Las claves
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El Gobierno de Perú ha endurecido su política contra el crimen organizado al incorporar un régimen de “extrema seguridad” dentro del sistema penitenciario. El Ejecutivo andino ha informado de que aplicará la medida automáticamente a condenados por sicariato, secuestro y extorsión.
Durante esta etapa inicial, los presos clasificados de este modo serán recluidos en celdas unipersonales, contarán con solo una hora de patio y podrán recibir una visita mensual de un familiar.
El Ministerio de Justicia ha indicado que el refuerzo de la seguridad penitenciaria se aplicará inmediatamente, tanto a cabecillas de bandas y a internos que sigan delinquiendo desde prisión.
Con esta iniciativa, el 'método Bukele' sigue expandiéndose por el territorio latinoamericano, con un constante incremento de medidas frente al crimen que sufren estos países.
Los reclusos permanecerán cuatro años en este régimen penitenciario, cinco si son considerados líderes de una banda u organización criminal.
La reforma legislativa ha sido oficializada mediante un decreto que modifica el Código de Ejecución Penal y tiene como destino endurecer la situación en la que quedarán estos presos, calificados como peligrosos en las cárceles.
Un Bukele peruano
La decisión de incrementar la seguridad en las cárceles y reforzar la ofensiva contra el crimen se produce en un momento en el que la figura de Nayib Bukele, presidente de El Salvador, se encuentra en buen momento de popularidad.
Este cambio legislativo llega en un momento en el que la situación de José Jeri, actual mandatario peruano se encuentra en entredicho, y trata de mostrar mano dura, en un momento de dificultad para su administración.
De hecho, según una encuesta publicada en Perú, la mayoría de la población quiere que su próximo presidente sea de un perfil como el de Bukele, que combata el incremento de la delincuencia con medidas duras.
En el sondeo, también se refleja que un 11% escogería un candidato del estilo de Donald Trump, mientras que tan solo un 5% se muestra más cómodo con un gobernante del estilo de Javier Milei.
