D. Barreira
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Las claves

Las fuerzas de Pakistán han lanzado esta madrugada una serie de bombardeos en el este de Afganistán, matando a 28 civiles afganos e hiriendo a otros 49, con la amenaza clara de intensificar un conflicto intermitente entre ambos países.

Esta versión de los datos, aportada por la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), contradice las cifras aportadas por ambas partes. Pakistán apuntaba a 29 insurgentes muertos y los talibanes afganos, a 38 civiles fallecidos y más de 40 heridos.

Según el ministro de Información paquistaní, Attaullah Tarar, la operación militar se llevó a cabo en respuesta a "recientes y múltiples incidentes terroristas" dentro de Pakistán, mediante una ofensiva terrestre "seguida de ataques selectivos en la región fronteriza contra los escondites y refugios de terroristas pertenecientes a Jamaat-ul-Ahrar y Fitna al Khwarij".

Los ataques aéreos contra tres objetivos en las provincias afganas de Paktia, Paktika y Kunar causaron la muerte de 25 milicianos y la destrucción de "grandes cantidades" de armas y municiones, según Islamabad. Además, otros cuatro insurgentes, incluido un comandante, fueron eliminados en el distrito de Bajaur, en la provincia norteña de Jaiber Pajtunjuá, en una operación terrestre.

Destrucción provocada por los bombardeos paquistaníes. Reuters

"El régimen militar paquistaní llevó a cabo una vez más bombardeos (...) y aunque las cifras pueden variar, han matado aproximadamente a más de 30 personas, incluidos mujeres y niños, y herido a más de 40", denunció por su parte el portavoz del Comando Provincial de la Policía de Paktia, Munib Zadran, en unas declaraciones a la agencia Efe.

El ministro de Información paquistaní precisó que esta respuesta militar se produjo tras el asalto perpetrado este fin de semana por Jamaat-ul-Ahrar, una facción de los talibanes paquistaníes (TTP), contra un campamento paramilitar de la fuerza especial Rangers en la ciudad de Karachi, donde murieron tres soldados y otros cuatro resultaron heridos.

Los últimos ataques contra territorio afgano comenzaron sobre las 23:00 hora local del domingo (18:30 GMT) y alcanzaron la provincia oriental de Paktia, así como otras áreas en la vecina provincia de Kunar, informaron los talibanes.

"Tan pronto como ocurrieron los bombardeos, corrimos al hospital. Se trajeron aproximadamente 11 cadáveres y más de 70 heridos", detalló a Efe un médico del Hospital Provincial de Paktia, bajo condición de anonimato, y añadió que "entre los heridos hay jóvenes, mujeres y niños".

El principal portavoz del Gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, condenó los ataques a través de un comunicado en X, en el que aseguró que los proyectiles impactaron directamente sobre zonas residenciales y calificó la ofensiva paquistaní como un "crimen" y un "acto de barbarie".

¿Guerra abierta?

Por otro lado, Pakistán ha ordenado la detención de ciudadanos afganos que residen en el país sin visados válidos a partir del 10 de julio.

La relación entre Pakistán y Afganistán se ha tensado desde que los talibanes tomaron el poder en 2021. Islamabad acusa a Kabul de permitir que los insurgentes lancen ataques en suelo paquistaní, algo que Afganistán niega y que atribuye a una falta de seguridad interna del país vecino.

El conflicto ha desembocado en dos ocasiones en graves enfrentamientos fronterizos, en octubre de 2025 y febrero de 2026, dejando decenas de soldados muertos y heridos por intercambio de artillería desde ambos lados.

En febrero, el ministro de Defensa de Pakistán declaró públicamente que la paciencia de su país se había agotado y que estaban dispuestos a librar una "guerra abierta" contra el régimen de Kabul si no dejaban de refugiar a los terroristas.