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Las claves

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este martes el envío del portaaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle al Mediterráneo y el lanzamiento de una iniciativa para crear y construir "una coalición que reúna medios militares" destinada a asegurar el tráfico marítimo en plena escalada de la crisis en Oriente Próximo.

En un discurso televisado a la nación, advirtió de que el cierre del estrecho de Ormuz y las amenazas sobre el canal de Suez y el mar Rojo obligan a actuar para proteger rutas “esenciales para la economía mundial”.

Macron subrayó que Francia tiene “intereses económicos que preservar” y que la guerra está provocando “profundas perturbaciones” en los precios del petróleo y del gas, así como en el comercio internacional.

“Muchas cosas siguen siendo inestables, pero Francia sigue siendo una potencia que protege a los suyos, que busca la paz, fiable, previsible y determinada”, afirmó el jefe del Estado.

El Charles de Gaulle, que participaba en maniobras en el mar Báltico, será redirigido al Mediterráneo acompañado de sus medios aéreos y de una fragata de escolta, lo que supone un refuerzo significativo del dispositivo francés en la región.

El despliegue incluye aviones Rafale, sistemas de defensa antiaérea y un radar aerotransportado enviados “en las últimas horas”, para elevar la defensa antiaérea del golfo Pérsico.

Todo ello se suma al envío a Chipre de la fragata Languedoc y de capacidades antiaéreas adicionales.

Características del portaaviones

El Charles de Gaulle es el único portaaviones de propulsión nuclear de Francia y buque insignia de su Marina.

Desplaza unas 42.000 toneladas, mide 261 metros de eslora por 64 de manga y alcanza unos 27 nudos gracias a sus dos reactores K15, con una autonomía prácticamente ilimitada; a bordo viajan unos 2.000 militares entre tripulación y grupo aéreo.

Su cubierta puede acoger hasta 40 aeronaves, principalmente cazas Rafale M, aviones de alerta temprana E-2C Hawkeye y helicópteros, lo que le permite proyectar poder aéreo a larga distancia.

Para su protección, dispone de misiles antiaéreos Aster 15 y Mistral, además de otros sistemas de autodefensa respaldados por un potente conjunto de radares y equipos de guerra electrónica capaces de detectar, seguir y neutralizar múltiples amenazas.

Apoyo a las bases

En su mensaje a la nación, ha señalado que Francia debe estar "al lado de sus amigos y aliados de la región" en la defensa de su seguridad y su integridad territorial.

"Esa es, en efecto, nuestra responsabilidad. Es estrictamente defensiva y busca proteger y restablecer la paz lo antes posible", ha afirmado.

Y recordó que Francia reaccionó desde el inicio de la crisis, cuando sus bases en el Golfo contribuyeron a derribar drones lanzados desde Irán y sufrieron “daños limitados”.

Explicó que el dispositivo militar francés en la zona ya ha sido reforzado con cazas, radares y sistemas antiaéreos, y que seguirá aumentando “tanto como sea necesario” en los próximos días.

“Tenemos acuerdos de defensa que nos vinculan con Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Estos últimos son particularmente atacados, y les debemos solidaridad”, insistió Macron.

El presidente enmarcó el envío del grupo aeronaval no solo como un gesto de apoyo a sus socios del Golfo, sino también como una señal de que París está dispuesta a liderar los esfuerzos para garantizar la libertad de navegación en unos corredores marítimos cada vez más expuestos al conflicto.