Bruselas

El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, saludó con un jocoso "hola, dictador" al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, durante una cumbre en 2015, pero sus políticas han dejado hace tiempo de hacerle gracia. El Ejecutivo comunitario ha reaccionado este martes con indignación a una campaña lanzada por el Gobierno húngaro contra Juncker a través de su sitio web oficial en la que se le acusa de debilitar la protección de las fronteras y promover la llegada de migrantes.

En el póster de la campaña aparece una imagen sonriente del presidente de la Comisión junto al multimillonario de origen húngaro George Soros, bestia negra de Orbán, con el lema "Tienes derecho a saber lo que Bruselas prepara". Entre los supuestos planes promovidos por Juncker, se citan las cuotas obligatorias de reparto de inmigrantes, un debilitamiento de la protección de las fronteras de los Estados miembros y visados humanitarios para facilitar la entrada de demandantes de asilo.

Juncker saluda a Soros durante una visita a la Comisión Etienne Ansotte/CE

"La Comisión Juncker se comprometió a combatir la desinformación y las fake news y este caso no es una excepción. La campaña del Gobierno húngaro provoca incredulidad", ha tronado el portavoz del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas. "Es asombroso que una teoría de la conspiración tan grotesca se convierta en mainstream hasta este punto", ha lamentado.

"No es verdad que la UE socave la protección de las fronteras. Es al contrario. Y hay cero planes para establecer visados humanitarios. Los Estados miembros deciden hasta qué nivel aceptan la inmigración legal", sostiene el portavoz de la Comisión. 

La campaña del Gobierno de Orbán contra Juncker se difunde el mismo día que los ministros de Asuntos Europeos de la UE han discutido el expediente abierto contra Hungría por su deriva autoritaria y por socavar el Estado de derecho. Durante el encuentro, el vicepresidente primero de la Comisión, Frans Timmermans, ha reprochado al representante húngaro sus ataques a Bruselas. "Le he planteado la cuestión dos veces, porque la primera vez no me respondió ni la segunda tampoco", ha relatado.

Los populares europeos no expulsan a Orbán

"En primer lugar, fingen que la UE es algo completamente diferente y que ellos no forman parte. En segundo lugar, hacen afirmaciones que no tiene nada que ver con la verdad, que nosotros en la Comisión debilitamos las fronteras", se ha quejado Timmermans. De hecho, el Ejecutivo comunitario ha contraatacado con su propia campaña en redes cuyo póster muestra una imagen de Juncker junto a Orbán. 

El presidente de la Comisión ya ha pedido al Partido Popular Europeo, su propia familia política, que expulse de sus filas a Orbán por no respetar los valores comunitarios. Sin embargo, los populares europeos no están dispuestos a dar ese paso y perder así los escaños que aporta Fidesz en la Eurocámara, que le garantizan seguir siendo la primera fuerza tras las elecciones de mayo.

El presidente del PPE, Joseph Daul, ha condenado la campaña del Gobierno húngaro por "engañosa". "Denuncio enérgicamente los ataques y las teorías de la conspiración sin base alguna de Hungría contra el presidente Juncker, que es un auténtico democristiano y un verdadero líder europeo", ha escrito Daul en su cuenta de Twitter. Eso sí, ni una palabra sobre la posibilidad de echar a Orbán del PPE.

Los analistas interpretan el póster del Gobierno húngaro contra Juncker como el primer acto de la campaña de Orbán de cara a las europeas del 26 de mayo. Las primeras proyecciones dan a Fidesz 13 de los 21 escaños en juego.

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