Bruselas

Preocupación máxima en la Unión Europea por la acumulación de tropas rusas en la frontera con Ucrania y en Crimea. Una concentración que ha proseguido en los últimos días pese a las advertencias al Kremlin por parte de la OTAN y del presidente de Estados Unidos, Joe Biden. La escalada militar suma ya más de 150.000 soldados rusos, según ha dicho este lunes Josep Borrell.

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"Es la mayor acumulación del ejército ruso en las fronteras ucranianas de la historia. Está claro que es un motivo de inquietud, porque cuando se despliegan muchas tropas puede saltar un chispazo aquí o allá", ha resaltado el jefe de la diplomacia de la UE en rueda de prensa al término de la videoconferencia mensual de ministros de Exteriores de los Veintisiete.

Los Veintisiete han advertido al presidente ruso, Vladimir Putin, contra cualquier tentación de invadir Ucrania. La UE reclama a Moscú que paralice de inmediato este despliegue y retire progresivamente a sus tropas con el fin de reducir la tensión en la zona. La soberanía y la integridad territorial de Ucrania son "líneas rojas" para los europeos, según ha explicado la ministra de Exteriores, Arancha González Laya

A la reunión de los ministros de Exteriores de la UE se ha conectado el jefe de la diplomacia ucraniana, Dmytro Kuleba. Les ha relatado que las maniobras de Moscú en la frontera han provocado la muerte de una treintena de ucranianos en las últimas semanas y ha pedido nuevas sanciones contra el Kremlin.

"He propuesto un plan por etapas de cómo disuadir a Moscú de una mayor escalada del conflicto. El elemento clave: preparar un nuevo paquete de sanciones a sectores económicos. Las sanciones contra personas ya no son suficientes", sostiene Kuleba.

El ministro de Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, pide a la UE más sanciones contra Rusia UE

También Biden acaba de aprobar más sanciones contra Rusia. Pero más allá de las advertencias, los ministros de Exteriores de la UE han eludido discutir nuevas medidas restrictivas contra Moscú, que sí cuentan con el apoyo de algunos Estados miembros como Polonia o los Bálticos. "De momento, no hay más movimientos en el ámbito de más sanciones contra Rusia. Las cosas pueden cambiar, pero la situación es como la estoy explicando", ha dicho Borrell.

"Para nosotros las sanciones contra Rusia no son un fin en sí mismo. No las buscamos. Pero evidentemente si hay actuaciones por parte de Rusia que a nosotros nos parezca que necesitan una respuesta, ésta es la que les vamos dando", alega González Laya, que tampoco descarta nuevasa medidas contra Moscú en las próximas semanas si el conflicto sigue agravándose. 

El caso Navalny

"Nuestro deseo es evitar una escalada. No deseamos una escalada. No deseamos el conflicto con el vecino ruso. Haremos todo lo posible para evitarlo", insiste la ministra de Exteriores.

Los jefes de la diplomacia de los Veintisiete han abordado también este lunes el deterioro de la salud del líder opositor ruso encarcelado Alexei Navalny, que acaba de ser trasladado por Moscú a un hospital. La UE exige al Kremlin que le permita un acceso inmediato a profesionales médicos de su confianza. "Las autoridades rusas son responsables de la seguridad y la salud de Navalny y les pediremos cuentas sobre ello", apunta Borrell.

Bruselas sigue exigiendo la liberación inmediata e incondicional del líder opositor ruso, ya que considera que su condena está políticamente motivada y contradice las obligaciones asumidas por Rusia en materia de derechos humanos. Es el mensaje que el propio Borrell fue a transmitir a Moscú en febrero y que el Kremlin ha ignorado tras una visita que acabó en fiasco.

Finalmente, los ministros de Exteriores de la UE han expresado su "solidaridad" con la decisión de República Checa de expulsar a 18 trabajadores de la embajada de Rusia. Les acusa de ser miembros de los servicios secretos de Moscú y de estar detrás de la explosión de dos almacenes de munición en 2014. No obstante, Borrell ha descartado una expulsión masiva de diplomáticos rusos de las capitales europeas como ocurrió tras el caso Skripal.