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Un tribunal de Irán ha condenado a la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi a siete años y medio de prisión por conspiración y propaganda contra el sistema, en la octava sentencia contra la encarcelada activista por los derechos de las mujeres desde 2021.
“Fue condenada a seis años de prisión por los cargos de congregación y colusión, a un año y medio de prisión por actividad propagandística, y como pena complementaria, a dos años de prohibición de salida del país”, informó este domingo en X su abogado Mostafa Nili.
Con esta sentencia, Mohammadi acumula condenas que superan los 44 años de prisión, de los cuales ya ha cumplido más de 17, además de haber recibido 154 latigazos por condenas anteriores, según la Fundación Narges.
La organización advirtió de que la detención continuada de la Premio Nobel supone un riesgo inmediato para su vida y constituye una violación de las normas internacionales de derechos humanos, al impedirle el acceso regular a atención médica especializada y a su equipo sanitario habitual.
Su marido, el activista político Taghi Rahmani, aseguró en el comunicado que su negativa a defenderse responde a la convicción de que el sistema judicial iraní "carece de toda legitimidad" y calificó el proceso de "juicio espectáculo con un veredicto predeterminado".
Fin a la huelga de hambre
Mohammadi puso este domingo fin a una huelga de hambre que había iniciado el pasado lunes en protesta por su detención en Irán, informó la Fundación Narges, que expresó su "creciente" preocupación por la salud y seguridad de la activista por derechos humanos y de las mujeres.
"Narges Mohammadi finalizó su huelga de hambre hoy, en su sexto día, en medio de informes sobre un estado físico sumamente alarmante", manifestó en un comunicado la fundación, que denunció la nueva pena de siete años y medio de prisión dictada la víspera contra la activista, la décima sentencia contra ella desde 2021.
Mohammadi, reconocida defensora iraní de los derechos humanos, permanece detenida en el centro de seguridad del Ministerio de Inteligencia en la ciudad nororiental de Mashhad, donde cumple su día 59 de detención tras haber sido arrestada el pasado 12 de diciembre. Durante semanas estuvo sometida a aislamiento absoluto y a un bloqueo total de comunicaciones, hasta que este domingo pudo hablar brevemente por teléfono con su abogado, Mostafa Nili.
La huelga de hambre fue interrumpida en su sexto día debido al grave deterioro físico que presenta la activista, de 53 años, cuyo historial médico incluye infartos, hipertensión arterial, dolor torácico y problemas de columna, recordó la Fundación con sede en París.
De acuerdo con su abogado, Mohammadi fue trasladada al hospital hace tres días por el empeoramiento de su estado, aunque fue devuelta al centro de detención antes de completar el tratamiento necesario.
Nili indicó que dado que se ha dictado sentencia, la activista debe ser trasladada a una prisión, según la legislación iraní, y que en su opinión debe ser liberada.
“En vista de sus enfermedades, se espera que se ordene su liberación temporal bajo fianza para que pueda recibir tratamiento médico”, dijo el abogado.
Su hija Kiana Rahmani expresó su "profunda preocupación" por la vida de su madre y reclamó su liberación inmediata.
Llamamiento a la ONU
La Fundación Narges hizo un llamamiento urgente a Naciones Unidas y a la comunidad internacional para que adopten medidas firmes e inmediatas ante lo que calificó de graves violaciones de los derechos fundamentales y exigió la liberación "inmediata e incondicional" de todos los presos políticos.
Mohammadi fue detenida de manera violenta a mediados de diciembre junto con otros activistas durante una ceremonia fúnebre de un abogado en la ciudad nororiental de Mashhad, según denunció su familia.
La premio Nobel de la Paz 2023 se encontraba en libertad condicional desde diciembre de 2024, cuando fue excarcelada por problemas médicos, y a finales de noviembre denunció que las autoridades iraníes le habían prohibido de forma "permanente" salir del país y que no le emitían pasaporte para poder visitar a sus dos hijos, a quienes no ve desde hace once años.
A pesar de las condenas y el encarcelamiento, la activista de derechos humanos y de las mujeres ha continuado denunciando las violaciones de derechos fundamentales en Irán, incluyendo la aplicación de la pena de muerte y la violencia contra las mujeres que no usan el velo islámico.
El Comité Nobel noruego concedió en 2023 el prestigioso galardón a Mohammadi "por su lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y para promover los derechos humanos y la libertad para todos”
