de la industria española, situado en el 1,4%, y el del conjunto de la economía, del 0,9%.

El impacto total de esta inversión, incluyendo el generado en la cadena de proveedores, asciende a 2.812 millones de euros.

Análisis PwC a partir de información de TEDAE, INE y AEAT utilizando metodología SAM.

Análisis PwC a partir de información de TEDAE, INE y AEAT utilizando metodología SAM. PwC

La internacionalización también mantiene una posición central. Más del 60% de la facturación procede de productos y servicios destinados al exterior y las exportaciones conjuntas de estos sectores alcanzaron 10.821 millones de euros en 2025.

Por comunidades autónomas, Madrid concentra el 53% de la facturación, con 9.501 millones de euros, seguida de Andalucía, con el 17% y 3.135 millones, y País Vasco, con el 7% y 1.270 millones. Castilla-La Mancha, Galicia, Murcia, Castilla y León, Aragón, Asturias y Cataluña completan el mapa industrial.

Los PEMs como palanca para la industria

En España, se espera que los Planes Especiales de Modernización (PEMs) movilicen por lo menos 61.900 millones de euros y se configuren como una herramienta clave para reforzar la base industrial y tecnológica nacional. Estos programas, desarrollados en colaboración entre los ministerios de Defensa e Industria, incorporan además un claro foco de retorno industrial, con el objetivo de destinar el 80% del gasto a la industria española y el 90% a la industria europea.

Actualmente hay casi 80 PEMs aprobados, mientras que desde la cartera de Defensa se prevé alcanzar los 95 programas en 2027.

Fuente: Análisis PwC a partir de información publicada en diferentes ediciones del Boletín Oficial del Estado.

Fuente: Análisis PwC a partir de información publicada en diferentes ediciones del Boletín Oficial del Estado. PwC

Alberto Gutiérrez, presidente de TEDAE, ha destacado que “estas cifras reflejan la dimensión que han alcanzado estas industrias y, sobre todo, su capacidad para generar valor más allá de su propia actividad.

Su efecto tractor para vertebrar el territorio se muestra en que por cada euro de PIB directo generan 2,3 euros en el conjunto de la economía española, mientras que su empleo directo crece cuatro veces más rápido que el conjunto del empleo en España. Son, además, industrias de Estado que producen, por un lado, capacidades estratégicas y, por otro, aplicaciones para el conjunto de la sociedad”.

El efecto arrastre sobre el resto de la economía

El estudio destaca además el denominado “efecto ecosistema”, por el que las inversiones realizadas en una empresa terminan repercutiendo sobre otras compañías de su entorno aunque estas no reciban directamente contratos o inversiones.

El análisis, realizado sobre 148 empresas durante un periodo de 15 años, concluye que cuando el resto del ecosistema crece un punto porcentual, las empresas que no reciben directamente ese impulso registran, de media, 0,7 puntos adicionales de crecimiento ese mismo año. El efecto llega a un punto adicional durante el segundo ejercicio.

Gutiérrez resumió este fenómeno durante la presentación del informe: “Cuando una empresa de las aquí representadas recibe una inversión, esa se traslada a otras empresas, aunque no reciban inversión”.

El efecto de arrastre se extiende a más de 50 sectores productivos a través de las compras, los servicios exteriores y el consumo de los hogares vinculados a la actividad.

El estudio también subraya la importancia de mantener una evolución estable de los ingresos. A igualdad de volumen, las compañías que reciben estos flujos de manera progresiva y previsible presentan un mejor comportamiento futuro que aquellas sometidas a una mayor volatilidad.

El modelo estima que, a tres años vista, una empresa con un crecimiento previo estable puede alcanzar un 9% más de crecimiento que otra con una evolución más irregular.

Motor de soberanía tecnológica

El informe sitúa estos resultados en un escenario internacional caracterizado por la inestabilidad y el aumento de las tensiones geopolíticas. En este contexto, TEDAE reivindica una política industrial de largo plazo que permita dar mayor estabilidad y previsibilidad a las inversiones en capacidades estratégicas.

“La inversión en defensa es el gran motor para la soberanía tecnológica nacional”, sostiene el estudio, que considera necesario reforzar la base industrial y tecnológica española para preservar la autonomía estratégica.

La dualidad civil-militar aparece asimismo como una de las fortalezas del sector. Según Gutiérrez, las empresas altamente diversificadas pueden adaptar su producción hasta cuatro veces más rápido que otro tipo de compañías, facilitando la transferencia de tecnologías y capacidades entre aplicaciones civiles y militares.

Los datos dibujan así un ecosistema cuyo peso económico va mucho más allá de los 18.034 millones de euros de facturación directa. Una dimensión industrial que adquiere especial relevancia en plena carrera europea por reforzar sus capacidades de defensa y reducir sus dependencias tecnológicas estratégicas.