La Marina Real británica ha interceptado a primera hora de este domingo un petrolero supuestamente perteneciente a la "flota fantasma" de Rusia —barcos que emplea Moscú para evadir las sanciones internacionales por la guerra de Ucrania— que intentaba atravesar el Canal de la Mancha.
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado esta "exitosa operación" que "propina un nuevo golpe a Rusia y recuerda a quienes alimentan la guerra de (el presidente ruso, Vladimir) Putin en Ucrania que no tienen sitio donde esconderse".
El buque "Smyrtos" será trasladado provisionalmente a un fondeadero frente a la costa sur de Inglaterra donde se le realizará un seguimiento para detectar cualquier problema medioambiental o de seguridad, según informó el Ministerio de Defensa británico en un comunicado.
Starmer afirmó haber ordenado la interceptación, un fenómeno habitual especialmente en el Báltico. No obstante, tan solo sería la segunda vez que Reino Unido se encarga de una operación de este tipo —la primera tuvo lugar contra dos embarcaciones, también en el canal de la Mancha, en enero de 2026—.
A la espera de más información, ya que el Gobierno ruso todavía no se ha pronunciado sobre el incidente, Starmer ha agradecido su labor a los participantes de la operación.
Despite Putin’s best efforts to evade sanctions, we will not let him get away with it. pic.twitter.com/IIW3Cv2ENQ
— Keir Starmer (@Keir_Starmer) June 14, 2026
Un vídeo de la redada, difundido por el Gobierno, mostraba a comandos británicos descendiendo en rápel hasta el buque, mientras que se veía a agentes de la NCA revisando la documentación.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, escribió en X que estaba agradecido a Gran Bretaña por la detención del petrolero. Kiev ha estado presionando a sus aliados para que refuercen la lucha contra la flota clandestina, que, según afirma, financia la maquinaria bélica rusa.
"Europa necesita urgentemente adoptar medidas legislativas que permitan no solo la detención de buques cisterna y las restricciones a los envíos de petróleo, sino también la confiscación del petróleo que transportan. Esto sin duda contribuirá a acercar la paz", declaró en X.
In the early hours of this morning, I directed our Armed Forces to intercept a shadow fleet oil tanker attempting to pass through the English Channel.
— Keir Starmer (@Keir_Starmer) June 14, 2026
This successful operation delivers yet another blow to Russia and reminds those fueling Putin's war in Ukraine that we will not…
El primer ministro británico ya advirtió el pasado 26 de marzo que Reino Unido interceptaría buques pertenecientes a la denominada como 'flota fantasma' rusa: "Estamos listos para llevar a cabo interceptaciones unilaterales en los momentos y lugares que elijamos. Las Fuerzas Armadas británicas ahora pueden abordar buques sancionados que pasen por nuestras aguas",
En la cita de líderes de la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF, por sus siglas en inglés) en Helsinki, indicó que hay que poner coto a los más de 500 buques sancionados, en coordinación con sus socios.
"Finlandia, Suecia y Estonia han actuado para interceptarlos e impedir su avance. Países Bajos, por supuesto, también están aumentando sus acciones al respecto. Nuestra Marina Real ha apoyado operaciones de interdicción llevadas a cabo por Estados Unidos y Francia", subrayó.
Según denunció, estos buques "viejos y deteriorados" que transportan el 75% del petróleo ruso, "están ayudando a financiar la guerra del presidente Vladimir Putin y representan un riesgo inaceptable para la seguridad".
"Putin se frota las manos por la guerra en el Golfo y el aumento de los precios del petróleo", señaló pidiendo elevar las acciones contra esta flota.
Este paso busca igualmente cambiar la "narrativa" sobre la guerra en Kiev, tras indicar que cuatro años después "Ucrania se mantiene firme" y han recuperado territorio en las últimas semanas, imponiendo un "coste terrible a los invasores". "Pase lo que pase con lo que Putin se diga a sí mismo después de cuatro años, la verdad es que Rusia no está ganando", sentenció.
Primera interceptación
El pasado mes de enero Reino Unido activó una operación naval en el canal de la Mancha para seguir de cerca a dos embarcaciones rusas —el petrolero "MT General Skobelev" y la corbeta "Boikiy"—, vinculadas a la flota fantasma en el marco del refuerzo de la vigilancia sobre las rutas usadas para sortear las sanciones a Moscú.
La maniobra, que formó parte de un dispositivo de dos días de duración en coordinación con la OTAN y en la que participaron otros países miembros de la alianza, respondió al aumento de la presión occidental sobre el transporte marítimo asociado al comercio energético ruso.
La Marina Real británica actuó con el objetivo de enviar una señal de disuasión y de reforzar la supervisión sobre una flota envejecida, opaca y utilizada para esquivar restricciones internacionales.
Pocas horas antes de esta maniobra de vigilancia, las embarcaciones británicas habían colaborado con el Gobierno francés en la interceptación de otro petrolero procedente de Rusia, que navegaba con bandera falsa, en el mar de Alborán, cuando se disponía a cruzar el estrecho de Gibraltar.
