P. del Toro
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Las claves

Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) han lanzado este martes una serie de "potentes" ataques contra Irán en respuesta a las agresiones iraníes contra tres embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz. Según el Ejército estadounidense se han alcanzado "más de 80 objetivos con munición de precisión".

"Las acciones de Irán fueron injustificadas, peligrosas y una clara violación del alto el fuego", ha afirmado Centcom en una publicación en su cuenta de X, en la que ha acusado a Teherán de atacar barcos comerciales tripulados por "civiles inocentes" en una vía marítima internacional.

Los medios de comunicación iraníes han informado de varias explosiones a primera hora del miércoles en la ciudad portuaria sureña de Sirik, la isla de Qeshm y Bandar Abbas. Además, se han registrado ataques en la isla de Jarg, de donde la República Islámica obtiene el 90% del crudo. Más de 60 pequeñas embarcaciones de la Guardia Revolucionaria han sido alcanzadas y se han reportado víctimas y un muerto, miembro de la Armada.

Según ha declarado un funcionario estadounidense a la agencia Reuters, estos nuevos ataques tenían como objetivo los sistemas de defensa aérea iraníes, los sistemas de vigilancia costera, los lanzadores de misiles tierra-aire, los misiles de crucero antibuque y las plataformas de lanzamiento de drones. Además, Washington ha revocado a Teherán la licencia para vender petróleo.

Estados Unidos ha detallado que estas operaciones buscan "imponer un alto precio" a Irán por los ataques contra la navegación comercial y ha enmarcado sus operativos en una respuesta a cualquier acción que consideren una violación al acuerdo alcanzado hace unas semanas.

La respuesta de Irán

La República Islámica ha respondido a Washington con ataques a 85 emplazamientos militares en Baréin y Kuwait. Las alarmas han sonado en ambos países ante la presencia de drones y misiles iraníes. Según la Guardia Revolucionaria, los objetivos eran instalaciones militares localizadas en Bandar Salman, el Quinto Distrito Naval de Baréin y la base aérea Ali Al Salem en Kuwait. También han reivindicado el derribo de un dron estadounidense MQ9.

El máximo mando militar conjunto de Irán, el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, ha calificado los ataques de Washington como un "acto flagrante de agresión", mientras el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, ha acusado a Estados Unidos de "violar" el alto el fuego. Al conocer los hechos, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha cancelado su visita oficial a Irak, donde se celebraba el cortejo fúnebre del difunto líder supremo iraní, Alí Jameneí, según la agencia IRNA.

El Ministerio de Exteriores iraní ha advertido que estas acciones, junto a "las continuas agresiones militares y actos terroristas del régimen sionista contra el Líbano han dejado sin efecto partes clave y fundamentales del acuerdo de cese de la guerra". A lo que ha añadido que las "peligrosas consecuencias" de esta escalada recaerán sobre Estados Unidos.

Ormuz y el petróleo, los focos de disputa

Los nuevos ataques se producen tras una jornada en la que la población iraní ha llorado al líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, y en un momento de creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, pese al alto el fuego alcanzado entre ambos países, con el estrecho de Ormuz convertido en un foco de disputa por su importancia para el transporte mundial de petróleo y gas.

Por otro lado, la escalada ha llevado a Washington a retirar el alivio económico temporal, la licencia concedida a Irán como parte del marco de entendimiento alcanzado en junio que había permitido determinadas operaciones relacionadas con el petróleo iraní.



El Departamento del Tesoro ha revocado la Licencia General X, emitida el 21 de junio, y la ha sustituido por la X1, eliminando la autorización previa para esas actividades y estableciendo el proceso de cierre ordenado de las operaciones ya permitidas.

Esta decisión ha hecho que los precios del petróleo hayan subido más de un 3% de manera inmediata.

La República Islámica ha establecido una zona marítima controlada y "rutas designadas" por la cual podían transitar los buques, pero siempre que reciban autorización previa.

Además, hace una semana se llevaron a cabo las conversaciones indirectas entre Teherán y Washington, en las que acordaron no atacarse.

Un frágil alto el fuego

La Guardia Revolucionaria iraní ha atacado en las últimas semanas, tras la firma del memorando de entendimiento, varios buques comerciales en el estrecho de Ormuz, además de instalaciones o activos estadounidenses en Baréin y Kuwait con misiles y drones.

A su vez, Washington ha lanzado una serie de bombardeos contra objetivos militares iraníes como respuesta a las acciones de la República Islámica.



Una dinámica que se ha vuelto a repetir en las últimas horas. Según las autoridades estadounidenses, Irán atacó el pasado lunes tres embarcaciones comerciales que transitaban por Ormuz.

Los bombardeos de la pasada madrugada contra tres cargueros provocaron incendios y daños materiales, pero no causaron víctimas entre las tripulaciones. Uno de ellos pertenecía a la compañía catarí Nakilat Qatar Gas Transport Company Ltd, mientras otro barco sería un petrolero saudí, según la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO).

Catar y Arabia Saudí han responsabilizado a Teherán de estos ataques y han denunciado que ponen en riesgo la seguridad de la navegación internacional y el suministro energético.

El pasado lunes, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que habría acuerdo con Irán o que Estados Unidos "terminará el trabajo", haciendo referencia a la intervención militar.