Bruselas

El caos persistente en la política británica obliga de nuevo a Bruselas a asumir el control del calendario del brexit. Apenas queda una semana para la nueva fecha en la que se supone que Reino Unido debería decir adiós a la Unión Europea, el 12 de abril, pero Theresa May sigue sin proponer ninguna salida al actual bloqueo. La primera ministra británica ha escrito este viernes a la UE para pedir una segunda prórroga corta, esta vez hasta el 30 de junio, con el objetivo de seguir negociando con el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn.

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Pero su solicitud ha chocado con el rechazo inmediato del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que incluso antes de recibir la misiva de May ha hecho ya una contraoferta a Londres: una prórroga "flexible" de un año, según confirman a EL ESPAÑOL fuentes diplomáticas. 

La flexibilidad significa que Reino Unido podría marcharse de la UE antes de tiempo en el momento en que logre ratificar el Acuerdo de Retirada que May firmó con los líderes europeos en noviembre del año pasado. Este pacto de divorcio no va a renegociarse en ningún caso.

Los líderes europeos sólo están dispuestos a modificar la declaración política sobre las relaciones futuras si así lo pide la primera ministra británica tras sus negociaciones con Corbyn. Por ejemplo, para que Reino Unido se quede de forma permanente en una unión aduanera, como defienden los laboristas. Esta prórroga larga daría además tiempo a Londres a "repensar" su estrategia, por ejemplo con elecciones británicas o un segundo referéndum.

La extensión "flexible" de la fecha del brexit obligaría a Reino Unido a participar en las elecciones al Parlamento Europeo entre el 23 y el 26 mayo, casi tres años después de la celebración del referéndum en el que ganó la opción de abandonar la UE. Theresa May se ha resistido hasta el final a organizar comicios europeos, pero los Veintisiete lo consideran innegociable para garantizar el buen funcionamiento de la Unión. 

Los líderes europeos ya no tienen ninguna confianza en la primera ministra británica y ven inviable su plan. Tampoco se fían de la Cámara de los Comunes, que ha rechazado todas las alternativas posibles al brexit en dos votaciones diferentes. En Londres no hay mayoría para nada, se quejan en Bruselas. La prioridad con esta prórroga flexibles es evitar que haya que convocar cada quince días una cumbre de emergencia para debatir la última ocurrencia de May.

May se resiste a celebrar elecciones europeas

En la misiva de este viernes, la primera ministra británica explica a los líderes europeos que el objetivo de la prórroga hasta el 30 de junio sería lograr un acuerdo con Corbyn sobre el modelo de relaciones futuras entre la UE y Londres. Si no lo consigue, pedirá a la Cámara de los Comunes que vote diferentes alternativas, con el compromiso de asumir el resultado si los laboristas también lo hacen.

La primera ministra británica asegura en la carta que ya ha iniciado los preparativos para convocar elecciones europeas en mayo. Pero su objetivo sigue siendo evitarlas a toda costa. Para ello, volverá a intentar que el Parlamento británico ratifique el Acuerdo de Retirada antes del 23 de mayo.

"El Gobierno quiere acordar un calendario para la ratificación que permita a Reino Unido marcharse de la UE antes del 23 de mayo y cancelar así las elecciones al Parlamento Europeo, pero continuará realizando preparativos responsables para celebrar los comicios en caso de que esto no fuera posible", asegura May.

El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ya avisó el pasado miércoles de que la UE no aceptará otra prórroga corta salvo si Westminster ratifica el Acuerdo de Retirada antes del 12 de abril. Pero la primera ministra británica ha vuelto a desoír sus recomendaciones y pide algo que ya sabe que la UE le va a denegar. 

La prórroga larga que ha propuesto Tusk como alternativa cuenta con el apoyo de países como Alemania o Irlanda. La canciller Ángela Merkel dijo este jueves tras reunirse en Dublín con el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, que hará todo lo posible para evitar un brexit caótico.

No obstante, hay otros Estados miembros, como Francia, que se resisten porque temen que Londres acabe bloqueando el funcionamiento de la UE. El presidente francés, Emmanuel Macron, no se cansa de repetir de que la Unión no puede convertirse en "rehén" de la crisis política británica.

La decisión final se adoptará durante otra cumbre extraordinaria sobre el brexit que está convocada para el próximo miércoles 10 de abril a las 18:00 horas.