Donald Trump aprovechó este viernes la crisis migratoria en Ceuta de cara a las elecciones presidenciales de 2028 en Estados Unidos.
A su juicio, la "terrible" situación en Ceuta se reproducirá en su país si los demócratas ganan dichos comicios.
"Es terrible. Recuerden esa imagen. Así estaremos nosotros dentro de tres años si gana el bando equivocado", aseveró el republicano en declaraciones a la cadena Fox News.
Trump, cuyo gobierno frenó los flujos migratorios en la frontera con México y restringió el acceso al asilo, advirtió a los estadounidenses de que "no vivirán muy bien" si ganan los demócratas.
En una declaración posterior, el republicano calificó de "invasión" la crisis migratoria de Ceuta y aseguró que España "no sabe" cómo responder.
Durante una reunión con su gabinete celebrada en el retiro presidencial de Camp David, Trump explicó que al ver las imágenes de Ceuta decidió que este tema debe ser utilizado por los republicanos durante la campaña para las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre, en la que se renovará parte del Congreso.
"Cuando ves lo que pasó en España, allí no saben qué hacer, y está ocurriendo otra vez hoy. Están entrando por decenas de miles, simplemente invadiendo el país, y eso es por una débil aplicación de la ley, mala administración, unas leyes muy progresistas", dijo a pesar de que este viernes no se ha registrado un fenómeno similar.
Por otro lado, el Departamento de Estado de EEUU acusó este viernes a España de "facilitar la inmigración ilegal masiva a Europa".
"Este incidente inaceptable es el resultado directo de los esfuerzos deliberados del Gobierno español para facilitar y promover la migración ilegal masiva hacia Europa", declaró el Departamento de Estado en un mensaje en X en el que evita cualquier referencia a Marruecos, aliado de Estados Unidos.
El Departamento de Estado aseguró que Washington está "al lado del pueblo español, y de todos los europeos, frente a esta flagrante violación de su soberanía y los derechos humanos".
El comunicado termina con un mensaje de que la Administración Trump, está "considerando acciones para defender a los estadounidenses dentro del país y en el extranjero de esta amenaza" y ofrece ayuda a las naciones europeas que "consideren opciones similares".
La Casa Blanca ya atribuyó el jueves a "las políticas globalistas de extrema izquierda" del Gobierno de Sánchez del caos en Ceuta.
"El borrado de la civilización"
Las advertencias formuladas este jueves por la Casa Blanca forman parte de una intensiva ofensiva promovida por la Administración de Trump, que sitúa la política migratoria del Viejo Continente como uno de los principales focos de tensión diplomática a ambos lados del Atlántico.
Uno de los episodios más contundentes tuvo lugar el pasado septiembre de 2025 ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Durante su discurso en Nueva York, el mandatario estadounidense acusó a los líderes europeos de "destruir su propio patrimonio" e instó a los Gobiernos a poner fin al "experimento fallido de las fronteras abiertas", advirtiendo directamente de que los países comunitarios estaban encaminados a su ruina por cuestiones de "corrección política".
La postura oficial de Washington quedó formalizada de forma aún más severa en diciembre de 2025, tras la difusión de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
El documento oficial, criticado por diversas cancillerías comunitarias, llegó a sostener que Europa afrontaba el "borrado de su civilización" debido a los flujos migratorios incontrolados y la hiperregulación, señalando explícitamente que la Administración buscaría cultivar la resistencia interna frente a la trayectoria globalista europea.
Días después de la publicación de dicho informe estratégico, el propio mandatario ratificó su diagnóstico al asegurar públicamente que el continente "va por muy mal camino" y pedir a los socios trasatlánticos que extremaran la precaución.
En varias intervenciones públicas, la Casa Blanca tildó la gestión del bloque de "desastre" y pronosticó que, de no dar un giro drástico, varios Estados europeos dejarían de ser países viables a medio plazo.
El discurso de la Administración estadounidense ha vinculado de forma reiterada la seguridad territorial con el rechazo a la migración irregular, insistiendo en que el modelo de fronteras flexibles defendido por sectores progresistas amenaza el tejido social occidental.
