El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, arremete con dureza por la gestión del brexit del primer ministro británico, Boris Johnson, a quien preguntó qué rumbo desea tomar en la gestión de la salida del Reino Unido de la Unión Europea e instó a dejarse de "jugar a echar la culpa".



"Lo que está en juego no es ganar un estúpido juego de echar la culpa. En juego está el futuro de Europa y del Reino Unido así como la seguridad y los intereses de nuestra gente. No quieres un acuerdo, no quieres una extensión (de las negociaciones), no quieres revocarlo, '¿quo vadis?", dijo Tusk en la red social Twitter, utilizando la expresión en latín que significa "¿a dónde vas?".





Tusk se pronunció así después de que se haya conocido este martes que el Gobierno británico se prepara para una ruptura esta misma semana de las conversaciones con la Unión Europea sobre el brexit, según indicaron fuentes gubernamentales a la  BBC.

Al borde de la ruptura definitiva



De acuerdo con esas fuentes, el bloque europeo no ha mostrado interés en "ceder un centímetro" en las conversaciones desde que el conservador Johnson entregó la semana pasada a Bruselas sus nuevas propuestas para alcanzar un pacto.



El primer ministro británico insiste en que quiere que la retirada se produzca con un acuerdo, pero asegura que el brexit tendrá lugar el 31 de octubre ya sea ordenado o sin pacto.



Al mismo tiempo, afirma que preferiría "morir en una cuneta" antes que pedir una prórroga hasta finales de enero, aunque una ley impulsada por la oposición obliga al Gobierno a solicitar una extensión si no hay un acuerdo de retirada listo el 19 de octubre.



La Comisión Europea, por su parte, aseguró que las negociaciones a nivel técnico con el Reino Unido no se han roto. "Las conversaciones continúan, así que no veo cómo podrían haberse roto si están teniendo lugar hoy mismo y seguirán en los próximos días", dijo la portavoz del Ejecutivo comunitario, Mina Andreeva, quien añadió que el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, informará mañana al resto de comisarios del estado de las tratativas.



La portavoz afirmó que la UE sigue trabajando bajo la premisa de que el Reino Unido saldrá el 31 de octubre, dado que así lo ha "reiterado el primer ministro británico".



Bruselas rechaza además que quiera "torpedear el acuerdo del Viernes Santo", el proceso de paz acordado en Irlanda del Norte, con su negativa a aceptar las propuestas de Johnson, tal y como afirman este martes fuentes oficiales de Downing Street, el despacho del primer ministro británico.

La llamada de Merkel





"Bajo ninguna circunstancia aceptaremos que la UE quiere dañar el Acuerdo del Viernes Santo. El propósito de nuestro trabajo es protegerlo en todas sus dimensiones y en todo momento", dijo Andreeva.



La portavoz rehusó pronunciarse sobre los comentarios, también procedentes de Downing Street, que apuntan que el Ejecutivo británico ve "esencialmente imposible" alcanzar un acuerdo con Bruselas tras una conversación esta martes entre Johnson y la canciller alemana, Angela Merkel. "Nuestra posición no ha cambiado, queremos un acuerdo, estamos trabajando para ello", recordó Andreeva.

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