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Las claves

El cese del ministro de Defensa ucraniano, Mijailo Fédorov, ha movilizado a miles de personas en varios puntos del país para exigir al presidente, Volodímir Zelenski, la reincorporación del que consideran que es uno de los artífices de los últimos avances logrados en la guerra contra Rusia y la estabilización del frente.

"Sencillamente no entendemos por qué sin ninguna explicación se prescinda del ministro", han expresado los manifestantes que se han concentrado frente al Teatro Iván Frankó de Kiev, cerca del edificio en el que suele trabajar Zelenski.

El terremoto también ha afectado al estamento castrense: a las críticas de soldados y veteranos se ha sumado la dimisión del subcomandante de la Fuerza Aérea, que ha alertado que la decisión de Zelenski supondrá un "gran problema" para el sistema de defensa antiaérea ucraniano, ya bastante en el alambre por la falta de misiles interceptores.

Muchos ucranianos creen que la salida del ministro está relacionada con su creciente popularidad, la cual podría amenazar el liderazgo del presidente. Por otro lado, en las protestas se han lanzado críticas a Oleksandr Syrskyi, comandante de las Fuerzas Armadas con el que Fédorov tenía una tensa relación.

Fédorov, que ha rechazado un cargo de asesor presidencial, ha declarado que pidió la destitución del comandante, pero que Zelenski la rechazó. También ha afirmado que Syrskyi bloqueaba todas sus iniciativas y se negaba a modernizar el Ejército: "No podemos seguir haciendo las cosas como antes".

De la misma forma, ha enumerado los problemas de las Fuerzas Armadas, como la falta de atribución de responsabilidades o el cambio constante de altos cargos. Ha destacado también el carácter "autoritario" del jefe militar, formado en la era soviética y con una concepción más tradicional del Ejército y la guerra.

El ministro, que accedió al cargo hace seis meses, estuvo ya al cargo del Ministerio de Transformación Digital, donde realizó la compra masiva de drones de combate como parte de la reforma y modernización del Ejército ucraniano. De él han alabado los protestantes los "excelentes resultados" que ha alcanzado frente a unas tropas rusas incapaces de lograr avances significativos.

La salida de Fedórov significa que la reforma de movilización se queda a medio término, cuando cunde el malestar en el país por las levas forzosas provocadas por el alto número de bajas de la guerra.

No es la primera vez que Zelenski realiza una reestructuración de Gobierno así. También ha forzado el cese de la primera ministra Yulia Sviridenko, que será sustituida por el presidente de la empresa Naftogaz, Serguí Koretski. Pero en esta ocasión la ratificación parlamentaria del nuevo ministro de Defensa podría no darse, debido al malestar entre los propios diputados del partido de Zelenski

El mandatario ucraniano ha justificado el cese de Fedórov diciendo que no se comunicaba con el mando militar, por lo que debía intervenir, y ha dicho que baraja varios candidatos para el puesto, entre ellos el actual ministro del Interior, Ígor Klimenko, hombre de su confianza.