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El Comando Sur de Estados Unidos ha incautado este martes un nuevo petrolero sancionado que transitaba por aguas del mar Caribe, cerca de las costas de Venezuela, en medio de la cuarentena que estableció la Administración del presidente, Donald Trump, a estos buques.
El buque, detenido bajo el operativo "Lanza del Sur", ha sido identificado bajo el nombre Sagitta y de acuerdo con distintos monitores de tráfico marino anteriormente circulaba bajo la bandera de países de Panamá y Liberia.
El Comando Sur ha detallado que el petrolero operaba "desafiando la cuarentena" que impuso Trump a los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, pero que la incautación sucedió sin incidentes.
Fuerzas militares de EEUU aprehenden un buque petrolero venezolano
"La aprehensión de otro petrolero que opera desafiando la cuarentena establecida por el presidente Trump para los buques sancionados en el Caribe demuestra nuestra determinación de garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea el que se coordine de manera adecuada y legal", ha afirmado en un comunicado.
Este sería el séptimo operativo desde que la Administración iniciara las incautaciones y el bloqueo a buques sancionados en el Caribe, que comenzó como una medida de presión contra el Gobierno del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro.
Los barcos interceptados en el pasado estaban bajo sanciones estadounidenses o eran parte de una "flota fantasma" de barcos que disfrazan sus orígenes para transportar petróleo de importantes productores sancionados: Irán, Rusia o Venezuela.
Trump ha centrado su política exterior en Latinoamérica en Venezuela, con el objetivo inicial de derrocar al presidente venezolano. Tras no lograr una solución diplomática, Trump ordenó a las fuerzas estadounidenses entrar en el país para capturarlo a él y a su esposa en una audaz redada nocturna el 3 de enero.
Desde entonces, Trump ha dicho que Estados Unidos planea controlar los recursos petroleros de Venezuela indefinidamente mientras busca reconstruir la deteriorada industria petrolera del país en un plan de 100 mil millones de dólares.
El mandatario estadounidense sostiene que Washington mantiene una tutela sobre el Gobierno venezolano y ha anunciado acuerdos para recibir millones de barriles de crudo procedentes de ese país.
