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Las claves

Pese a que Estados Unidos e Irán han sellado un acuerdo de paz tras meses de guerra, Teherán no tiene intención de desacelerar su plan de renovación de sus capacidades aéreas. Para llevar a cabo este salto cualitativo, el régimen de los ayatolás ha consolidado una alianza estratégica con Moscú, convirtiéndose en uno de los principales clientes de la industria armamentística y aeronáutica rusa.

El reflejo más reciente de esta cooperación es la firma de un memorando de entendimiento para la adquisición de 20 helicópteros Mi-171. Aunque estas aeronaves están destinadas formalmente a la Media Luna Roja Iraní con el objetivo de reforzar las operaciones de búsqueda, rescate, evacuación médica y extinción de incendios, su incorporación se alinea firmemente con la tendencia general de adquisiciones a gran escala.

Estos aparatos vendrán a sustituir la anticuada flota de helicópteros Bell 412EP de fabricación estadounidense, incorporados en la década de los '70, y las versiones soviéticas más antiguas del propio Mi-17 que aún operan en el país. Dotados de sistemas modernos de visión nocturna y equipamiento médico especializado, las primeras unidades se esperan para antes de marzo de 2027.

La elección del Mi-171 responde a las exigentes condiciones geográficas de la República Islámica. Derivado del legendario Mi-8 soviético, este modelo destaca por su excepcional rendimiento en altitudes elevadas y climas de calor extremo, escenarios donde otros helicópteros ven mermada drásticamente su capacidad de carga.

Su diseño modular le permite transformarse rápidamente para cumplir misiones humanitarias o de combate, soportando operaciones en terrenos no preparados con un mantenimiento mínimo, lo que abarata notablemente los costes operativos de una nación sometida a constantes presiones financieras y logísticas.

Cazas Su-30SM2

Paralelamente, la modernización de la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán avanza a un ritmo sin precedentes. A comienzos de este mes se confirmó la compra de una flota compuesta por 12 aviones de combate Su-30SM2.

Helicóptero Mi-171 ruso

Estas aeronaves de segunda mano, pero con muy pocas horas de vuelo, comenzarán a entregarse a mediados de 2027 y completarán su transferencia antes de que finalice ese mismo año, lo que subraya la urgencia de Teherán por integrar vectores de ataque en un contexto donde el país se percibe en un estado constante de conflicto.

Esta compra se suma a los planes revelados a finales de 2025 para la incorporación de 48 cazas de superioridad aérea Su-35, una cifra que el Ministerio de Defensa iraní planea elevar hasta las 64 unidades o incluso más.

El objetivo de este despliegue masivo es retirar paulatinamente cerca de trescientos aparatos obsoletos de la era de la Guerra de Vietnam, principalmente los F-4 y F-5 adquiridos antes de la Revolución Islámica de 1979.

La combinación de los Su-35 y los Su-30SM2 resulta altamente eficiente desde el punto de vista logístico, ya que ambos comparten el potente motor AL-41F-1S y presentan enormes similitudes operativas al descender directamente del Su-27 soviético.

Formación de dos Su-57 Sputnik

Al ser el Su-30SM2 considerablemente más económico y sencillo de mantener que su contraparte, se perfila como la opción ideal para conformar una flota mixta, donde su configuración biplaza facilitará además el entrenamiento de los pilotos.

¿También el Su-57?

La renovación del arsenal iraní no se detiene en la cuarta generación de cazas. Tras haber recibido aviones de entrenamiento Yak-130 en 2023 y helicópteros de ataque Mi-28 a principios de 2026, todo apunta a que Irán podría ser uno de los clientes incógnitos del caza de quinta generación Su-57.

Los anuncios oficiales del conglomerado ruso Rosoboronexport sobre la firma de contratos de exportación de este vector en Oriente Próximo refuerzan la hipótesis de que Teherán busca consolidar una vanguardia aérea de máxima tecnología para disuadir de forma efectiva a sus adversarios occidentales y regionales.

A pesar de haber operado durante décadas con una de las flotas más envejecidas del planeta, la aviación militar iraní ha demostrado una sorprendente capacidad operativa, ejecutando misiones ofensivas profundas y ataques de penetración en espacios aéreos fuertemente defendidos de la región.

El hecho de que sus viejos cazas lograran burlar en ocasiones los sistemas de defensa aérea suministrados por Estados Unidos a sus aliados regionales genera serias inquietudes en el plano internacional.

La introducción de plataformas modernas y maniobrables como el Su-30SM2, equipadas con sistemas avanzados de guerra electrónica y armamento guiado de precisión, incrementará de manera exponencial la letalidad y el poder de disuasión de Irán, transformando por completo el golfo Pérsico.