Once personas han fallecido este domingo al estrellarse la avioneta en la que viajaban para hacer paracaidismo en las afueras de la ciudad de Nancy, en el este de Francia, según informaron las autoridades locales.
El prefecto del departamento, Yves Seguy, confirmó a la prensa que "en este momento" hay 11 víctimas mortales.
Según el medio local L'Est Republicain, los fallecidos son cinco monitores, cinco alumnos y el piloto. De acuerdo con el mismo medio, el aparato accidentado es un "Pilatus" matriculado en Alemania, utilizado comúnmente para saltos en paracaídas. Se desconocen, de momento, las causas del siniestro.
En declaraciones posteriores al canal BFMTV, Seguy detalló que una avería en el aparato estuvo detrás del accidente —los peritos evalúan cuál fue exactamente— y explicó que el mismo sucedió muy poco después del despegue del aeródromo de Nancy-Essey, por lo que hubo allegados de las víctimas que vieron el avión "caer en picado".
El siniestro ocurrió hacia las 11:00 horas (09.00 GMT), cerca de un supermercado en Tomblaine, en una carretera colindante con la zona comercial.
"Los once ocupantes han fallecido", agregó el alto funcionario, quien aseguró que el accidente podría haber causado daños colaterales importantes, ya que sucedió en una zona muy urbanizada, solo a unas centenas de metros del aeródromo.
Tras el accidente del avión se ha producido un apagón generalizado en la zona del siniestro.
Tanto el ministro del Interior, Laurent Nuñez, como el de Transportes, Philippe Tabarot, estarán en breve en el lugar del siniestro, avanzó Seguy.
En un mensaje publicado en las redes sociales, la prefectura de Meurthe y Mosela confirmó que en el accidente se había visto involucrado "un avión civil que había despegado del aeródromo de Nancy-Essey".
El fiscal adjunto, Amaury Lacote, anunció que la Fiscalía se ha puesto en contacto con el servicio de identificación forense, en colaboración con la brigada de gendarmería de transporte aéreo de Nancy-Metz, para "iniciar la investigación".
