Agencias

El recuento parcial, con el 91% de los votos escrutados, confirma la amplia victoria del primer ministro de Grecia durante los últimos cuatro años, el conservador Kyriakos Mitsotakis, en las elecciones celebradas este domingo.

La conservadora Nueva Democracia de Mitsotakis obtuvo el 40,37 % de las papeletas escrutadas, lo que, de mantener ese nivel de apoyo, le daría 158 de los 300 escaños del Parlamento griego y, con ello, la mayoría absoluta. Se estima que la participación podría ser del 52%.

El porcentaje mínimo para la mayoría absoluta es del 38%, después de que en estos comicios se introdujera una prima de hasta 50 escaños -en un parlamento de 300 diputados- para el ganador.

El partido izquierdista opositor Syriza, del exprimer ministro Alexis Tsipras, le sigue de lejos, con entre el 17%.

Los socialdemócratas de Pasok-Kinal quedaron en tercer lugar, con alrededor del 12% de los votos, seguidos por el Partido Comunista de Grecia (7%).

Según las proyecciones, en quinto lugar -con entre el 4 y 6% de las papeletas- queda el partido ultraderechista "Espartanos", al que mostró su apoyo hace unas semanas el exdiputado neonazi Ilías Kasidiaris, actualmente en prisión por dirección de banda criminal.

Otros cuatro partidos luchan por entrar en el Parlamento al superar la barrera del 3%, entre ellos el izquierdsita MeRA25 del exministro de Finanzas Yanis Varufakis.

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En las elecciones del pasado 21 de mayo, Nueva Democracia quedó en primer lugar pero no logró una mayoría absoluta.

Mitsotakis tras unas fallidas negociaciones de coalición convocó nuevas elecciones, sabiendo que se celebrarían con una nueva ley electoral que otorga escaños de bonificación al ganador y podría gobernar en solitario.

El respaldo a Mitsotakis en estas elecciones se debe, principalmente, a su gestión económica, según todos los estudios.

A pesar de que la economía del país aún no ha alcanzado los niveles previos a la crisis de la deuda de 2010, los griegos reconocen su labor, con subidas de pensiones y salarios, la llegada de inversiones y que el país tenga un crecimiento superior a la media de la Unión Europea.

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Y pese a que su gobierno ha afrontado escándalos, como las escuchas telefónicas a un político opositor y a periodistas, los griegos votaron más con el bolsillo que pensando en posibles retrocesos democráticos.

En cuanto a la política migratoria, Mitsotakis cumplió con su promesa de reducir las solicitudes de asilo y proteger las fronteras, lo que ha atraído a votantes conservadores a pesar de las críticas de grupos de derechos humanos y organizaciones de ayuda por aplicar, según ellos, devoluciones en caliente. Ni estas críticas ni el reciente naufragio con cientos de muertos y desaparecidos le han restado apoyo en las urnas.

Primeras palabras de Mitsotakis

Kyriakos Mitsotakis ha prometido que su Gobierno realizará las "grandes reformas" necesarias para convertir a Grecia en un país "más próspero y justo".