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Las claves

Alternativa para Alemania (AfD), con Ulrich Siegmund al frente, logra una victoria aplastante en el estado oriental de Sajonia-Anhalt. La formación de ultraderecha se ha impuesto sobre el resto de partidos consiguiendo un 43,8% de los votos, quedándose a tres escaños de la mayoría absoluta (42).

Los resultados han desatado un auténtico terremoto político en el país al lograr AfD duplicar su resultado de hace cinco años, cuando obtuvo el 20,8% de los votos.

Ahora se abren las negociaciones para lograr esa mayoría holgada y uno de los partidos que podrían facilitarla, irónicamente, es el partido de extrema izquierda Alianza Sahra Wagenknecht-Por la Razón y la Justicia (BSW).

Una formación que es una escisión de la izquierda radical tradicional, Die Linke, un partido similar a Podemos que fue creado en Alemania en 2024 por la política Sahra Wagenknecht.

Si esta formación se abstiene facilitaría un gobierno en solitario de la AfD.

De hecho, la candidata del partido, Claudia Wittig, ha explicado que su partido quiere "decidir en función de los contenidos" y llevar adelante proyectos que sean buenos para el estado federado, "también con AfD o con otros partidos".

Pero no ha querido comprometerse ante la pregunta de si el BSW votaría a Siegmund como primer ministro regional.

Algo que podría producirse porque BSW ha conseguido pasar por la mínima la barrera del 5% que es la que el sistema político alemán exige para poder tener representación dentro del parlamento.

Una coyuntura llamativa ya que estos dos partidos, que a priori parecerían antagónicos, podrían llegar a apoyarse al compartir políticas antieuropeístas o antinmigración. Además, ambas formaciones defienden el proteccionismo económico y mantienen una política exterior prorrusa siendo muy críticos con la OTAN.

Así, los dos partidos con discursos populistas comparten posiciones ideológicas en ciertos temas trascendentales y con los que el resto de partidos tradicionales marcan distancia y mantienen un cordón sanitario.

De hecho, desde el partido de Merz, que se ha desplomado pasando de 40 a 16 diputados, han asegurado que no van a ir en coalición ni van a facilitar el gobierno de AfD en Sajonia-Anhalt.

Y, es que, aunque la ultraderecha ha conseguido rozar la mayoría absoluta en Sajonia, los resultados tienen eco en el resto del país porque evidencian la debilidad de la coalición de Merz (CDU) con el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD).

Así, esta victoria supone un cambio de paradigma político dentro de Alemania que agita las fichas del tablero del Bundestag.

Y, es que, desde la Segunda Guerra Mundial un partido de extrema derecha no había logrado rozar la mayoría absoluta en ninguna región, ni estar al frente de un gobierno.

Ahora una de las principales preocupaciones es que este partido prorruso y xenófobo logre afianzarse en el resto del país, donde tiene una intención de voto del 28% según las últimas encuestas.

Batacazo de la CDU

La CDU, el partido que gobierna en coalición en Alemania, ha sufrido el peor resultado de su historia en Sajonia-Anhalt obteniendo el 17,2% de los votos, la mitad de votos con respecto a las anteriores elecciones en esta misma región.

Por eso, ni aunque se juntasen todos los partidos dejando aislada a la AfD lograrían imponerse y mantener a la extrema derecha fuera del gobierno.

Los Verdes quedan con el 8,9% y el Partido Socialdemócrata (SPD) con el 9,3% de los votos. Pero los partidos pequeños, como los liberales del FDP, que formaban parte del gobierno de coalición que lideraba Schulze junto al SPD, no han superado la barrera del 5%.

Victoria histórica con eco en Europa

La opción preferida por los ciudadanos ha sido Ulrich Siegmund, un hombre de 35 años que ha sabido captar la sensibilidad de los ciudadanos de la región mostrando un perfil carismático.

De hecho, ha señalado que tenderá "la mano a cualquier partido dispuesto a trabajar" con ellos. Un guante que la CDU no ha querido recoger, ya que han señalado que son "extremistas de extrema derecha" y se niegan a aceptar "esa colaboración".

Para Siegmund la "inmigración y la seguridad interna no son negociables" a la hora de formar un gobierno en esta región de Alemania oriental.

En el caso de Nina Warken, la secretaria de CDU ha remarcado que "estas elecciones representan un punto de inflexión para nuestro país".

La secretaria de la AfD, Alice Weidel, ha celebrado este "histórico" resultado y ha remarcado que los ciudadanos han dado "un claro mandato para gobernar" en la primera región que lo haría esta formación y también sería la primera vez que ocurre que una fuerza de extrema derecha logra alcanzar el poder desde 1945.

Sin duda este cambio de paradigma en Alemania ha tenido un eco en el resto de formaciones de ultraderecha del resto de Europa.

Poco a poco, las reacciones de los líderes de las diferentes formaciones europeas han ido produciéndose.

El líder de extrema derecha portuguesa, André Ventura, ha felicitado a AfD por su victoria en Sajonia-Anhalt y celebrado que "los alemanes estén tomando conciencia de la inmigración ilegal y descontrolada, la corrupción y la supresión de la libertad e identidad".

En esa línea, los ultranacionalistas austríacos FPÖ han asegurado que "ha llegado la hora de los patriotas y del cambio de sistema". Así lo ha manifestado el líder, Herbert Kickl, quien considera que este triunfo es un "golpe de autoridad democrático" que "se siente más allá de Alemania".