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Las claves

El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado este lunes que su Gobierno restringirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Se une así a otros líderes europeos como Emmanuel Macron o Pedro Sánchez y con el objetivo de "recuperar el control de la gobernanza digital y de las redes sociales para que sean un espacio sano y democrático".

La noticia se ha anticipado a los resultados de una consulta nacional lanzada a mediados del pasado enero sobre el uso de móviles y redes sociales por menores. Esa acción formaba parte de un plan para reforzar la Ley de Seguridad Digital promovida por el Ejecutivo.

El proyecto prevé incluir restricciones a aplicaciones adictivas, limitar la edad de acceso a las redes sociales o prohibir el uso de móviles en los centros escolares. También contempla crear guías oficiales para las familias y establecer controles parentales simplificados para mejorar el bienestar digital infantil.

En una carta dirigida a sus seguidores titulada 'Dando espacio a los niños para crecer', Starmer detalla a los lectores las medidas que piensa poner en marcha su Gobierno para proteger a la infancia del mal uso de la tecnología.

"Como padre de dos adolescentes, sé que el acceso de los hijos a las redes sociales está en el centro de las preocupaciones de muchas familias", escribe. "Todos decimos que haríamos cualquier cosa por nuestros hijos. Por eso creo que está bien que el Gobierno ayude en este asunto".

La medida se anuncia en un momento de grave crisis del Ejecutivo y tras la reciente dimisión del jefe de gabinete de Starmer, Morgan McSweeney, como consecuencia del nombramiento Peter Mandelson, vinculado con el caso Epstein, como embajador en Estados Unidos.

A la salida de McSweeney siguieron las renuncias de otros dos miembros relevantes del gabinete. La crisis ha provocado una reacción entre los laboristas. Algunos miembros del ala más progresista del partido han denunciado la tibieza del primer ministro que representa al sector más moderado.

Los analistas ven en el anuncio de Starmer un movimiento para demostrar a los parlamentarios más críticos con su trabajo que está preparado para acometer acciones contundentes sobre políticas fundamentales para el país.

"La cuestión no es si vamos a hacer algo, sino qué es lo que vamos a hacer", declaró una fuente del Gobierno en un momento de gran incertidumbre sobre el futuro del primer ministro.

Los líderes pioneros

El presidente francés, Emmanuel Macron, fue el primer líder europeo en anunciar medidas de este tipo: a finales de enero, la Asamblea Nacional debatió y aprobó el proyecto de ley para prohibir las redes sociales a menores de 15 años.

Macron pretende acelerar el proceso de entrada en vigor de la nueva ley: el texto debe pasar ahora al Senado en trámite de urgencia, con la intención de que la prohibición entre en vigor en septiembre de este año.

Al anuncio de Macron siguió el pasado 3 de febrero la intervención de Pedro Sánchez en la reunión anual del World Governments Summit. El líder socialista aprovechó para declarar que "España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años".

Anticipó que los ejecutivos de las plataformas "serán legalmente responsables" de las "infracciones producidas en sus sitios web". También advirtió de que la manipulación con IA de contenidos ilegales será delito y declaró que el Gobierno pondrá en marcha un sistema para rastrear la "huella de odio y polarización".

Europa se mueve. A las iniciativas de Macron y Sánchez se une una propuesta del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) que se ha unido a sus socios de coalición conservadores para promover la prohibición de acceso a las redes sociales a los menores de 14 años.