Europa quiere una nueva OTAN. Pero sin Estados Unidos. Y esto marca el comienzo de otra era en la Defensa comunitaria.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha lanzado una propuesta inédita: crear un Consejo de Seguridad Europeo para hacer frente a las amenazas híbridas de Rusia. Quiere contar en este club con miembros externos como Canadá, Reino Unido, Noruega y Ucrania.
Una nueva liga que sea capaz de responder a los espionajes, ciberataques e incursiones con drones que la OTAN no está siendo capaz de abordar con su sempiterna prudencia para no provocar una escalada bélica con Moscú.
Pero subyace un mensaje: Europa ya no puede contar con Estados Unidos.
Los bandazos y ninguneos del presidente Donald Trump hacen tambalear la arquitectura de seguridad que juntos crearon durante la Guerra Fría.