Las interferencias de Rusia en las elecciones presidenciales de EEUU en 2016 siguen tomando forma. La inteligencia estadounidense tiene dos documentos redactados por un grupo de expertos del Gobierno ruso, el Instituto Ruso de Estudios Estratégicos, en los que se desarrolló un plan para alterar los comicios en favor de Donald Trump, según han confirmado a Reuters tres funcionarios de los servicios secreto y cuatro más extrabajadores.

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Estos documentos confidenciales del think tank son un marco y el fundamento de actuación de lo que las agencias de inteligencia de EEUU concluyen que fue un intenso esfuerzo por parte de Rusia para interferir con las elecciones del 8 de noviembre.

El Instituto Ruso de Estudios Estratégicos está dirigido por altos funcionarios rusos de inteligencia jubilados designados por la oficina de Putin.

El primer documento fue una estrategia escrita en el mes de junio que circuló en los niveles más altos del Kremlin, pero que no estaba dirigido a ningún individuo en concreto. Recomendaba lanzar una campaña de propaganda en medios de comunicación sociales para animar a los votantes estadounidenses a elegir un presidente que adoptara una línea más suave con Rusia que el entonces presidente Barack Obama.

Un segundo documento del instituto, redactado en octubre y distribuido de la misma manera, advirtió de que la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton probablemente iba a ganar las elecciones. Por eso argumentó que era mejor que Rusia pusiera fin a su propaganda proTrump y que intensificara sus mensajes sobre posible el fraude electoral para socavar la legitimidad del sistema electoral de EEUU y dañar la reputación de Clinton en caso de que llegara a la Presidencia.

Los documentos rusos llegaron a manos de la inteligencia de EEUU después de las elecciones y son material clasificado, por lo que oficialmente la CIA no ha querido comentar nada al respecto.

Sin embargo, estos papeles fueron centrales en la conclusión de la administración Obama de que Rusia montó una campaña de "noticias falsas" y lanzó ataques cibernéticos contra grupos del Partido Demócrata y la campaña de Clinton.

"Putin tenía el objetivo en mente todo el tiempo, y le pidió al instituto que le dibujara una hoja de ruta", asegura una de las fuentes, un antiguo alto funcionario de inteligencia de EEUU.

'Russia Today' y 'Sputnik'

Por su parte, el presidente Trump ha insistido una y otra vez que las actividades de Rusia no tuvieron ningún impacto en el resultado electoral y las investigaciones del Congreso y del FBI en curso tampoco han arrojado luz por ahora.

Los funcionarios consultados aseguran que el enfoque esbozado en el documento de estrategia de junio era una ampliación de un intento que ya hizo Putin meses antes, concretamente en marzo, a través de medios de comunicación respaldados por Rusia: Russia Today y Sputnik.

Russia Today no ha querido responder a estas acusaciones y un portavoz de Sputnik rechazó las afirmaciones de los funcionarios estadounidenses de que hubiera participado en una campaña del Kremlin como "un conjunto absoluto de mentiras".

Según la inteligencia de EEUU, Russia Today y Sputnik publicaron historias contra Hillary Clinton, mientras que bloggers proKremlin prepararon una campaña en Twitter que cuestionaba la justicia de una victoria anticipada de la candidata demócrata.