D. Barreira
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Las claves

Tras 380 días en prisión, Rafael Tudares, el yerno de Edmundo González Urrutia, el presidente electo de Venezuela, ha sido liberado, según ha anunciado en redes sociales su mujer. El opositor, en una "inhumana situación de desaparición forzada", ha salido de la prisión y regresado a su casa la pasada madrugada.

"Ha sido una lucha estoica y muy dura por más de 1 año, en la que finalmente logramos la excarcelación de Rafael, y aspiramos, más temprano que tarde, su libertad plena, a la que tiene derecho", ha subrayado Mariana González de Tudares en un mensaje publicado en X.

Tudares fue detenido a punta de fusil en enero de 2025 y sacado de su coche, ante sus hijos, a los que llevaba al colegio. Desde entonces estuvo "secuestrado" por el régimen chavista. A pesar de que Delcy Rodríguez haya anunciado ahora su liberación, sigue pesando sobre él una condena de 30 años que su familia considera nula de origen por falta de pruebas.

De hecho, su mujer presentó hace unos días un documento público en el que revelaba la arbitrariedad total del juicio contra su marido, identificando un patrón sistemático de coerción política que utiliza la privación de libertad como arma de presión.

La hija de González Urrutia ha querido mostrar su agradecimiento al Equipo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con sede en Panamá, por intermediar para la excarcelación de Rafael Tudares.

Mariana Gonzalez abraza a su abogado Jose Vicente Haro tras saber que se va a liberar a su marido Rafael Tudares. Reuters

En el documento que presentó y en sus comunicaciones públicas, Mariana ha denunciado que el juicio fue una farsa: sin testigos, sin hechos demostrables y con la defensa privada impedida de acceder al expediente hasta pocas horas antes de la vista. "Rafael es inocente", sostiene, y sitúa el caso en un patrón de uso de la justicia como arma para castigar a civiles vinculados a la oposición y forzar decisiones políticas desde el poder.

La liberación de Tudares no implica el final del chantaje al presidente electo, Edmundo González, que permanece exiliado y en silencio en Madrid. Su hija ha detallado tres episodios de extorsión directa en sedes diplomáticas, espacios vinculados al Arzobispado y oficinas de ONG de derechos humanos, donde le exigieron que su padre renunciara a su lucha y a su triunfo electoral a cambio de la libertad del yerno.

Es el mismo esquema que Edmundo denunció tras su encierro en la Embajada de Países Bajos primero y en la residencia del embajador español después, cuando Delcy y Jorge Rodríguez intentaron arrancarle por escrito su capitulación. El régimen ha convertido el cuerpo de Tudares en una moneda de presión para forzar al presidente legítimo a aceptar los términos de la nueva presidencia encargada, ahora bajo el amparo de Donald Trump.

Un rehén en la "nueva etapa"

La excarcelación llega en plena reconfiguración del poder en Caracas, con Delcy Rodríguez estrenando mandato encargado tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense. En paralelo a la gestión del caso Tudares, la presidenta ha iniciado una profunda purga en la cúpula de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, con al menos 28 nuevos nombramientos en regiones estratégicas y mandos clave.

Los cambios afectan a las Regiones y Zonas de Defensa Integral, bases aéreas, Guardia Nacional y academias militares, y se completan con la entrada de nuevos ministros en Comunicación, Presidencia y Economía. Esa ofensiva institucional refuerza la idea de un poder que se recompone, mientras mantiene como rehén político a un civil cuyo único "delito" para el chavismo es ser yerno del presidente electo.

Una lucha colectiva

En su mensaje, Mariana también ha reconocido el respaldo de familiares, amigos y víctimas de otras desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias, a quienes promete acompañar en la exigencia de justicia y libertad.

La hija de Edmundo intenta así transformar el alivio íntimo de volver a abrazar a su esposo en una denuncia más amplia contra la tortura administrativa, la extorsión diplomática y el secuestro político que siguen marcando la actuación del régimen. Su objetivo declarado ya no es solo que Rafael duerma en casa, sino que recupere una libertad plena que hoy sigue condicionada por la "injusta condena" que pesa sobre él.

Comunicado de Edmundo González

El excandidato presdiencial Edmundo González también ha expresado su satisfacción por la liberación de su yerno a través de un comunciado en Instagram.

"Este ha sido un año marcado por la incertidumbre, el silencio y la angustia que conocen quienes han vivido la ausencia forzada de un familiar. Por eso, esta noticia trae alivio, en primer lugar, a su familia", señala.

Sin embargo, advierte de que "sería un error reducir este hecho a una historia personal, ya que "hay hombres y mujeres que continúan privados de libertad por razones políticas, sin garantías, sin debido proceso y, en muchos casos, sin verdad", denuncia.

"La verdad es asumir que estas personas no deberían estar presas y que cada día de privación de libertad prolonga una violación que sigue abierta", denuncia.

En cualquier caso, ha avisado que "la liberación de Rafael no borra lo ocurrido". "Refuerza, por el contrario, una exigencia que sigue plenamente vigente. Libertad para todas las personas injustamente detenidas y garantías reales de no repetición", concluye.