Bruselas

"Aunque la votación de hoy es obviamente un final, también es el comienzo de un nuevo capítulo", sostiene la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Tras casi cinco años de negociaciones agónicas tras el referéndum de junio de 2016, Bruselas pasa página definitivamente del brexit. La Eurocámara tiene previsto ratificar este martes el acuerdo comercial que regirá las relaciones entre la UE y Reino Unido, el último trámite que quedaba pendiente para consumar el divorcio.

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La ratificación en la Eurocámara estaba prevista inicialmente para las últimas semanas de 2020. Pero Bruselas y Londres apuraron al máximo los plazos y retrasaron la fumata blanca hasta Nochebuena. Los eurodiputados alegaron que no tenían bastante tiempo para revisar el texto y decidieron aplazar la ratificación. El pacto comercial entró en vigor de forma provisional el 1 de enero de 2021, a la espera del aval del Parlamento.

En las últimas semanas, la Eurocámara ha sopesado volver a retrasar de nuevo la ratificación debido a los incumplimientos por parte del Gobierno de Boris Johnson en la aplicación del protocolo sobre Irlanda del Norte. Además, la tensión entre Bruselas y Londres se ha disparado tras el brexit por la guerra de las vacunas

Al final, el Parlamento ha decidido pese a todo completar la ratificación, lo que se interpreta también como un gesto para rebajar el nivel de enfrentamiento con Reino Unido.

"Esto es un divorcio. Es un aviso, el brexit. Es un fracaso de la UE y tenemos que aprender lecciones de él. ¿Por qué el 52% de los británicos votaron contra Europa. Nuestra obligación es escuchar y entender los sentimientos de la gente", ha dicho el negociador de la UE para el brexit, Michel Barnier, que ya jubilado de sus obligaciones en Bruselas ha recibido una ovación de los parlamentarios por su trabajo.

Michel Barnier, durante su último debate en la Eurocámara sobre el 'brexit' Reuters

"Sé que ha habido reticencias en esta Cámara sobre si es correcto ratificar este acuerdo cuando una de las partes no está respetando los compromisos existentes. Comparto sus preocupaciones sobre las acciones unilaterales de Reino Unido desde que el acuerdo empezó a aplicarse de forma provisional", ha admitido Von der Leyen en el mismo debate.

Sin embargo, la presidenta de la Comisión defiende aun así la ratificación del acuerdo porque facilitará la resolución de disputas. "Nos dará las herramientas que necesitamos para asegurar el pleno y fiel cumplimiento de las obligaciones, que ambas partes suscribieron. Y también centrará nuestra atención en encontrar soluciones pragmáticas donde se necesiten, más urgentemente en el protocolo sobre Irlanda del Norte", ha insistido Von der Leyen.

En las últimas semanas, se ha establecido una nueva "dinámica constructiva" entre Bruselas y Londres en la búsqueda de soluciones compartidas para los problemas en Irlanda del Norte, según la presidenta.

La gran mentira del brexit

"Hace casi cinco años, Reino Unido votó a favor de abandonar la UE. Hoy, cuando ponemos definitivamente punto y final a la saga del divorcio, nuestro mensaje a Boris Johnson es el siguiente: los desafíos que afronta son inmensos y tiene la responsabilidad de respetar los compromisos que asumió en el Acuerdo de Retirada, en particular el protocolo de Irlanda del Norte", ha dicho el jefe del grupo popular en la Eurocámara, el alemán Manfred Weber.

"Proteger la paz y la estabilidad en la isla de Irlanda siembre será una prioridad para la UE. No juegue usted con fuego!", insiste Weber.

"El brexit representa la gran mentira de la derecha británica. Boris Johnson prometió a Reino Unido la recuperación de una plena soberanía sobre sus fronteras, sus leyes y sus aguas. La realidad es diferente", ha asegurado la presidenta del grupo socialista europeo, Iratxe García. "Con el brexit consumado, ha llegado la hora de la UE", ha subrayado.

"Cinco años después del referéndum del brexit, vemos que abandonar la UE no era tan fácil como prometieron los brexiteros. Al contrario, ha provocado graves daños colaterales", argumenta el vicepresidente del grupo liberal Renew, Malik Azmani. "Renew sigue sin estar convencido de la voluntad del Gobierno británico de respetar sus compromisos. Este acuerdo no es un cheque en blanco, la confianza debe reconstruirse", ha señalado.

El pacto comercial ahora confirmado garantiza cero aranceles y cero cuotas en los intercambios comerciales entre Reino Unido y la Unión Europea. Eso sí, se reintroducen los controles aduaneros y sanitarios y fitosanitarios entre los dos lados del canal de la Mancha, además de otras trabas burocráticas. El acuerdo tampoco cubre los servicios financieros, particularmente importantes para la City de Londres, que pierden su pasaporte europeo.

La votación del acuerdo se producirá esta tarde, pero el aval de la Eurocámara está garantizado porque lo apoyan los grandes grupos políticos. Debido a las restricciones impuestas por la pandemia, el resultado no se conocerá hasta el miércoles a primera hora.