La Comisión de Ursula von der Leyen ha aprobado este miércoles una ayuda de emergencia de 114,7 millones de euros para reforzar la frontera de Ceuta, habilitar instalaciones para el registro y control de los migrantes y acelerar las deportaciones de las personas que permanecen irregularmente tras la avalancha masiva que se produjo los días 30 y 31 de julio.
Además, Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea (EUAA) han respondido favorablemente a la petición de apoyo operativo que el Gobierno de Pedro Sánchez acabó formulando a rastras a finales de agosto, después de resistirse inicialmente a su despliegue. Las tres agencias reforzarán ahora la asistencia a las autoridades españolas sobre el terreno.
"Nuestra prioridad sigue siendo clara: quienes no tengan derecho a permanecer deben ser retornados", ha resaltado el comisario de Interior y Migración, el austriaco Magnus Brunner.
Para acelerar las deportaciones, Bruselas ha acordado con las autoridades españolas crear un grupo de coordinación integrado por representantes de la Comisión, las tres agencias europeas y los puntos de contacto designados por España.
El grupo se reunirá periódicamente, también durante el desembolso de la ayuda de emergencia, para garantizar una "cooperación fluida" y mantener el apoyo sobre el terreno. La primera reunión se celebrará esta semana, al igual que una segunda visita técnica de la Comisión a Ceuta.
El paquete de ayuda de la UE para hacer frente a la crisis que sufre Ceuta se ha aprobado tras la visita al Ejecutivo comunitario del presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, y del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. "Ceuta es una olla a presión que en cualquier momento puede estallar", avisó Vivas a los responsables comunitarios.
La aprobación de la ayuda se ha demorado más de lo habitual por la pasividad del Gobierno de Sánchez: tardó en recurrir a la UE y, una vez presentada la solicitud, tampoco se dio prisa en contestar a las peticiones de información de Bruselas. En la Comisión se quejaban de que los responsables del ministerio del Interior no les cogían el teléfono.
"La situación en Ceuta ha sometido a presión nuestras fronteras exteriores", ha reconocido la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión responsable de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, la finlandesa Henna Virkkunen.
"Nuestro mensaje sigue siendo claro: estamos comprometidos con la lucha contra la migración irregular y con garantizar el rápido retorno de quienes permanezcan ilegalmente en Ceuta. Con la ayuda financiera anunciada hoy, estamos al lado de España para hacer frente a este desafío", asegura Virkkunen.
La asistencia financiera concedida por Bruselas para Ceuta es casi cuatro veces superior a la que había solicitado el Gobierno de Sánchez (32 millones), lo que pone de relieve la enorme preocupación que ha generado la avalancha migratoria en las instituciones de la UE.
"La situación en Ceuta no supone un desafío solo para España, sino para el conjunto de Europa", ha dicho la comisaria para el Mediterráneo, la croata Dubravka Šuica.
"Hoy reforzamos nuestra asistencia para atender las necesidades más urgentes, entre ellas la acogida, los retornos y la reintegración. La prioridad son los retornos, incluidos los de menores, de conformidad con el Derecho internacional", ha insistido la comisaria.
Bruselas sigue apostando además por "priorizar la cooperación con nuestros socios mediterráneos, incluido Marruecos, para gestionar mejor la migración, reforzar la seguridad y combatir las redes de tráfico de migrantes".
La ayuda de emergencia asignada a España procederá del Fondo de Asilo, Migración e Integración (82,7 millones de euros) y del Instrumento de Gestión de Fronteras y Visados (32 millones de euros).
"Servirán para reforzar la vigilancia y protección de la frontera y las infraestructuras relacionadas con la seguridad -por ejemplo, cámaras térmicas y tecnología de observación, sistemas de boyas flotantes y drones submarinos-, así como para desplegar personal y equipos adicionales", ha informado la Comisión en un comunicado.
"También permitirán habilitar instalaciones para el registro y control de los migrantes y apoyar el retorno de quienes permanezcan ilegalmente en Ceuta. Asimismo, contribuirán a reforzar la capacidad de acogida en Ceuta, incluidos los recursos destinados a menores no acompañados", explica Bruselas.
En cuanto al despliegue de las 3 agencias, Frontex ha expresado su disposición a ampliar en 2027 todos los planes operativos existentes de sus operaciones conjuntas en España.
De momento, la actual Operación Conjunta Minerva, que iba a concluir esta misma semana, ya se ha prorrogado y permitirá mantener el despliegue de agentes de la Guardia Europea de Fronteras y Costas en el puerto de Ceuta.
"El apoyo adicional de Frontex podrá incluir el despliegue de medios marítimos, un mayor intercambio de información en el marco de Eurosur, asistencia a los retornos -incluida la asistencia antes y después del retorno- y cooperación con Marruecos", ha dicho la Comisión.
Por su parte, Europol ha confirmado que mantendrá la cooperación existente con las fuerzas de seguridad españolas, en particular en las investigaciones sobre las redes de tráfico de migrantes y en el análisis estratégico.
La Agencia de Asilo también ha respondido favorablemente a la petición de apoyo para las entrevistas y la interpretación.
Una vez firmado el acuerdo de subvención, la Comisión dispone de 30 días para abonar hasta el 80% del importe concedido, aunque su objetivo es acelerar los plazos. La financiación de emergencia puede cubrir con carácter retroactivo las actuaciones desde el día en que comenzó la situación de emergencia.
