Ocho niños de entre uno y catorce años han sido asesinados en un tiroteo que tuvo lugar en la madrugada de este domingo en la ciudad de Shreveport, en el estado sureño de Luisiana, según reportes de la Policía de esa localidad.
Las autoridades de la zona han calificado el suceso como un "altercado doméstico", aunque, por el momento, se desconocen los motivos de la tragedia.
Un total de diez personas recibieron disparos durante el suceso, según el portavoz policial Christopher Bordelon, que ha informado que el sospechoso se dio a la fuga en un vehículo robado y fue abatido por agentes durante la persecución.
Las únicas sobrevivientes del tiroteo son dos mujeres adultas, una de ellas con heridas serias que ponen en peligro su vida, según medios locales.
La escena del crimen es "extensa" y abarca unos tres hogares en el vecindario de Cedar Grove de Shreveport, especificó Bordelon.
"Creemos que él es el único individuo que efectuó disparos", ha afirmado el portavoz policial a la NBC.
Asimismo, Bordelon añadió que creen que "algunos de los niños" que se encontraban en las viviendas "eran sus descendientes", aunque advirtió que la investigación se encuentra en su etapa inicial y que toda la información es preliminar.
Una situación trágica
El alcalde de esta ciudad del noroeste de Luisiana, Tom Arceneaux, ha declarado a los medios que esta es una "situación trágica" y que la comunidad está de luto.
"Esta es una situación trágica, tal vez la peor situación que hayamos tenido en Shreveport", sentenció Arceneaux.
Además de las reacciones de las autoridades locales, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ha calificado lo ocurrido como una "tragedia desgarradora" y agregó que su equipo está en contacto con la policía local.
"En estos momentos tan difíciles, acompañamos a las víctimas, a sus familias y seres queridos, y a toda la comunidad de Shreveport en sus pensamientos y oraciones", manifestó Johnson a través de una publicación en X.
